Domingo, 27 de septiembre de 2020
Alfoz al día

Tres macetas gigantes en la Isla del Soto invitan desde hoy a visitar Santa Marta de Tormes

El Ayuntamiento quiere potenciar el lugar como puerta de entrada a la localidad y para potenciar el comercio minorista
El alcalde, David Mingo, y el concejal de Comercio, Juan Carlos Bueno, junto a las nuevas jardineras gigantes - Lydia González

La Isla del Soto, en Santa Marta de Tormes, luce ya tres nuevas jardineras que llaman poderosamente la atención. Son tres macetas gigantes que se sitúan en la entrada de la Isla y que el Ayuntamiento quiere potenciar como punto de entrada para aumentar el número de visitantes y potenciar el comercio local.

El alcalde, David Mingo, señaló que las nuevas jardineras son una apuesta por la identidad y la visibilidad: “Instalación de tres jardineras gigantes, muy inusuales en un entorno como es la Isla del Soto. Esto forma parte del crecimiento de Santa Marta en dos líneas. La primera de ellas es crear una identidad propia que creemos que en los últimos años se había perdido. La Isla del Soto es uno de los rasgos identitarios más destacados de nuestra localidad y que los santamartinos la sienten como algo propio. La segunda línea es presentar la isla como una puerta de entrada y un trampolín económico. El motor de la atracción turística. Queremos estar a la vanguardia del arte contemporáneo”. En concreto, se busca una mayor proyección comercial “Estas jardineras generan un atractivo que sirven para captar la atención del público que luego pueden pasara a admirar nuestro rico comercio, uno de los mejores comercios minoristas de la zona. Nuestros museos, gastronomía y otros atractivos”.

Juan Carlos Bueno, concejal de Comercio y Promoción Turística, anunció que se presentarán actividades en torno a las jardineras en breve: “Tres macetas gigantes que le dan mucho más atractivo a la Isla del Soto. Estas macetas contarán con una estrategia que se presentará en breve. El objetivo es mejorar la entrada de la isla, que en definitiva es la entrada a la localidad y que servirá para aumentar el atractivo de la localidad y su comercio. Todo esto es un gran ejemplo de que Santa Marta no para, que es un municipio dinámico y que los vecinos vean que se hacen cosas por ellos y los visitantes verán que es un pueblo que merece la pena visitar con identidad propia”.