Miércoles, 30 de septiembre de 2020
Ciudad Rodrigo al día

Carta de despedida de Maribel Yugueros como directora de Cáritas

Tras nueve años como directora de la entidad, Maribel Yugueros –que se jubilará el próximo mes de junio- da el relevo a Mar Manzano

“Todo tiene su momento y cada cosa su tiempo bajo el cielo” (Ecl. 3,1)

Mi tiempo como directora de Cáritas Diocesana de Ciudad Rodrigo ha finalizado, es momento de hacer balance y de agradecer. Gracias, en primer lugar, a Dios por el don de la Fe; ha puesto en mi camino personas y espacios que me han permitido crecer personal, espiritual y técnicamente.  Gracias  que se hacen extensivas a la Diócesis que durante tantos años ha depositado su confianza en mí. Gracias a todos los sacerdotes que en todo este tiempo han formado parte de mi vida, en la tarea cotidiana. Gracias a los medios de comunicación que  han estado atentos a todas las actuaciones de la entidad que he representado y siempre nos han atendido con cariño y cordialidad.

Dentro de mi hacer en Cáritas, doy las gracias al equipo técnico, formado por personas de gran calidad humana y técnica, que siguiendo el Modelo de Acción Social de Cáritas Española han trabajado infatigablemente para conseguir llevar a cabo la misión de Cáritas, ser imagen del Amor de Dios en el mundo, ya que Cáritas es la expresión del amor preferencial de la comunidad cristiana por los pobres. Por tanto, es el servicio, la diaconía de la Iglesia.

Una misión que también es realizada por los voluntarios y colaboradores, a los cuales agradezco de una manera muy particular su dedicación y participación,  sin su entrega y profesionalidad muchos de nuestros proyectos no podrían llevarse a cabo. Igualmente importante es la participación de socios y donantes, sin sus aportaciones tampoco podríamos haber atendido las necesidades de los que más sufren en esta tierra.

 

No puedo olvidarme de agradecer el apoyo de  las parroquias,  instituciones y otras entidades. Nuestra Diócesis es pequeña y tenemos el privilegio de gozar de cercanía, de buena comunicación y participación entre todos en favor del bien común.

Finalmente, hago extensivo el agradecimiento a la sociedad en general, que siempre se ha mostrado solidaria y participativa, abierta a las propuestas que le han llegado desde Cáritas.

Por último, un balance implica el reconocimiento de los errores, que entran dentro de nuestras propias limitaciones. Pido perdón a todas las personas que se hayan sentido ofendidas o desencantadas, pueden estar seguras de que siempre actué movida por el interés general y por el bien hacer, no queriendo molestar a nadie.

A pesar de que mi tiempo como directora de Cáritas ha finalizado, el momento de mi jubilación no llegará hasta el próximo mes de junio, por tanto continuaré en Cáritas al servicio de mi Diócesis, de mi tierra y de quien pueda necesitarme.

El ser de Cáritas te configura de tal forma, que seguiré siendo Cáritas haga lo que haga y esté donde esté.

Reiterando mi infinito agradecimiento, hasta siempre.

Maribel Yugueros