Jueves, 22 de octubre de 2020

Goya: crítico y figura universal

En sus grabados de Tauromaquia, que realizó entre (1814-1816), al contrario de lo que se podría pensar, no es taurino
Goya diversion de España

Goya pintaba la noticia, manejando las zonas de misterio con libertad creativa, vaciando sus inquietudes en los incontables dibujos,  estampas y pinturas diseminadas por varios museos y colecciones particulares, puesto que sus descendientes, a su muerte  fueron vendiendo gran parte de su obra al mejor postor. Como todos saben, fue predilecto de Calos IV y odiado por aquel otro Rey “paniaguado” Fernando VII.

Goya plasmo como nadie la realidad que lo rodeaba, esa era su fuerza, la expresión unida al ingenio y la fantasía hacían de sus dibujos, figuras casi habladas, en las mismas quedaban reflejadas, desde la locura a la presencia de los desfavorecidos, la violencia contra la mujer, la guerra, donde todas sus preocupaciones, sus pensamientos y sensibilidades se van dando cita en cada escena, en cada personaje marginado, o en cada ilustración, donde lo ruin y criticable asoman en su obra, fijados también en su misma personalidad desconfiada, y luego obsesionado por la vejez, la edad, la enfermedad y la muerte.

Creo sinceramente, que Goya fue el primer periodista crítico capaz de denunciar con sus dibujos todo aquello, que muchos no se atrevían a argumentar, en sus obras fueran de una u otra naturaleza. Él nos descubría todo un mundo en blanco y negro, de paleta de grises, claroscuros de variedad de tonalidades que representaba cuanto le preocupaba y sus consecuencias, políticas, religiosas, económicas, sociales donde los indigentes, brujos, víctimas y verdugos, formaban la cadena de aquella observación que luego reflejaba en sus dibujos.

 Goya en su afán de ejercer cítrica, se acerca al mundo taurino donde se aglutina y acude en masa el pueblo, interesándose por cuanto  representaba el tumulto de la corrida, hombres, toros, caballos, plebeyos y reyes en total griterío.  Goya se interesa por los personajes, por la muerte trágica. En sus grabados de Tauromaquia, que realizó entre (1814-1816), al contrario de lo que se podría pensar, Goya no es taurino. Representa a hombres, toros y caballos enfrentándose en desigualdad de condiciones. Refleja la muerte trágica, es una alegoría de la violencia totalmente arraigada en España. Cuando, en 1816, se puso a la venta esta serie fue un fracaso comercial. Las composiciones se sitúan en el ámbito crítico y dramático de los Desastres de la guerra, y el artista se hace eco en ellas del debate sobre la legitimidad de la tauromaquia que existía en la sociedad ilustrada.

Goya partió como  amigo de algunos “toreadores”, en especial de Martincho- que por cierto hay dos con el mismo nombre y hay equivoco- pues uno Guipuzcoano de Oyarzun Martin Barcáiztegui (Martintxo) y (Antonio Martín Ebassun (Martincho) nacido en Farasdués  Zaragoza y es con este último con quien el público llego al puro fanatismo, por las hazañas que este prodigaba en las plazas, sin embargo no dejo nada que el arte pudiera ofrecer, dado el brutal arrojo que su amigo Goya recogió.

Cuentan que el pintor aragonés, también estaba presente el día que Pepe Hillo  murió en la plaza de Madrid…. Y que con todos los dibujos hacia una crítica de lo que ocurría en la plaza, siendo así mismo quien dio nacimiento a otros dibujantes, que narraban en los mismos, lo que acontecía en las plazas de toros, y como era el espectáculo favorito de los españoles, y acto social de Reyes y plebeyos, aprovechaba la ocasión, para criticar, los desencuentros entre españoles, validos, borrachos, pendencieros, cómicos, aduladores, toreros de una u otra condición. Implacable crítico de la sociedad, la realidad y la estupidez humana. Su temática al respecto, se puede observar en toda su obra expuesta al mundo…

Con sus dibujos y estampas, Francisco de Goya alcanzó en sus últimos años la libertad creativa para volcar en ellos sus inquietudes y su visión de lo que le rodeaba, pero también son la manifestación vital de un anciano decepcionado con su época, sufrió una consecuente bajada de sus ingresos y parte de sus amigos y apoyos se marcharon al exilio, represaliados. A ello se añadía su estado de salud, que le llevó a obsesionarse con la vejez, la enfermedad y la muerte. Goya reflejó en sus dibujos no solo lo que le interesaba o le inquietaba, sino también la realidad que lo rodeaba.

                                                               Fermín González salamancartvaldia.es     blog taurinerías

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