Sábado, 31 de octubre de 2020
Ciudad Rodrigo al día

El Maíllo rinde homenaje al que fuera su párroco durante casi 20 años, Alfredo Ramajo

Se ha descubierto un tótem con varias leyendas y se le ha dedicado la plaza donde está situada la Iglesia

Coincidiendo con las fechas en que debían estar celebrando sus fiestas en honor a la Virgen del Rosario, suspendidas por el coronavirus, la localidad de El Maíllo ha rendido homenaje durante este primer fin de semana del mes de octubre al que fuera su párroco durante casi 20 años (desde octubre del año 2000), Alfredo Ramajo, quién precisamente falleció víctima de la citada enfermedad a finales del mes de marzo.

El homenaje a Alfredo Ramajo tuvo lugar tras una misa solemne en la Parroquia de Santa María Magdalena en honor a la Virgen del Rosario (que fue presidida por el actual párroco, Juan Carlos Sánchez Gómez), y consistió en el descubrimiento junto a la Iglesia de un monumento en su honor, en la plaza que a partir de este domingo se denomina Plaza de D. Alfredo Ramajo, párroco de El Maíllo.

Aunque no se había anunciado previamente para evitar que hubiera una gran concentración de gente, al homenaje asistieron los fieles que habían asistido a la misa, encargándose el alcalde, Juan Manuel Villarón, de descubrir el monumento, un tótem de granito con varias inscripciones. Como explicó el concejal Mario Martín Merchán, en ese monumento de homenaje “de todo el pueblo” se habían colocado algunas de las palabras que decía frecuentemente Alfredo Ramajo, de quién señaló que “siempre estará en nuestro recuerdo”.

En la parte frontal del tótem, figura con el escudo de El Maíllo el nuevo nombre de la Plaza, debajo del cual se encuentran las siguientes palabras de Alfredo Ramajo: Llegué hasta vosotros abrí un surco y sembré mi vida que perdurará en este pueblo que ya era tan mío como vuestro. A continuación, se encuentra el siguiente texto:  Tu elegancia, tu saber estar, siempre en tu sitio, tu diálogo cautivador, te definen como un hombre culto y tenaz, ganándote el cariño y respeto de este pueblo, siendo luz para nosotros, abriendo camino en nuestras vidas a la vez que nos entregabas la tuya, tu testimonio nos hará crecer. Tu voz imponente sonará siempre en nuestros corazones. Y como siempre nos decías: “Intentaremos pasar un Feliz día y lo que Dios quiera será”.

En el lado derecho del monumento, con una imagen de la Virgen de la Peña de Francia, se ha colocado la letra de la Ronda de la Virgen de la Peña; mientras que en el lado izquierdo se puede leer el soneto de José Luis Martín Descalzo que se leyó en los funerales que hubo el 20 y 21 de julio en las parroquias donde Alfredo Ramajo había estado de párroco.

El actual párroco, Juan Carlos Sánchez, fue el encargado de bendecir en la mañana del domingo tanto el tótem como la plaza, expresando que el mejor recuerdo y homenaje a su antecesor es “seguir su estela, seguir su senda, aprender de sus mejores aportaciones, colaborar en todo y con todos, como él hizo”, deseando que “cuando Alfredo se asome y nos mire desde arriba, vea a un pueblo unido, a una asamblea parroquial viva”.

Al homenaje de la mañana del domingo también asistió el otro párroco ‘in solidum’, Fernando Sánchez Tendero (quién además es el actual arcipreste de Yeltes), recordando que hace 5 años tomó posesión estas parroquias ‘in solidum’ con Alfredo Ramajo y Tomás Muñoz, agradeciendo al pueblo de El Maíllo, en nombre de todos los sacerdotes de la Diócesis y del Arciprestazgo, la acogida que siempre brindaron a su párroco fallecido. Al homenaje se fueron incorporando los otros dos sacerdotes del Arciprestazgo, Isidoro González y Dionisio Calvo.

Por otro lado, en la jornada del sábado, a modo de víspera de la celebración de la Virgen del Rosario, la Parroquia de El Maíllo acogió una vigilia para el comienzo de las catequesis, con la asistencia de los jóvenes y sus progenitores. La vigilia, denominada Tiempo de la Creación. Vigilia de oración por el cuidado de la Creación, tuvo como telón de fondo la fiesta de San Francisco de Asís, que en la localidad siempre se celebra el día siguiente al domingo de la fiesta de la Virgen del Rosario.