Domingo, 27 de septiembre de 2020
Las Arribes al día

‘Villavieja de Yeltes, de la Prehistoria a la Plena Edad Media’, una importante aportación a la historia del noroeste salmantino

Su autor data dos importantes yacimientos arqueológicos de entre los siglos X y XI, con varias tumbas excavadas en roca, y hasta ahora desconocidos 

Mariano Serna Martinez con un ejemplar su libro dedicado a la historia de Villavieja

Dos de las obras de mayor interés de Mariano Sern

Autor de varios libros, algunos de ellos dedicados a al Arte, la Historia y la Arqueología, Mariano Serna Martínez acaba de publicar Villavieja de Yeltes, de la Prehistoria a la Plena Edad Media, obra dedicada a los yacimientos arqueológicos ubicados en el término municipal del pueblo que le acogió hace ya unas cuantas décadas como ‘hijo político’ y al que regresa cada verano para disfrutar, entre otras cosas, del campo y de la arqueología, sus grandes aficiones.

Jubilado desde hace cinco años como profesor de la Escuela General de Policía, donde ejerció con el grado de Inspector Jefe, su nuevo tiempo lo dedica ahora a otro tipo de conocimientos e investigaciones, mucho más placenteras que las policiales. “Siempre me ha gustado la historia y el arte”, recuerda, ámbitos en los que comenzó su introducción hace 30 años, una afición que ha venido compartiendo con su profesión como profesor en la escuela de Ávila.

Luis Benito del Rey y Ramón Grande del Brío, con el libro Santuario rupestre de las provincias de Zamora y Salamanca (1992), y posteriores ampliaciones, despertaron en Mariano Serna la idea de Rastro sagrado (2009), obra editada por la Diputación de Ávila, a través de la Institución Gran Duque de Alba, y en la que ofrece los resultados de la investigación de diez años sobre elementos utilizados en rituales religiosos en la Prehistoria, objetos de culto rupestres de los que estos autores hablan en su obra y que “me ha servido de guía” para en adelante encontrar e identificar este tipo de elementos prehistóricos en sus propias investigaciones.

Atraído por el campo y los misterios que encierra de civilizaciones anteriores, “descubrirlas y darlas a conocer, porque hay mucha gente que descubre cosas y las oculta”, Mariano Serna se muestra crítico con algunas aseveraciones de arqueólogos famosos sobre el hallazgo de restos prehistóricos sin un estudio menor de los objetos encontrados. A este respecto recuerda las palabras de Francisco Javier González Tablas cuando en una conferencia en el Museo Provincial de Ávila, hablando sobre el castro vetón de La Mesa de Miranda, en Chamartín de la Sierra, dijo que “los arqueólogos somos los mayores inventores de fantasías”.

Por ello, Mariano de la Serna huye del fango de la suposición y pone los pies en el campo, en tierra firme, para contrastar y datar sus hallazgos, colocando cada elemento en su lugar para construir la historia desechando lo circunstancial, sistema que tal vez esté relacionado con su formación y experiencia como investigador policial.

Lamenta que cualquier afirmación realizada por un arqueólogo se le conceda toda credibilidad y, por el contrario, se ponga siempre en duda las aseveraciones que hacen los aficionados, aunque se haya hecho un trabajo excelente de investigación, como es el realizado por Serna Martínez en el caso de los hallazgos descubiertos en el término municipal de Villavieja de Yeltes, y verdaderamente importantes.   

Nuevos hallazgos arqueológicos


Último libro de Serna dedicado a la historia de Villavieja de Yeltes

Villavieja de Yeltes, de la Prehistoria a la Plena Edad Media recoge los hallazgos de mayor antigüedad que se han encontrado en la zona, desde el Paleolítico (3.000.000 – 5.000 años a. C.) al siglo XI de la era actual, donde se datan yacimientos Alto Medievales como tumbas excavadas en la piedra, un amplio recorrido en la historia que no está exento de lagunas por la ausencia de hallazgos, lo que el autor complementa “con lo que conocemos de la historia”, con episodios como la época Visigoda y la España romana, “aprovecho para decir el tipo de monumentos que se construyeron y a qué estaban dedicados”.

Se trata, en definitiva, de una obra muy visual, con muchas ilustraciones, para facilitar la compresión de estos hallazgos y su ubicación en la línea temporal, un libro muy didáctico y al mismo tiempo con carácter científico por los resultados que aporta tras una exhaustiva investigación de los elementos encontrados.

“En Villavieja era conocido el dolmen de Nampalancar y se conocía un yacimiento medieval en el arroyo Bogajuelo y otro en Los Casales, en Hernandinos (finca perteneciente a Olmedo de Camaces), hallazgos que conocían algunas personas, aunque no eran de conocimiento general. Pero se han ido produciendo hallazgos en los últimos años que había que recoger y complementar, algunos de ellos realmente importantes”.

“Los megalitos que tenemos en Villavieja, tanto el dolmen de Nampalancar como el alineamiento megalítico de El Barrero, los dueños de las fincas no sabían ni que los tenían allí. Así que han construido charcas y en el primero se ha destruido la cámara y, en el segundo, hace cuatro o cinco años, se retiraron tres o cuatro de las piedras que quedaban del alineamiento megalítico. Me parece un disparate que el dueño de una finca no sepa que tiene un alineamiento megalítico”.

Entre los hallazgos más importantes de Mariano Serna y datados en este libro se encuentran dos yacimientos medievales, uno en El Caño Viejo, donde “he descubierto dos tumbas, una destrozada y otra intacta, y otro asentamiento Pleno Medieval, de entre los siglos X y XI, con cuatro tumbas, y que se encuentra en La Dehesilla”, por lo que rechaza la tesis de Sánchez Albornoz sobre que al sur del Duero existiese un ‘desierto estratégico’ durante la Reconquista, “aquí vivía mucha gente”, asegura Serna basándose en los restos encontrados.

En un círculo de un diámetro de dos kilómetros, comprendido “entre El Caño Viejo en la salida de Villavieja hacia Bogajo, La Dehesilla a 1,5 kilómetros hacia Fuenteliante, y Hernandinos al Sur, y el del Bogajuelo, tenemos cuatro yacimientos”, por lo que se muestra muy crítico con las administraciones públicas, desde la local a la autonómica, por el escaso interés que muestran para datar, conservar y difundir estos hallazgos. Por este motivo “ni siquiera he informado al Servicio Territorial de Cultura, lo he dejado en manos del Ayuntamiento, pero tampoco he vuelto a saber nada desde el mes de junio”, cuestión que lamenta.

Por su extraordinario carácter didáctico, sería interesante y recomendable que Villavieja de Yeltes, de la Prehistoria a la Plena Edad Media lograra el apoyo institucional para una mayor difusión, posibilidad que aún mantiene abierta su autor, pero por el momento esta autoedición solo puede adquirirse en el Bazar de Villavieja.    

  • Charca de Nampalancar con los restos de un dolmen y donde se halló un bifaz achelense
  • Refugio rocoso de Prado Toro, donde recientemente se ha hallado numeroso material lítico pulimentado perteneciente a un taller lótico
  • Posible santuario rupestre del "caozo" de La Hoya en el arroyo Bogajuelo
  • Bifaz hechalense (paleolítico inferior)
  • Tumba Pleno Medieval (presumiblemente) perteneciente al despoblado del Caño Viejo sito a las puertas de Villavieja (carretera a Bogajo), descubierta por Serna
  • Monumental tumba excavada en roca del despoblado medieval de Los Casales de Hernandinos