Viernes, 30 de octubre de 2020

Maestro, profesor o docente, hoy también es tu día

El pasado lunes 5 de octubre, se celebró el Día Mundial de los Docentes, para conmemorar, como cada año en la misma fecha desde 1994, el aniversario de la suscripción de la Recomendación de la OIT y la UNESCO, relativa a la Situación del Personal Docente, hecha en 1966 y complementada en 1997 con la Recomendación relativa a la Condición del Personal Docente de la Enseñanza Superior. “Esta Recomendación establece criterios de referencia en cuanto a los derechos y responsabilidades del personal docente y normas para su formación inicial y perfeccionamiento, la contratación, el empleo, y las condiciones de enseñanza y aprendizaje”.

Según las organizaciones internacionales convocantes, el Día Mundial de los Docentes 2020 rindió un homenaje a los docentes bajo el tema “Docentes: liderar en situaciones de crisis, reinventar el futuro”. Honrando así a la profesión docente en el mundo y llamando la atención sobre el papel desempeñado por quienes realizan la mayor parte de los esfuerzos, para alcanzar el objetivo mundial de que nadie se quede atrás.

Una vez más los docentes han demostrado, durante la emergencia sanitaria que nos embarga, su gran capacidad de entrega, liderazgo e innovación. Buscando soluciones creativas y creando nuevos entornos de aprendizaje que garantizaran a los alumnos la continuidad de su educación.

El asesoramiento de los docentes también ha sido fundamental para la reapertura de las escuelas y están dando el do de pecho, para que se mantenga la enseñanza presencial allí donde la pandemia lo vaya permitiendo. Mientras que se lleva a cabo una enseñanza a distancia con un aprendizaje virtual o mixto en poblaciones o colectivos vulnerables, tratando de suavizar las brechas en el aprendizaje y en la sociedad. Se trata pues de un liderazgo no solo oportuno, sino también esencial por su contribución. Una tarea de héroes, sin duda alguna.

El mundo se encuentra en una incertidumbre y los desafíos a los que han de hacer frente los sistemas educativos se han incrementado de forma exponencial con la pandemia. Es preciso trabajar codo con codo con los docentes, para garantizar el derecho a la educación de todo ciudadano. 

Maestro, profesor o docente. Yo prefiero llamarlos maestros, aunque tanto da cómo llamar a ese profesional abnegado que pone por delante de todo a sus alumnos y al aprendizaje, para hacer que las nuevas generaciones sean cada vez más persona y útiles a la sociedad. Pero, ¿por qué en algunos países el Día Mundial del Docente y el Día del Profesor se celebran en distintas fechas? El motivo se debe a que cada país elige el día para homenajear a estos profesionales de la educación. En España, por ejemplo, se honra a los profesores el 27 de noviembre, celebrando el Día del Profesor, en honor a San José de Calasanz, pedagogo considerado como el precursor de la educación moderna. Sería bueno, no obstante, y a mí entender, que se unificaran fechas en pro de una educación y un reconocimiento universal.

Muchos podríamos pensar en algunos maestros que tuvieron un impacto profundo en nuestras vidas, porque no solo nos enseñaron lengua, matemáticas o manualidades, sino que también nos enseñaron comportamientos sociales, perseverancia y trabajo. Por eso, la labor del maestro nunca se sabe hasta dónde puede llegar y llega. Todos los días deberían ser el Día del Docente, no sólo flor de un día, porque todos los días el maestro se merece el debido respeto y el reconocimiento de su autoridad. Así lo hacen las sociedades maduras y a las demás les queda mucho por aprender.

Los docentes se merecen el respeto de todos y en primer lugar de los políticos, apoyándolos en los métodos educativos, facilitando las condiciones óptimas y poniendo a su disposición los recursos necesarios para llevar a cabo la ingente labor de la educación, como palanca para la paz y para el desarrollo tanto económico como social.

La educación no es un gasto, es preciso verla como lo que es, una inversión con alta rentabilidad. Según un estudio del Banco Mundial, cada euro que se invierte en educación revierte en una media de 20 euros de beneficio para la economía de un país. Se traduce en salarios más altos para mejor vivir y más ingresos fiscales para más y mejores servicios. Señores políticos e instituciones, si quieren ver prosperar al país y a sus ciudadanos, inviertan más en educación, que redundará en beneficio de todos.

Disfruten de la popular canción “Tú me enseñaste a volar”:

https://www.youtube.com/watch?v=cVbh3z8P2bk                                                                                                                                                                        

                                                                                                        Aguadero@acta.es