Sábado, 19 de septiembre de 2020

Los guías turísticos se ven presionados por la crisis: menos visitantes, grupos reducidos e intrusismo

Los grupos de turistas se han visto reducidos por la normativa a 9 personas, muy alejados del medio centenar habitual en otras temporadas
Una guía turística en una visita en Salamanca - Archivo

Mala temporada de trabajo para los guías turísticos, una figura profesional que abunda en ciudades turísticas repletas de patrimonio, como es el caso de Salamanca. Diversos colectivos protestan por las condiciones y reclaman medidas de ayuda ante una situación que se torna insostenible con el tiempo. El número de visitantes es menor del esperado. 

El principal escollo con el que se topan los guías turísticos es la normativa actual, que limita los grupos a un máximo de 9 personas, que junto al guía hacen el total de 10 para actividades que permite la Junta. Esto provoca que una visita con tan poco público no sea rentable, ya que lo habitual era ofrecer el mismo trabajo a cerca de medio centenar de personas en cada visita, que es el número de turistas que suele llegar a la ciudad en cada autobús. Según represantes del sector, amoldar las tarifas a grupos tan reducidos no es rentable.

A la situación hay que sumar la falta de turistas de otros países. En el pasado llegaban cientos de visitantes europeos, americanos o asiáticos cada día. Hoy esa cifra se ha reducido enormemente, siendo la mayor parte de turistas de nuestro propio país. Los turistas de otros países tienen miedo, tanto del número de contagios como de la posibilidad de tener que pasar cuarentena en España si se producen problemas.

Las condiciones laborales no ayudan, ya que la inmensa mayoría de profesionales del sector son autónomos. El importe de las cuotas a la Seguridad Social y los impuestos son muy altos teniendo en cuenta el volumen de trabajo muy reducido que hay en este momento. Sin olvidar tampoco el problema del intrusismo. En Castilla y León es necesario contar con titulación para ejercer de guía turístico, sin embargo no faltan personas que ofrecen visitas a cambio de propinas y que terminan restando clientes a los guías profesionales.