Lunes, 28 de septiembre de 2020

¿Tienen “celos” los perros?

Los perros tienen fama, bien merecida, de vincularse a sus cuidadores, ser amigos fieles. Es lo que los etólogos llaman “impronta”, paralelo del “apego” en humanos.

Por supuesto son animales muy emocionales y sociales.  Y pueden tener celos de otros perros, los niños, los gatos, etc.

Ya les conté hace tiempo lo que sufría mi perro, Nilo ¡Qué descanse en paz!  No soportaba que le dejara en la huerta, hasta el punto de negarse ir hasta la puerta para despedirme. Se echaba al suelo, sin seguirme hasta la salida, con una mirada a la que solo le faltaban las lágrimas, para ser humana. Era el dolor de la separación, a la que no se adaptó nunca. Eso sí, no me guardaba rencor, me recibía siempre con saltos, carantoñas y la sonrisa de su rabo.

Ahora, su hija, Canela, sufre de celos, que no puede controlar. Celos de dos gatitos “ocupas” y abandonados.

Dos gatas, sin dueño, han parido en mi huerta este verano.  La primera nos abandonó con   tres crías muy pronto, seguramente porque le daban miedo las frecuentes visitas de los nietos.

La segunda parió una gatita y un gatito, llamados por los nietos “Lluvia” y “Flax”. Esta madre desapareció muy pronto; seguramente sufrió algún accidente , tan comunes en gatos callejeros. El clamor de los nietos y  mi empatía por los animales, desde  mi infancia en el pueblo, me ha llevado a cuidarlos. “Lluvia” es sociable y cariñosa. “Flax” tan asocial con los humanos que huye siempre que nos acercamos.  También los animales tienen caracteres diferentes.

Tenemos un problema, creo que necesitamos la “Patrulla Canina”, que tanto gusta a mis nietos.

 Canela no los acepta, los persigue sin tregua, aunque la “burrean” subiéndose a los árboles. Cada vez que me ve llevarles comida, aunque siempre le doy a ella primero, se olvida de la comida, se echa agazapada en el suelo y me mira celosamente ¡No es justo, no lo entiendo, hay que echarlos de aquí, parece gritar!

No sé si conseguiré que se declaren compatibles o amigos. Es posible; una vez tuvimos un gato que dormía la siesta echado encima de nuestro  perro, el bueno de Tizón.  Por cierto, si usted quiere un gato, mejor la pareja, por favor, se lo agradeceré encarecidamente; y ellos más aún. Tienen una mirada irresistible, se lo aseguro.

En el caso de los seres humanos los celos son parte del cerero primitivo, el más emocional de los humanos. Como usted sabe, compartimos muchas cosas con los animales, especialmente con los mamíferos. Pero los humanos podemos usar los celos mediatizados por el nuestro cerebro más moderno, usando la razón y la ética.

Ya hablaremos de los mitos sobre los celos humanos. Por el momento, dos preguntas ¿Usted cree que los celos son, por su propia naturaleza, malos?  ¿O piensa que depende del uso inteligente o irracional  que hagamos de ellos?