Lunes, 28 de septiembre de 2020

¿Incompatibilidad: Árbitro de fútbol y cirujano plástico?

           Se habló en estos días de la doble vida de César Noval, un cirujano plástico que arbitraba fútbol en Primera División. Capaz de realizar una operación en el Hospital IMED de Valencia y trabajar como árbitro asistente en un partido importante. Un profesional que transmite ilusión en todo lo que hace con su sonrisa permanente. “Llevo muchas cosas para adelante, pero como me gustan tanto, las aúno y no es tan difícil compaginarlo exprimiendo bien el día”, en su día cuando estudiaba la carrera jugaba al fútbol, pero no tenía tiempo para entrenar y surgió la posibilidad del arbitraje”.

         Sobre su compatibilidad con la cirugía: “Intento operar días previos para estar al 100% en todo el proceso. De jueves en adelante estoy más metido en la dinámica de partidos. Se lo digo a los pacientes de antemano y se fijan fechas alternativas”. En la prensa de agosto supimos que el único trencilla asistente descendido de Primera División a Segunda había recaído en el cirujano Noval, después de hacerse público el informe arbitral de la temporada 19/20. Por lo que emitió un comunicado denunciando su descenso y apuntando “que no se ha decidido por motivos deportivos”. 

         “El CTA me ha comunicado mi descenso a Segunda División. Ha sido una decisión sorprendente porque a nivel deportivo la temporada no había sido especialmente ni positiva ni negativa. Entiendo que obedece a otras consideraciones como mi aparición en otras redes sociales con jugadores de Primera División durante mi período vacacional, así como mi relación con cierto sector de la prensa durante estos últimos años de una forma natural y para nada controvertido”. Por supuesto, estas apreciaciones son de parte, pero tampoco se lo van a confirmar los organismos arbitrales: “El Comité Técnico de Árbitros deben tener un mayor aperturismo y transparencia y facilitar esta comunicación…” 

         La cuestión es que lo vocacional ha quedado destruido por los convencionalismos de instituciones conservadoras como es, sin duda, el Comité T.A. Cuestión que debería haber valorado el cirujano-árbitro Noval y no ahora a posteriori cuando lo han “defenestrado” como árbitro.