Domingo, 27 de septiembre de 2020
Ciudad Rodrigo al día

“Me gusta el fútbol... en casa”

Ventanas, terrazas y Facebook Live, las alternativas a la novedosa puerta cerrada del Francisco Mateos

Ahora que se cumplen 30 años del inicio de las emisiones de partidos de Liga por aquel Canal+ original que cambió tantas cosas (el jueves 10 hay un especial al respecto en #Vamos), el Ciudad Rodrigo CF hizo un homenaje obligado en la tarde sabatina a uno de los principales claims de aquella época original del Plus: el “Me gusta el fútbol... en casa” que se llegó a reflejar en este anuncio con puro sabor a la España preolímpica:

En la tarde del sábado, los que vieron en vivo el partido del Ciudad Rodrigo frente al Guijuelo fue porque lo hicieron ‘desde casa’, en concreto desde las ventanas y balcones de la trasera de la calle García Lorca que dan al campo mirobrigense. También pudieron verlo en sus casas, y desde cualquier lugar del mundo mundial (bueno, en Corea del Norte y en buena parte de China no, que están prohibidas las redes sociales), aquellos que se conectaron a la emisión que se hizo a través de Facebook Live, gracias a un móvil situado al lado del túnel de vestuarios que fue manejado por dos antiguos canteranos del Club, Rafa y Pablo Centeno.

Junto a ellos, apenas estuvieron en el Francisco Mateos como prensa (se prohibió la presencia de más) tres medios locales y los medios oficiales del Guijuelo, todos ellos equipados de forma novedosa con un peto azul... del Ayuntamiento de Salamanca. Fuera de los jugadores, técnicos y árbitros de ambos equipos, y de la prensa, en el Francisco Mateos apenas entraron el coordinador deportivo del Ayuntamiento mirobrigense, y los directivos y algún cargo orgánico más del Ciudad Rodrigo y el Guijuelo. Entre la expedición visitante estuvo un viejo conocido de la casa, Jorge González Rojo ‘Astu’, que entrenó una temporada al Ciudad Rodrigo en Provincial antes de marcharse a formar parte del proyecto fundacional de Unionistas.

Precisamente, siguiendo una de las grandes armas de Unionistas, su afición, el Ciudad Rodrigo estrenó en la tarde del sábado –aunque no como hubiese querido- a su nueva grada de animación, que a falta de poder entrar en el campo, recibió a los jugadores mirobrigenses a las puertas del mismo, con pancarta de ánimo incluida. Esa falta de afición hizo que los que más disfrutasen del encuentro de la tarde sabatina fueran los colegiados, libres del pésimo tratamiento que suele darles buena parte del público mirobrigense (quién iba a decir que se acabaría jugando a puerta cerrada en el Francisco Mateos por una pandemia mundial y no por una sanción por esos comportamientos del público...).

 

Para no ‘aburrirse’ (sobre todo el línea situado en el lado opuesto a la grada), los integrantes del trío arbitral, capitaneado por el ilustre Alfonso Vicente, tuvieron intercomunicadores para ir hablando en todo momento entre ellos, aunque no hubo mucho de lo que hablar, porque el partido fue de lo más tranquilo en lo que a polémicas se refiere (salvo por un penalty que reclamó Alberto García).

Para evitar que el cansancio fuera excesivo, los árbitros permitieron en cada parte del encuentro un ‘cooling break’ (o ‘refresquito’, como le gusta llamarlo a Pepe Domingo Castaño), no exactamente en el ecuador de cada período, sino cuando ya se alcanzaba casi el minuto 30. Por cierto, que el tiempo que estuvo detenido el partido por ello no se añadió al completo después...

En esos ‘cooling break’, los jugadores que estaban en el campo estuvieron ciertamente cerca, bastante más de lo que lucieron en las fotografías de los 11 iniciales. Sin saber muy bien ni los propios jugadores, ni la prensa, ni los árbitros, ‘cómo había qué hacerlas’, los jugadores se colocaron con cierta distancia entre ellos, pese a que luego iban a estar todo el rato juntos (incluido en el calentamiento de activación que dirigió en el descanso el nuevo preparador físico del Ciudad Rodrigo, Javi Moríñigo). En materia de distancias, llamó asimismo la atención que los protagonistas del partido fueran saliendo al césped para el arranque ‘por turnos’: primero los del Guijuelo, luego los árbitros, y por último los del Ciudad Rodrigo.

Por cierto, que el Club mirobrigense estrenó en la tarde del sábado su nueva ropa de la marca Umbro, aunque todavía limpia, sin ningún logotipo publicitario en las camisetas y pantalones de juego, que van a estar llenos de ellos según han ido dando cuenta en redes sociales. También lucieron petos de Umbro los jugadores reservas, que se esparcieron por la grada al igual que los del Guijuelo, para estar separados unos de otros (amén de que no cabían en los banquillos del campo).

Desde esa posición en la grada, tuvieron una visión perfecta del flamante marcador del Francisco Mateos que, aunque sólo lució el escudo del Ciudad Rodrigo, en la tarde sabatina volvió a la vida, tras haberse confinado mucho antes de declararse la pandemia: instalado a finales de diciembre de 2019, sólo funcionó un partido completo en ese mismo mes, mientras que en los partidos que se pudieron jugar en 2020 apenas estuvo activo 20 minutos. Será de más utilidad el día que vuelva el público, que no se sabe cuándo ocurrirá, aunque en el Francisco Mateos ya se han estado haciendo ‘pruebas’ para calcular separaciones de espectadores. Continuará...