Viernes, 30 de octubre de 2020

La peor pandemia ha llegado… (II parte)

Enfermedades como ansiedad y depresión han aumentado; éste  es el tsunami que ya está entre nosotros.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió de las consecuencias para la salud mental que está teniendo el coronavirus en el mundo y las que va a tener en el futuro, con un posible aumento de suicidios y de trastornos, e instó a los gobiernos a no dejar de lado la atención psicológica.

"La situación actual, con aislamiento, miedo, incertidumbre y crisis económica, puede causar trastornos psicológicos", advirtió en una rueda de prensa digital Dévora Kestel, directora del Departamento de Salud Mental y Abuso de Sustancias de la OMS.

Este organismo considera probable "un aumento a largo plazo del número y la severidad de los problemas de salud mental" por el "sufrimiento inmenso de cientos de millones de personas" y los costes económicos y sociales a largo plazo para la población.

Pese al riesgo, y probablemente debido a la magnitud de la crisis, las necesidades en salud mental "no están recibiendo la atención que requieren", algo que se agudiza por la falta de inversión y prevención en este terreno antes de la llegada de la pandemia. 

A medida que la pandemia sigue presente en nuestras vidas, los expertos hablan, cada vez con más hincapié, de la Salud Mental que generará el confinamiento y esta crisis de salud pública. Los efectos psicológicos, sociales y neurocientíficos del Covid-19 están siendo explorados en las diferentes partes del mundo.

La principal conclusión que recogen los expertos es que las agencias de financiación de la investigación trabajen en una coordinación de alto nivel para garantizar que se abordan todas las prioridades científicas y permitir que las necesidades de estos pacientes se identifiquen de manera eficaz.

Insisten, del mismo modo, en la necesidad de mantener estándares de investigación de alta calidad. “La colaboración internacional y una perspectiva global serán beneficiosas”.

Una de las prioridades inmediatas es recopilar datos de alta calidad sobre los efectos sobre la salud mental en la pandemia del Covid-19, sobre todo, en grupos vulnerables. “Existe una necesidad urgente de investigación para abordar cómo se pueden mitigar las consecuencias para la salud mental de los grupos vulnerables en condiciones de pandemia”, Mayor número de intervenciones precoces a fin de descubrir, evaluar y refinar para abordar aspectos psicológicos, sociales y neurocientíficos de la pandemia. “Hacer frente a este desafío requerirá la integración entre disciplinas y sectores y debe hacerse junto con personas con experiencia vivida”. Todo ello, bajo el  enramado de mayor financiación para cumplir con estas prioridades.

A estas alturas de la pandemia, nadie duda de los efectos psicológicos y sociales directos e indirectos de la enfermedad en la mayoría de la población. Ya ha comenzado a  afectar a la salud mental ahora y en el futuro. “Frente a esto, hace falta que las administraciones pongan recursos. De su agilidad dependerá que se  apliquen  los conocimientos adquiridos hoy o ante  un nuevo brote y futuras pandemias. Sin olvidar que las personas  que ya tienen sufrimientos siquiatrico, Esquizofrenia, bipolaridad, etc, etc, deben seguir siendo atendídas, el corona a buen seguro ha agravado al paciente y aumentado el número de suicidios y síndromes postraumáticos.

Ha comenzado una nueva pandemia.