Miércoles, 21 de octubre de 2020

“La fiesta taurina es un mundo entrañable que vivimos los que un día soñamos con ser toreros”

“Como decía Cela el toreo es un arte misterioso, mitad vicio y mitad ballet. Es un mundo abigarrado, caricaturesco, vivísimo y entrañable el que vivimos los que, un día soñamos con ser toreros”

Carlos Fuentes, un gran aficionado que a sus 15 años demuestra su conocimiento de los distintos aspectos de la fiesta taurina

Con apenas 10 años empezó su curiosidad por el mundo del toro, del que a menudo oía hablar y tanto le llamaba la atención. Carlos Fuentes Nevado es un joven aficionado de la Peña Juventud Taurina Salmantina, un grupo de aficionados que siembra el optimismo por su juventud de cara al futuro de las corridas de toros.

El conocimiento de esta disciplina por parte de nuestro invitado llama la atención, pues a sus 15 años demuestra estar actualizado tratando aspectos como el escalafón de matadores y novilleros o incluso las propias ganaderías. Un buen día se enteró de que había un abono joven con el que acudir a la feria de Salamanca y desde entonces es fijo en La Glorieta, reconociendo que su afición crece con el tiempo.

Juventud Taurina de Salamanca es su peña, donde se encuentra encantado. “Decidí unirme a la asociación –nos relata orgulloso-porque además de tener abono para la feria, también organizan distintas actividades. Desde que llevo en ella hemos hecho actividades de todo tipo, visitas a ganaderías, tentaderos, actos, e incluso ir a ver los toros a diferentes plazas como a Las Ventas, entre otras muchas actividades.  Pienso que asociaciones que enseñan y promuevan la Tauromaquia entre los jóvenes, son muy importantes y tienen una crucial labor”.

Los veranos de La Glorieta

Los festejos estivales de La Glorieta le han parecido “más que necesarios para el futuro de la fiesta, que no es otro que el de los novilleros, y fuimos muchos los jóvenes aficionados que respondimos respondimos yendo todos los jueves. Es una pena que no se haya podido celebrar ni la final de Destino la Glorieta ni las novilladas de Salamaq. Se suspendió de una manera muy fea y diciendo que no podían ir más de 50 personas a los toros”. Y con cierta decepción concluye que “cualquiera que haya ido alguna vez a los toros sabe que solo con los empleados de la plaza prácticamente ya se superaría el ridículo aforo. Me hace pensar que quien toma las decisiones no ha ido a los toros en su vida. Veremos cuándo se llevará acabo la final. Por lo menos han presentado un interesante circuito de novilladas por Castilla y León”.

“Vivimos un ataque descarado e insolente hacia la tauromaquia desde el desconocimiento”

Quienes conocen las inquietudes de Carlos en esta admirada peña de La Glorieta intuyen fácilmente su entusiasmo por el arte de la tauromaquia, que un día le hubiera gustado practicar: “Sí, como decía Camilo José Cela, el toreo es un arte misterioso, mitad vicio y mitad ballet. Es un mundo abigarrado, caricaturesco, vivísimo y entrañable el que vivimos los que, un día soñamos con ser toreros”.

Papá, quiero ser torero

La pasión de Carlos por los toros despierta el delicado debate sobre el día en que un hijo transmite a los padres su intención de ser torero. Ocurrió en la familia Capea con Pedrito, encontrando en principio la clara oposición de sus padres. Pedro y Carmen no querían ni oír hablar de la posibilidad de que un día su benjamín se vistiera de luces. Recuerdo que en su día llamé a su padre para entrevistar a “Perico” y sus palabras fueron claras… “Es que no deseamos entrevistas, quiero que lo entiendas, porque no queremos que Pedro sea torero, qué te voy a contar lo que es esto”. Pero me acuerdo de la entrañable entrevista a Don Miguel, el inmortal párroco de Las Salesas y de la plaza de toros, cuando le pregunté si pensaba que El Niño de la Capea tendría sucesor, ya me dio una pista… “Me ha dicho Pedro que el crío ya le barbea las tablas”. Años más tarde, por mi vecindad con los abuelos de Pedrito, su abuela Alejandra me filtraba información. Y un día me llegó a decir… “Estas Navidades lo deciden, si dejan ser torero a Pedrito”. Finalmente como es sabido, surgió un nuevo diestro en la familia.

Y curiosamente otro caso a unos metros de la casa de Carmelitas de los Capea, el de la adolescente Claudia Gutiérrez, que encontró  la aquiescencia de sus padres al confiarles que quería cambiar el fútbol por los toros. Un día su madre María junto a Manolo, su marido, de la conocida familia del Costa Verde, me lo explicaba con gran naturalidad: “Veíamos a la niña entusiasmada. No nos podíamos negar, porque Claudia tenía una gran ilusión y nos dijo que quería ser torera. Tuvo nuestro permiso y lógicamente le dijimos que tendría nuestro apoyo. Sólo le dijimos que tenía que estudiar una carrera”. Precisamente la misma exigencia que recibió Pedro El Capea de sus padres.

Carlos Fuentes nos cuenta ese episodio tan sensible con sus progenitores Esperanza y Paco… “Siempre he querido apuntarme a la Escuela de Tauromaquia, pero han sido mis padres los que no me han dejado. Sin embargo todavía tengo la ilusión”.

La cantera charra

Un buen ramillete de chavales acude cada día a la Escuela de Tauromaquia de la Diputación con la intención de convertirse en figuras del tereo. Sobre el porvenir de los novilleros en Salamanca nuestro este aficionado de lujo considera que “el futuro es muy incierto y que triunfar como torero es algo complicadísimo, pero que los alumnos de la escuela y novilleros de Salamanca ya lo saben y están preparados para ello gracias a la gran Escuela que tenemos en nuestra tierra y de la que podemos presumir”. Y nos confiesa algunos nombres propios: “Me gustan varios, con picadores Manuel Diosleguarde y Antonio Grande, y sin caballos tenemos un amplio abanico. Con todos los certámenes que se han hecho, me llaman la atención Ismael Martín y, en especial, Mario Navas, que es de la escuela de aquí, pero tengo entendido que es natural de Valladolid. Aunque no nos podemos olvidar de Jesús de la Calzada, El Dody, Daniel Martín, Fabio Jiménez… algunos alumnos de la Escuela Salmantina pero no salmantinos”.

La realidad de la pandemia ha tocado seriamente a la fiesta taurina y Carlos no se muestra muy optimista respecto a la próxima temporada, al no flexibilizarse las medidas para ofrecer espectáculos y las autoridades puedan suspender festejos el día de antes. “Mientras no haya más empresarios valientes y toreros dispuestos, nos vamos a dejar dar el puntillazo. Las mejores ayudas que hay para el sector no son otras que poder dar toros”.

Y en el devenir del tiempo, la polémica sobre las corridas de toros sigue latente, protagonizada por los defensores y quienes denuncian que en estos eventos “se produce maltrato animal”. “Lo primero, que antes de criticar una cosa hay que conocerla”, añade; “no puede ser que haya gente declarada ‘antitaurina’ sin tener ni idea de lo que es la tauromaquia. Pero es lo que pasa cuando constantemente vivimos un ataque descarado e insolente hacia la tauromaquia desde el desconocimiento. Es normal que se arremeta contra el toreo hoy en día, vivimos en una sociedad carente de valores propios de la tauromaquia y en la que brilla la ignorancia y la incultura”.

Una cuestión de “libertad”

Y este entendido aficionado, que también tiene tiempo de jugar en el Monterrey y conocer a los mejores jugadores de La Liga y la Champions, continúa su discurso, en forma de apoyo a la fiesta. “No entiendo por qué hay que ser anti algo; si no te gusta no vayas, pero no digas a los demás dónde pueden o no ir. Es cuestión de libertad. No hay gente más animalista que los propios taurinos. Dónde están los animalistas ahora cuando se han tenido que mandar toros al matadero”.

Repaso con Carlos de la divisa charra para presumir de la tierra…“Tenemos la provincia con más ganaderías de toros de lidia y considero que hay ganaderías de todo tipo de encaste, Vega Villar, Atanasio, Domecq, Santa Coloma, Saltillo… Es casi imposible quedarme solo con algunas, pero me gustan los toros de Francisco Galache, El Pilar, Pedraza de Yeltes y los del Puerto de San Lorenzo”.

No podían faltar en esta entrevista sus figuras favoritas: “Alejandro Talavante siempre ha sido mi torero predilecto. Pero desde que soy aficionado me han atraído muchos, José Garrido, Antonio Ferrera, Paco Ureña, Pablo Aguado, Diego Urdiales, Emilio de Justo… y desde hace algún tiempo tengo ganas de ver a Juan Ortega y Daniel Luque”.

Llama la atención la elocuencia de este destacado estudiante de la ESO de Los Maristas, que continúa ilustrándonos sobre la materia: “El porqué me gustan unos y otros no es simplemente por lo que me transmiten con su toreo. Para mí un torero te tiene que decir algo cuando se está jugando la vida, no solo pegar muletazos de un lado a otro. El toreo no es solo técnica. Tiene que haber verdad y un concepto del toreo que me atraiga y tenga personalidad”.

Y sobre nuestros paisanos, considera que Juan del Álamo es uno de los que le agradan, recordando la anécdota de cuando empezó a aficionarse… “Indultó a ‘Higuero’, un toro de Garcigrande en Salamanca, me gustó mucho la faena y fue el primer indulto que presencié. Desde entonces siempre que torea me acuerdo. Creo que es un torero al que no le han dado las oportunidades que se ha ganado. Por supuesto que como aficionado salmantino sigo a todos los toreros charros. Domingo López Chaves, Damián y Javier Castaño, Alejandro Marcos... Siempre los apoyo y les deseo suerte”.

El fenómeno de José Tomás

Hablamos del escalafón y le preguntamos si los primeros son los mejores. Lo tiene también claro. “Ser primero en el escalafón no significa ser el mejor. Torear no es como el fútbol, aquí el que más trofeos corta y más torea no es el mejor”. Y sobre su cartel ideal apostilla que no es fácil encontrar una terna perfecta, porque cada torero puede estar en un momento o en otro y lo mismo pasa con las ganaderías. Y remata… “Pero creo que un cartel ideal tiene que juntar a unos toreros con sentido y que peguen entre sí. Tiene que ser un cartel en el que se pueda ver cierta rivalidad y quedar bien rematado.
El que presentó la empresa Lances del Futuro para el próximo 12 de Octubre con Morante, Aguado y Juan Ortega me ha parecido muy interesante, aunque es una pena que Pablo Aguado no vaya a poder estar al final.

A pesar de las escasas corridas lidiadas cada año, José Tomás continúa erigiéndose en el torero que despierta más pasiones. En el epílogo de la entrevista, este aficionado aventajado desvela su opinión sobre el diestro madrileño de Galapagar: “No sé si será el que más pasiones despierta, pero sí el que más plazas llena y eso es por algo. Nunca sabes cuándo va a ser la última vez que toreará ni tampoco la próxima plaza en la que se va a acartelar y si juntas un torero extraordinario y a la vez esporádico, genera un interés único para el aficionado”.