¿Qué vamos a hacer el día después, cuando esto acabe?

La Liga pasada, la del “coronavirus” y todas sus consecuencias, marcarán una nueva senda en la gestión global de los clubes de fútbol. El descenso galopante en lo económico (salarios, contratos, traspasos, etc.) hará recapacitar a todos. La “industria del fútbol” ha sufrido un terremoto espectacular. Todo ha quedado a la ambigüedad de una realidad siempre dependiente de la enfermedad y de manera asimétrica según qué países o continentes.  Los países han perdido ciudadanos y mucho producto interior bruto por la necesidad de suspender actividades económicas vitales, que deberán recuperar con inversiones monstruosas a un plazo amplio y mucho esfuerzo de personas que muchas de ellas perdieron inicialmente sus puestos de trabajo y, otras, se arruinarán en el camino.

¿Esta “ruptura” apocalíptica servirá para igualar las diferencias existentes en el fútbol entre los diversos continentes? Por lo que será inevitable profundizar en el corazón de todas las “cosas” del fútbol, a pesar de que “Entre todas las cosas que existen en la vida que te pueden proporcionar emociones, la literatura, el cine, el sexo, los amigos… el fútbol es muy poderoso”. (Luis Alegre). Pero tendremos que partir de una idea aglutinadora como la de Stephen Covey de que “Primero lo primero”.  ¿Y qué es lo primero?

¿El fútbol perdió su norte? ¿Necesita una nueva brújula o un nuevo corazón? Pero, ¿cuál sería el nuevo corazón del fútbol? En sus “Secretos de fútbol” plasmaba Moisés Ruiz una serie de pensamientos basados en la pasión, la metáfora, la humildad para el éxito, quizás también el pragmatismo además de la innovación, el encanto, la confianza, la vocación, que invita a bucear en todos esos secretos poco evidentes. ¿Tendremos que volvernos niños, limpiarnos de los malos sentimientos anteriores en torno a un fútbol excesivamente mercantilizado, renovar nuestros corazones en torno a un fútbol más transparente y dichoso sin tanta manipulación mediática; y zambullirnos con valentía en una nueva burbuja plenamente desinfectada…? 

O si no, ¿qué vamos a hacer el día después cuando esto acabe?

Salamanca, 12. Agosto. 2020.