Viernes, 30 de octubre de 2020

A pesar de todo, España sigue

En el imaginario colectivo hay una cierta conciencia de que el peor enemigo de lo español son los españoles y de que España sigue adelante, a pesar de algunos españoles, porque es un gran país. Hace unos días algunos medios de comunicación se han hecho eco del último estudio sobre la Reputación de España en el mundo, el cual pone de manifiesto que el prestigio y la reputación internacional de España no baja, a pesar de la dureza con la que está sufriendo la emergencia sanitaria y la crisis económica como consecuencia de la pandemia, así como de otros lances.

El estudio en cuestión ha sido presentado por el Real Instituto Elcano de Estudios Internacionales y Estratégicos, que es un centro de pensamiento y laboratorio de ideas creado en 2001 con el objetivo de “analizar la política internacional desde una perspectiva española, europea y global, sirviendo, también, como foro de diálogo y debate”.

En el trabajo realizado se analiza la Reputación de España en el mundo, mediante encuestas de opinión entre ciudadanos de 28 países, utilizando la metodología Country RepTrak®. Se trata de un modelo de medición muy utilizado en empresas e instituciones para medir y saber su nivel de imagen y reputación. Si bien, en este caso y al decir de mi estimado amigo Fernando Prado, diseñador y gestor del estudio sobre España durante años, añadió alguna variable nueva para hacer análisis específicos.

Frente a la cotidianidad de otros años anteriores el trabajo de campo este año se realizó en un momento peculiar, durante los meses de marzo y abril, primeros tiempos del estado de alarma por la pandemia. Motivo por el que no recoge la posible incidencia de esta desde aquella fecha para acá.

Las conclusiones del estudio ponen de manifiesto que España continúa recuperando su reputación tras el duro ajuste que sufrió en el trienio 2011-2013. El indicador que mide la estima y la confianza en nuestro país, el cómo nos ven desde fuera, posiciona a España en el número 13 de los países más valorados por parte de los ciudadanos de las naciones más ricas, los países que componen el G8. Ha bajado un puesto respecto de 2019 por la mejora de Austria, pero le otorga 75,9 puntos sobre 100, tres décimas más que en el año anterior. Situando a España en prestigio internacional por delante de países europeos como Italia, Reino Unido, Alemania o Francia.

Lo más llamativo de las conclusiones del estudio, por novedoso, es que, por primera vez en más de una década, los ciudadanos españoles tienen una percepción, una imagen y una autoestima de su país superior al reconocimiento que se tiene en el exterior. Y, comparado con otros países, España alcanza los 76,5 puntos, mientras que otros países más ricos se quedan en los 75,9 y los 69,2 globales de Latinoamérica, aunque haya diferencias entre países de aquel continente. La percepción interna del país, de los propios españoles, empieza a mejorar. España y los españoles parece que se quieren un poco más, según los datos objetivos emanados de la investigación.

La imagen y reputación de España, especialmente en el exterior, sigue apoyándose en aquellos aspectos relacionados con el entorno natural, el carácter de quienes la habitan, su estilo de vida, el ocio, entretenimiento, deporte y, hasta ahora, el sistema de salud. Dejando grandes márgenes para la mejora en investigación, innovación, tecnología, reconocimiento de nuestras empresas y marcas comerciales y, por supuesto, en nuestro sistema educativo. Por otra parte, están los aspectos de calidad institucional que quizás hayan sido los menos favorecidos. 

Ninguna duda sobre la impecable trayectoria en el bien hacer del Instituto Elcano en sus investigaciones, ni tampoco en el modelo de medición de Country RepTrak®. Pero caben algunas reflexiones respecto a qué se debe esta mejora de la autoestima de los españoles. Sin duda debió tener su influencia el ambiente de solidaridad que se palpaba en aquellos días del confinamiento y estado de alarma, momentos en los cuales se hizo la encuesta. Otra evidencia puesta de manifiesto es que, a pesar del envite del nacionalismo catalán contra el estado y las instituciones españolas, no ha tenido ninguna repercusión negativa, salvo en algunos sectores concretos. Como tampoco han tenido incidencia negativa de importancia determinadas acciones políticas, llevadas a cabo por determinados grupos políticos. Y es que, la imagen y reputación de los países no suele estar al socaire de las coyunturas ocasionales y oportunistas.

De cara a la próxima evaluación, veremos qué jirones nos deja la Covid-19, cómo se resuelven algunos asuntos institucionales pendientes, la mejora necesaria en cuestiones de ética y corrupción y el sosiego de la bronca política que nos invade. De lo que no cabe ninguna duda, es de que para mejorar el prestigio y tener una buena reputación internacional, es preciso resolver esas cuestiones. Así como tener buena autoestima, una buena percepción interior. La reputación se construye desde dentro, entre todos.

Les dejo con Cecilia y “Mi querida España”:

https://www.youtube.com/watch?v=XDK5JHhhM0I                                                                                                                        

                                                                                                                               Aguadero@acta.es