Lunes, 26 de octubre de 2020

Morir a la carta… gobierno socialcomunista

Ignoran al Comité de Bioética y plantean que la nueva prestación de ayuda a morir, sea más accesible y no se aplique solo a los enfermos terminales ¡toma ya!

El gran riesgo al legislar sobre esto, es que lo que se presenta como una “libertad personal” no acabe siendo lo contrario: una imposición que de forma sutil se nos hace, como forma posible  legal, incluso en su cinismo, una forma caritativa de dejar este mundo antes de que de forma natural la figura esquelética que lleva capa y capucha nos llegue.

Es fácil imaginar situaciones en la que, debilitados por la enfermedad y el dolor, nos seguimos aferrando instintivamente (como todo ser vivo) a la vida, pero los que nos rodean pueden pensar sobre todo si hay beneficios que repartir “tal como estamos, mejor muertos”. En realidad nosotros no estaríamos mejor, ni peor, simplemente dejamos de existir. El límite entre la autentica libertad individual de elegir nuestra muerte y su imposición social puede ser muy borroso. Ese es el truco, escudándose en que eres tu quien lo pide. Pero, estúpidos ignorantes, ante el dolor hay un momento en que deseas morirte, no ocurre lo mismo cuando llega el momento de dar a luz y al tener tu bebé en brazos te alegras por el ser diminuto que tanto costó su llegada… Por la experiencia de mi profesión, puedo decir que he tenido pacientes que intentaron el suicidio o hacer una llamada de atención…fueron ingresados y salieron de trance…hoy son felices de estar en este que “ellos llaman cruel mundo”. Lo malo pasó y la vida merece ser disfrutada en cada instante, no atemoricen y den consejos fariseos, aplíquenla a ustedes miserables. ¿Ustedes creen que todos estos ilustres legisladores saben  qué es la ética? (Disciplina filosófica que estudia el bien y el mal y sus relaciones con la moral y el comportamiento humano) No se hagan ilusiones ni Illa filosofo, reconvertido en ministro de Sanidad, tener conocimiento de bioética o simplemente de ética. Lo que interesa es la muy honorable presidencia de Cataluña, algo que de momento se hace esperar, no  se preocupe Salvador, las agujas del reloj no esperaran mucho... Para todo buscan comités que luego no existen, pero los pagamos.  Cuando el/os mediocres, por fin, consiguen mayoría, no van a elegir a un sabio que les impulse a esforzarse y conocer la verdad, no va con ellos  dejar su membrillosa mediocridad.

 

Para poder cumplir con su objetivo, los grupos parlamentarios que forman la coalición de Gobierno proponen en sus cuestiones muy controvertidas (podemos leerlas en cualquier diario) como la eutanasia exprés, o que el suicidio asistido se pueda aplicar a una persona con padecimiento crónico y no sea enfermo terminal, como planteaba el texto original. Además las comisiones encargadas de supervisar todos los procesos ya no se llamarán “de control” Otro jueguecito de palabras: “de garantía”

El nuevo artículo precisa que podrán recortarlo a un periodo menor, si consideran inminente la pérdida de la capacidad del paciente para dar su consentimiento. Osea que tanto lo desprecian como se fijan en Hitler y sus terribles prácticas medicas. En estos casos y saliendo adelante las enmiendas de ambos grupos parlamentarios, la eutanasia se podrá practicar sin verificación previa, es decir, el médico se podrá saltar el plazo de 24 horas que se otorga al paciente para que decida si desea continuar o desistir.

Ya se encargarán de decirle que les espera el cielo más hermoso y el mejor de los disfrutes, que esto es un asco y… necios.

 

Y otra preguntita estarán dispuestos a crear el cuerpo de encargados de materializar el nuevo derecho. ¿Cómo los llamarán? ¿Eutanasiadores? ¿Liquidadores? ¿Exterminadores? El gobierno español está implementando las directivas de la Internacional Progresista: aborto libre, ideología de género, destrucción de la familia, legalización de las drogas, eutanasia, migración descontrolada… El desprecio que siente la izquierda por la vida humana es escandaloso. ¡Y son los buenos