Miércoles, 21 de octubre de 2020

El conflictivo enero de 1908

Aunque hoy, afortunadamente, nos parezca prácticamente insólito en nuestras comarcas la existencia de altercados en que la cosa se salde con puñaladas e incluso asesinatos, lo cierto es que nuestra zona también tiene una crónica negra, y a principios del siglo XX ocurrieron lugar algunos desgraciados ejemplos de esta índole.

No obstante, conviene también ser conscientes de que, si nos fijamos en los censos de 1900 y 1910, el partido judicial de Vitigudino superaba los 50.000 habitantes, mientras que actualmente no llegamos ni tan siquiera a los 16.000, por lo que también es lógico que, ante una población que era más del triple que la actual, habría más posibilidades de que hubiese rifirrafes y, con ello, más consecuencias funestas.

Uno de los momentos más llamativos de la primera década del siglo XX en nuestra zona se dio en enero de 1908, cuando se concatenaron varios altercados en la Ramajería y la Ribera con las navajas como protagonistas de los mismos. Así, en dicho mes, en Cerezal de Peñahorcada se registró una riña fruto de las disputas derivadas del juego del “burro” entre dos jóvenes, en las cuales uno de ellos asestó una puñalada al otro, de una profundidad de siete centímetros, que afortunadamente no conllevó la muerte del mismo.

Por su parte, la prensa de la época nos muestra que en esos mismos días, en Mieza, dos chavales se enzarzaron en otra discusión, comenzando una disputa navaja en mano, que finalizó con el apuñalamiento de uno de ellos, que previamente había logrado arrebatarle al otro su navaja, causándole una herida que la prensa de la época calificaba “de pronóstico reservado”.

Sin embargo, la guerra de navajas en enero de 1908 en el noroeste salmantino tuvo su punto álgido en Valderrodrigo, donde dieron en encontrarse vecinos de El Milano y Cabeza del Caballo, surgiendo una disputa tras haberse adelantado varios caputequinos en la compra de las tierras de El Milano, que pretendían haber adquirido los milaneros una vez que se las había ofrecido el dueño, meditando varios días si aceptar el precio que éste les pedía.

Y es que, cuando el 21 de enero de 1908 se decidieron los vecinos de El Milano a acometer la compra de dichas tierras, descubrieron que apenas un rato antes, varios vecinos de Cabeza del Caballo habían llevado a efecto la compra de esos terrenos, lo que desembocó en el enfado de los milaneros, temerosos de la posibilidad de tener que abandonar su pueblo tras dicha compra por falta de medios para su subsistencia.

De esta manera, tras encontrarse unos y otros en el término de Valderrodrigo, se preparó una pelea multitudinaria con navajas de por medio que se saldó con varios heridos, instando El Adelanto en su edición del 25 de enero de 1908 a llegar “ambos pueblos a una honrosa transacción”, para evitar futuros altercados, pacificándose afortunadamente la situación entre ambos pueblos posteriormente.

En todo caso, estos no fueron ni mucho menos los más graves sucesos de dicha década en la Ramajería, habiéndose registrado asesinatos en esta comarca en esta década, como el perpetrado el 6 de junio de 1905 en Barruecopardo, cuando el vecino Casimiro Ortiz Casado fue cosido a puñaladas en la zona de Valdecepo, o el acontecido en agosto de 1907 en Cabeza del Caballo, que le costó la vida al joven de dieciséis años Juan Holgado, vecino de la localidad, en la cual, precisamente en enero de 1908, la Guardia Civil detuvo a dos hombres y dos mujeres, tras haber prendido fuego a un cobertizo con 57 cabras, propiedad de otro vecino con el que presuntamente tenían un desencuentro, falleciendo abrasadas todas las cabras.

Hoy, transcurrido más de un siglo, y con la perspectiva que da el paso del tiempo, podemos decir que era otra época, y actualmente nos resultaría muy extraño que hubiese apuñalamientos en zonas como La Ramajería, donde afortunadamente la paz, la tranquilidad y la ausencia de conflictividad son ya toda una seña identidad de la comarca.