Lunes, 26 de octubre de 2020

“El pequeño comercio no vive de los olvidos. Que no se olviden de nosotros ya que nosotros no nos olvidamos de nuestros clientes”

Responsable de un pequeño establecimiento de alimentación, reconoce que durante la pandemia han realizado un importante esfuerzo, especialmente a domicio. Ahora asegura que “la gente esta volviendo a sus costumbres y no cuentan tanto con nosotros”
María Teresa Madrid, gerente de un pequeño comercio en Peñaranda

El sector del pequeño comercio en Peñaranda, como el de la práctica totalidad de la provincia salmantina, vive permanentemente en la cuerda floja y más en estos tiempos en los que el coronavirus azota sin piedad a nuestras tierras en mayor o menor medida. Su trabajo es la lucha diaria tras el mostrador por mantener en pie un oficio que en muchos casos viene heredado de padres a hijos y que hoy, con los cambios sociales y sanitarios, se encuentra en una montaña rusa, entre lo indispensable en algunos momentos y el casi olvido en otros.

Ejemplo de esta situación es la que vive cada mañana María Teresa Madrid, gerente de un despacho de alimentación en la calle Carlos I de Peñaranda, quien ve a través de su escaparate, desde hace más de 30 años, la evolución de los tiempos, y que ahora, en plena segunda ola del Covid, no esconde su preocupación por una realidad que, lejos de achantarla, mantiene las ganas de abrir su establecimiento de lunes a domingo.

¿Cuánto tiempo lleva abierta la tienda?

M.T: En poder mío 30 años pero abierto lleva casi 60. En 1968 más o menos lo cogió mi padre, Manolo Madrid, y tiempo después paso a mis manos. Y como la gente, también ha evolucionado. Pasamos de vender solo pan, leche y huevos a ir incorporando más y más productos para dar un servicio más completo a los clientes.

¿Cómo has vivido los meses más duros de la pandemia?

M.T: Pues me hubiera gustado estar en mi casa, porque yo con mi edad ya… son 63 años los que voy a hacer. Sinceramente me daba mucho respeto y miedo, pero con toda la protección que he podido he estado aquí dando servicio a los clientes…pero llegaba a casa con un estrés muy grande… vivía a diario con mucha tensión.

¿Has notado que la gente ha recurrido más a ti?

M.T: A comprar sí que ha habido más. A la gente mayor hemos llevado la compra a casa porque no podían salir. Hemos tenido jaleo en ese aspecto la verdad, aunque movimiento en la tienda como tal hemos tenido más o menos igual.

¿Has notado un repunte de ventas este verano, tras la vuelta a las calles?

M.T: La verdad es que ha repuntado un poco pero no mucho porque no ha salido tanta gente como debía de salir… es lo que tenían que hacer, lo sabíamos.

¿Has echado en falta clientes de los de siempre de verano?

M.T: Si, sobre todo gente de Madrid. Aquí se maneja mucho este negocio con gente de allí el fin de semana, en eso sí que hemos perdido mucho.

Y en esta segunda oleada, ¿sigues notando que la gente continúa tirando más de vosotros?

M.T: No, yo sigo llevando cosas a casa, pero la gente se mueve más y van al gran supermercado, van cogiendo los hábitos que tenían. Se ha notado la bajada cuando se ha abierto la movilidad. Nosotros, el pequeño comercio en general, estamos para los olvidos. Sí que es verdad que el fin de semana lo trabajamos bien, pero estamos aquí  todos los días del año…aunque muchos días estemos para una persona que se le ha olvidado alguna cosa.

¿Crees que la gente ha valorado el trabajo que habéis hecho sobre todo en estos meses complicados de encierro?

M.T: Si, yo creo que ha servido para valorar el pequeño comercio, por lo menos a mí sí. La gente ha respondido porque le hemos dado un servicio que, si no somos nosotros, a ver dónde lo podrían tener, y encantada de hacerlo…Ha sido más humano más de tú a tú, como es el pequeño comercio… Vas a un supermercado y no es lo mismo que aquí. Preguntas que tal están, que tal la familia y eso a la gente le gusta, si somos un poco humanos a la gente le cae bien eso.

Imagino que te habrás quedado con algún recuerdo de clientes

M.T: Recuerdo sobre todo a los clientes que se han ido…me ha quedado una pena grande. Sé que a lo mejor es gente que se habría ido igual o no, pero su recuerdo lo tengo muy presente.

¿Qué demandarías a la gente para defender el pequeño comercio?

M.T: Que fuera un poco consciente de lo que hemos hecho en estos meses, de lo que hacemos siempre, porque estamos aquí para la gente, dedicamos la vida en ello. Yo por lo menos según soy y mi manera de ser es así. Pediría que no se olviden de nosotros ya que nosotros no nos olvidamos de ellos, ni en lo bueno ni en lo malo… a pesar de que se pueda salir que no nos olviden, estamos aquí, y tenemos muchos gastos todos los meses. A mí ya me coge una edad cercana a la jubilación, pero a la vez lejana por como está la situación…a lo mejor no puedo aguantar hasta la edad con el negocio abierto porque si no hay ventas no me quedara otra que cerrar, espero no llegar a ello.