Viernes, 30 de octubre de 2020

Los trileros

RAE (La palabra trilero designa a un estafador, y metafóricamente se emplea para quien tiende a burlar a otros con burdas engañifas).

Al Sr. Sánchez, sus ministros, sus simpatizantes, sus palmeros y sus defensores, Madrid, sus habitantes, su salud, les importan poco o nada. Sólo quieren Madrid, para, como dijo el Sr. Vicepresidente:El cielo no se toma por consenso: se toma por asalto”. 

La expresión la utilizó Marx en una carta que dirigió a su amigo el doctor Kugelmann el 12 de abril de ese año y se convirtió en una referencia relativamente frecuente en la retórica comunista. Irene Falcón, secretaria de Dolores Ibarruri ' La Pasionaria'

Sin embargo, el origen de la expresión podría ser más remoto. El director del Instituto Cervantes en Lisboa, Javier Rioyo, que dirigió junto a José Luis López Linares el documental 'Asaltar los cielos', sobre la muerte de León Trotsky, considera que la expresión fue heredada por los comunistas del romanticismo alemán, que a su vez se inspiró en la mitología griega. El asalto a los cielos es mencionado en los poemas de Friedich Hölderlin (1770-1843), donde se recupera la figura de los titanes, seres que combatieron a los dioses del Olimpo en la llamada Titanomaquia.

¿Sabe esto Iglesias Turrión? ¿O sencillamente le encontró sabor exquisito a la frase?

Nunca podría aceptar un ególatra de manual, un Narciso irredento que una menudita y combativa Presidenta de una Comunidad a la que odia, y además del PP,  se le subiera a las barbas.

Con sentencia o sin sentencia. Ayer, en Argel, se le atragantaron los dátiles moros. Y con esa soberbia que caracteriza al tirano, prometió venganza, aunque para ello tuviera que confinar hasta a los leones de la Cibeles.

Esa es la única y verdadera razón de éste 155 colocado a traición y sin consenso con los perjudicados.

 Sánchez se ha retratado. Espejito espejito... La justicia soy yo. Abajo Montesquieu. (Filósofo, escritor y político francés, Charles-Louis de Secondat, Señor de la Brède y Barón de Montesquieu, nació el 18 de enero de 1689 en el Château de La Brède, departamento de Gironde, en el seno de una familia aristocrática. Estudió leyes y ejerció de magistrado y consejero en el Parlamento de Burdeos) Su pensamiento está marcado por las nuevas ideas ilustradas que recorrían Europa. La crítica, la tolerancia religiosa y la búsqueda de la libertad fueron los aspectos fundamentales que se encuentran en su obra. Parecido a lo que ahora tenemos. Alguien hace años gritó.”Muerte a Montesquieu, y muerto está.

"El totalitarismo de la estupidez” RAE (Estupidez es algo dicho o hecho propio de un estúpido. Este término (estúpido) por su parte, hace referencia a aquel falto de inteligencia, torpe o necio) En 1937, el poeta Robert Musil retomó la cuestión sobre la estupidez. En pleno auge de corrientes totalitarias, nos recordaba “la barbarización de las naciones, Estados y grupos ideológicos” .Brota no sólo de un Yo exacerbado, sino de un Nosotros acrecentado y envanecido. La estulticia, es altamente contagiosa y se alimenta de grandes ideales difusos, y proclamas simplistas: todo es negro o todo es blanco.

El único punto de vista legítimo es el de un grupo social determinado: La estupidez se emparenta con la intolerancia y la ausencia de diálogo. Es hermetismo mental y gregario. Se expande mediante consignas engreídas y sin fundamento, coreadas en un clamor colectivo esperpéntico. Este es el grito de la izquierda  progresista que nos lleva al caos.