Viernes, 30 de octubre de 2020

Paseo de Carmelitas ¿a 30 km/h. y algo más?

Comentábamos el otro día los problemas para quien camina por el Paseo de Los Madroños, resuelto por el Ayuntamiento limitando la velocidad máxima de sus cuatro carriles a 30 km/h. Medida correcta pero insuficiente, debe asegurarse que los coches no superan esa velocidad. Además de radares reales o supuestos, puede colocar impedimentos físicos en la calzada, como elevar pasos de peatones, mini rotondas u otros. Rediseñar ese espacio público desde la perspectiva de la persona y no del vehículo sería más determinante.

Datos obtenidos del Plan de Seguridad Vial, hasta 2016. En 2017 no se publicaron detalles como en años anteriores, Memoria de la Policía Local, faltan 47 casos por determinar. El resto de años tampoco hay Memoria, sólo una nota municipal con más datos.

También apuntaba que en torno al 80% de los atropellos la responsabilidad es del conductor, según afirman abundantes informes públicos y privados. Los propios datos del Ayuntamiento de Salamanca apuntan en esta dirección.

Datos de las Memorias de la Policía Local hasta 2016, después de nota municipal y periódicos. Se incluyen heridos y fallecidos.

Esta semana han seguido los problemas relacionados con pasos de peatones, como en el inseguro cruce del Paseo de Carmelitas con la Avenida de Villamayor y la Plaza de la Fuente. El más espectacular fue el choque de un coche con una ambulancia, y vuelco de esta sobre un paso de peatones junto a la mediada del paseo. Un lugar donde no es raro encontrar gente esperando, muy relacionado con los largos tiempos de espera en los semáforos que suelen penalizar a estos. En ese cruce ese mismo día por la mañana se atropelló a una joven.

Imagen procedente de Google Earth, del tramo entre la Avenida de Villamayor y Álvaro Gil. A la mitad de la avenida está el paso de peatones junto a los colegios y el cruce con Fray Luis de Granada.

El Paseo de Carmelitas, con un tráfico de 24.000 vehículos diarios en 2016, suele figurar entre las 10 vías con más atropellos desde hace décadas. Para ese cruce hace años propuso Ecologistas en Acción, y apunté en una columna periodística, elevar los pasos de peatones a la altura de la acera para controlar de verdad la velocidad de los vehículos. Y no olvidemos también el muy peligroso paso de peatones semaforizado cerca del cruce con Fray Luis de Granada, a la puerta de dos colegios.

Colegio de Juan Jaén, final de un camino escolar todavía desconocido. A la izquierda queda un peligroso paso de peatones con semáforo.

El Plan de Seguridad Vial sólo propone para este punto un cambio de semáforos, ya ejecutado, para dar un “golpe de rojo” a los vehículos que giran desde otra calle cuando está verde para peatones. Relacionado con el Colegio Juan Jaén plantea un confuso camino escolar todavía ignoto. El Plan transmite más bien la sensación de favorecer al vehículo privado. Por ejemplo, es evidente la falta de pasos de peatones en demasiadas calles, pues incluye como mejora de la seguridad vial eliminar pasos (no perdieron tiempo en aplicarlo), aparte de hablar de fluidez del tráfico. El Plan de Movilidad programó hace 8 años peatonalizar la Plaza de la Fuente, mejoraría el cruce, pero su horizonte temporal a largo plazo es desconocido. Hay quien sugiere una rotonda, idea también interesante.

Propuesta peatonal del Plan de Movilidad de 2012. En la esquina inferior izquierda del triángulo rojo superior está la Plaza de la Fuente.

Ya he apuntado la decisión de muchas ciudades para aprovechar la situación actual y cambiar el uso del espacio público, restándoselo al vehículo privado para priorizar el transporte público (con porcentajes muy bajos de contagio en la actual pandemia) o la bicicleta, además de la mayoría caminante. Aquí de momento calma, el Ayuntamiento ha tardado seis meses en empezar a pensar cómo poner mamparas en los autobuses. Pedir más cosas a la vez quizás sea demasiado para ellos.

El paso elevado recientemente en el Paseo del Rector Esperabé es un buen ejemplo que debería extenderse.