Viernes, 30 de octubre de 2020

Edadismo 

Buenos días señor Manuel.

Buenos días prenda. ¿Qué novedades tenemos hoy?

Pues alguna hay buen amigo. ¿Se acuerda usted de Juan? (Ver foto). Nuestro amigo de EL CERRO-, que vive en-Barcelona-, pero pasa temporadas en este lugar singular de nuestra provincia y de buenas gentes. (Ver foto).

Pues sí y tengo un buen recuerdo. ¿Qué pasa con él?

Pues que a raíz del-Artículo”-DAÑO Y DESTROZO- que desgranamos aquí en la-Parcela-, usted y yo, me envía una nota a través de-whatsApp-en la que dice: “Amigo Anselmo, otro artículo basado en recuerdos y depresiones dados los tiempos. Es cierto que hubo tiempos mejores, pero eso no priva, el haberlos vivido con grandes amigos. Qué siempre seamos positivos”.

Creo que nos pide el que seamos menos negativos y más positivos en nuestras apreciaciones mientras degustamos el vermú con anchoas de las redondas. Pero tiene que darse cuenta que en los tiempos actuales; es imposible escaparse de una realidad que nos abruma en muchos aspectos de la vida diaria.

En eso estamos señor Manuel. Lo define fiel a su actitud y estilo; Don Camilo José Cela; cuando en su libro-CAJÓN DE SASTRE-, asevera: “En el reloj del escritor suenan con más frecuencia las horas amargas que los amables minutos de la alegría”.

Si lo ha dicho-Don Camilo-, está bien dicho. ¡Con sabias y acertadas palabras!

Claro es. Y a usted y a mí nos gustaría contar relatos de esos en que el-Príncipe-, o personas errantes regresan de una larga ausencia da el consabido beso  y ¡todos felices! Y a comer perdices…

¡Bueno!.. Me da que hoy “toca” destacar otro tema serio.

Lo habrá señor Manuel, lo habrá. Pero si le soy sincero; me gustaría más “contar” y escribir sobre temas amenos, distendidos y amables… lo de aquella paloma mensajera portuguesa que estaba herida y que un día ya lejano en una tarde borrascosa desde una terraza de la calle-Ada de Italia-, “soltamos César, Chan y yo para que buscase su libertad y destino. Al que nunca supimos si llegó o tuvo la mala suerte de ser capturada y ser al final sabroso caldo de puchero portugués… o recordar aquella tarde de frío invierno en que después de una jornada de caza tuve que ir hasta la-Farmacia-de –Cantalpino-, a buscar la medicina que mi padre, médico de –Poveda de las Cintas-, había recetado a un paciente. Eran tiempos precarios, siendo mí moto-LAMBRETTA- roja el único medio de locomoción en el pueblo. La cuesta de la subida hasta la-Plaza Mayor de –Cantalpino-, estaba cubierta de barro y tuve que hacerlo por las roderas que los carros de labor habían dejado. En aquellas “puchas” la moto patinaba, el embrague no iba bien, y en un momento de nada nos fuimos a dar contra una puerta que estaba cerrada. Yo trataba de dominar al embrague que se había trabado… pero en vano, golpeaba la rueda delantera una y otro vez contra la puerta cuando se dejó oír desde dentro de la casa una voz de señor “cabreada” diciendo… ¡Voy… voy que prisas, pordiooooos! Mientras la moto seguía “ensañaba” con la puerta como toro con burladero; no pude menos que gritar… ¡Señora, señora, no abra usted!... Pero la señora ¡abrió! y la señora, la moto, las cuatro perdices y una liebre que había cazado y yo como el pasillo era, cuesta abajo, terminamos en la cuadra del corral. NOTA: “Dicen las malas lenguas, que la buena señora, días después, contaba a quien quisiera oírla, pero sobre todo a sus vecinas… ¡Chachas… chachas bajó por el pasillo como una exhalación! Alguna de ellas se santiguaba al escucharla.

Reaccione señor Manuel y pregunte; que tiene usted cara de querer hacerlo.

Pues sí, muchas. Supongo que el titular que hoy has puesto en el-Artículo-¿Tiene algún significado? pues-EDADISMO-… no me suena de nada.

No me extraña; yo tampoco lo sabía hasta hace cuatro días, cuando leí que era: “Campaña Mundial contra la discriminación de la Gente Mayor”. O más claro; la discriminación de la GENTE MAYOR-basada en falsos prejuicios e instalada en todas las sociedades.

Hablando en plata. De cómo se vulnera a las personas mayores, y se las denigra y se olvidan sus derechos. Y para ejemplo no tienes más que ver esa-M-, que se quiere poner a los mayoresde-70- años de edad en el coche que conduzcan.

Usted siempre con el “colmillo retorcido” señor Manuel. Pero sí, y que además no está sancionado por Ley.

¿Qué? nos unimos a la campaña.

¿Dónde hay que firmar?

Y aquí lo dejamos correr “en viendo” que nuestro amigo-Juan- se puede cabrear al notar que seguimos sin ser positivos o menos negativos.

¡Aire… aire!

Aseveraba Don Camilo José Cela: “Quizás el oficio de escritor sea; como ningún otro una reiterada y permanente expresión de humildad. De una humildad difícil de mantener, por pública, dolorosa de sentir, por espectacular y siempre en equilibrio sobre la cuerda floja”.

Le veo un tanto confuso buen amigo. Anímese hombre y si le parece bien me ayuda a encender –La Gloria-, que ya la tengo enrojada y a punto. Tenemos la suerte de tener en casi todas las casas del pueblo este tipo de calefacción de tiempos de los romanos y que tanto frío ha quitado a través de los tiempos y… ¡hay que aprovecharla!

Efectivamente, tanto frío como el arado romano hambre. Los dos inventos son de la misma “quinta” y que buenos han salido. ¡Coño!

Modérese señor Manuel. Qué aunque Don Camilo dice convencido: “El escritor piensa que todo, hasta su desvío, si él es el desviado, puede tener consuelo y remisión”… puede que a nosotros nos hagan cantares. Que ya estamos en la “cuerda floja”… Pues eso.