Martes, 22 de septiembre de 2020

Los coches clásicos más cotizados en España

El dueño de un coche clásico también suele estar interesado en un buen seguro que cubra los daños propios, en la mayor medida posible, pues suele tratarse de vehículos con un gran valor en el mercado de segunda mano

Seguramente te hayas cruzado en alguna ocasión en alguna carretera con un buen puñado de Seat 600, todos juntos, en dirección a alguna concentración de vehículos clásicos. Otras veces, quizá menos, tenemos la suerte de cruzarnos con auténticas piezas de coleccionista, que generalmente ya solo se usan para eventos especiales (bodas, sesiones de fotos, rodajes cinematográficos). En todos estos casos, la reacción siempre es la misma: girarnos con la boca abierta y llamar la atención de quien tenemos al lado. Coches así no se ven todos los días.

En realidad, el concepto "clásico" es difuso e indeterminado, aunque todos sabemos más o menos qué quiere decir. Es indeterminado por la sencilla razón de que poco a poco se van incorporando a esa categoría coches que hace unas décadas, cuando fueron lanzados al mercado, no podían ser clásicos. Cuando en 1957 Seat puso en el mercado su modelo 600, es probable que no pensara que hoy, más de sesenta años después, gozaría de un estatus casi mítico.

Se trata de coches que, con el paso de los años, han dejado un poso, ya sea por su calidad, por su diseño, por su rareza o, simplemente, porque están asociados a un tiempo y una época.

Pues bien, aunque son distintos a los demás, estos coches clásicos también tienen que cumplir una serie de obligaciones. La primera es que deben pasar la Inspección Técnica de Vehículos. Si se trata de un vehículo de los llamados "históricos" (fabricado o matriculado por primera vez hace más de treinta años, que haya dejado de producirse y que esté en su estado original), deberán pasarla cada dos años (si tienen hasta 40 años de antigüedad), cada tres años (si tienen entre 40 y 45) o cada cuatro años (si tienen más de 45).

Además, y como ocurre con cualquier vehículo, los dueños de coches clásicos deben suscribir obligatoriamente el seguro a terceros, que cubre los daños físicos y materiales que se causen a terceros, con independencia de que el conductor culpable sea o no el titular del vehículo asegurado.

El dueño de un coche clásico también suele estar interesado en un buen seguro que cubra los daños propios, en la mayor medida posible, pues suele tratarse de vehículos con un gran valor en el mercado de segunda mano. Conviene por tanto asegurarlo contra todo tipo de siniestros, como pueden ser siniestros, incendios o robos. Puedes configurar un seguro personalizado y a la medida de tus necesidades y las de tu coche en la web de seguros de coche de Línea Directa.

Clásicos entre clásicos

Dicho todo esto, ¿sabes cuáles son los coches clásicos más populares en España?

El primero ya te lo hemos dicho: el Seat 600 se empezó a comercializar en 1957. Se trataba de un coche barato pero rápido y ligero, que cambió el mercado automovilístico español. Se vendieron miles de unidades en nuestro país y todavía hoy es un modelo con una especial vinculación sentimental a este país, por lo que sigue siendo muy cotizado.

También está el Mini Cooper 970 S, que se vendió durante los años 60. Se trata de un vehículo pequeño por necesidad: después de la Segunda Guerra Mundial, no estaba la economía para grandes vehículos.

Citröen 2CV, llamado así por los dos cilindros opuestos que le sirven para circular.

Hispano Suiza K6: es un modelo menos popular y frecuente, pero muy utilizado en bodas y eventos similares. Es elegante y con carácter, y tiene la particularidad de que en España sólo se fabricaron seis unidades.

Por último, no puede faltar el famosísimo Volkswagen 1300 Escarabajo, que fue incluso reeditado con éxito en los años 90. La originalidad de su diseño no deja indiferente a nadie.