Mercado lento para la Liga 2020/21

          “Por la lentitud y el tamaño, era una cucaracha muy vieja. En mi arcaico horror por las cucarachas aprendí a adivina, aún a la distancia, sus edades y peligros; incluso sin haber encarado nunca realmente a una cucaracha conocía sus procesos de existencia”. (Clarice Lispector). Era de suponer las dificultades para configurar las plantillas de los equipos dada las reducciones de los presupuestos en general. Es cierto que los grandes equipos tienden a sacar la chequera en momentos de dificultades que la mayoría no pueden superar, pero los equipos medios y bajos tienen la virtud de fichar jugadores de rendimiento a precios asequibles. Fran Garagarza, del Eíbar, asegura que “Este es el mercado más complicado y lento desde que estoy en la Dirección Deportiva”.

“No está siendo fácil y tiene pinta de que va a ir para largo”, reconoce las actuales limitaciones: “Apenas hay jugadores libres. Tenemos muchas limitaciones económicas, pero estamos trabajando… No hay mucho margen porque económicamente no vamos a hacer ventas… Estamos mirando al extranjero, también al mercado nacional, pero miramos al mercado exterior porque el mercado nacional tiene muchas dificultades y es un mercado caro. Los jugadores que fichábamos en Segunda eran libres o con un traspaso pequeño y eso ya no existe”. 

         Por mí, que el mercado se comporte de acuerdo a las pautas del momento, pero que sigan sus directivos tan iluminados como para configurar un equipo igual de competitivo, sin duda una relación calidad-precio de la máxima excelencia. Eso sí, nunca he oído a Mendilíbar quejarse del bajo presupuesto con el que configura su equipo tan magnífico. Repito, sin caer en dogmas de fe, este es un modelo a seguir.

         En Salamanca, los tres equipos de Segunda B están agobiados por la incertidumbre de la próxima Competición. De momento, sólo gastos y nada de ingresos; los patrocinadores mantienen su propia guerra con el actual mercado del “Covid19” luchando por su propia existencia lo que determina se olviden del fútbol. El fútbol pondrá a prueba a sus propios aficionados ante la tesitura de mantener a los equipos a cambio de nada… Ya no son clientes, se necesitan “creyentes”…