Miércoles, 28 de octubre de 2020

“Bienvenida seas Amalia” y otras iniciativas para conmemorar el centenario de la gran diva del fado

Una exposición itinerante, tertulias en su Casa-Museo, conciertos y hasta la presentación de un reloj, un vino o unas gafas para celebrar el legado del mayor icono de la música portuguesa

Detalle del mural "Amália" en una calle de Fundão/ Fotografía: Frederico Draw

Este año se cumple el centenario del nacimiento de Amália Rodrigues (Lisboa, 1920), la mayor figura del fado portugués, a cuya identidad mucho contribuyó.

Desde el pasado mes de julio, el mes en el que habría cumplido 100 años, la Fundación Amália Rodrigues, en colaboración con corporaciones municipales, la televisión pública portuguesa y otras entidades, viene desarrollando el Programa Nacional de Conmemoraciones del Centenario de Amália Rodrigues, que cuenta con el Alto Patrocinio del Presidente de la República y ha sufrido adaptaciones para poder ser celebrado conforme impone la actual situación pandémica.

Una de las actividades pensadas para acercar al público la figura de la gran voz del fado, tanto en su vertiente artística como en aquella otra más personal, es “Bienvenida Seas Amalia”, una exposición compuesta por fotografías, trajes, esculturas, objetos personales y material audiovisual alusivos a sus 60 años como profesional del fado, pero también al mundo interior de Amália, la mujer con una “extraña forma de vida”.

Puede ser visitada en ‘A Moagem-Ciudad del Ingenio y de las Artes’ de Fundão hasta el 16 de agosto, de martes a domingo de 14:00 a 17:00 horas al precio de un euro.

Este concejo de la Beira Baixa portuguesa tiene una especial vinculación con la fadista lisboeta, pues de aquí eran sus padres, por lo que se ha involucrado de una manera especial en las conmemoraciones del centenario de una artista cuya carrera siempre siguió con especial atención.

Así, ha surgido el libro “Amália, a Raíz e a Voz”, coordinado por Arnaldo Saraiva, con testimonios de músicos portugueses e internacionales y la colaboración del prestigioso arquitecto portugués Siza Vieira como diseñador de la portada. Además de su faceta musical, el libro muestra la trayectoria de vida de Amália, seguida a través de las noticias y artículos publicados en el mítico periódico regional, ‘Jornal do Fundão’.

“Bem-Vinda Sejas Amália”

El título elegido para esta exposición alude al cartel con que fue recibida en 1969 por militares portugueses en Mozambique, cuando fue a cantar para los heridos de guerra.

La exposición tiene como finalidad divulgar y comprender la vida y la obra de la fadista nacida en Lisboa en 1920 en día incierto, aunque parece ser finalmente el 23 de julio de 1920 la fecha de su nacimiento. Una vez convertida en gran dama de la canción portuguesa, decidió celebrar su aniversario cada 1 de julio, pues decía que así tenía todo un mes para festejar.

Nació en la calle Martim Vaz de Lisboa, donde sus padres habían emigrado desde la Beira. Vivió sus primeros años con sus abuelos maternos y posteriormente con sus padres y hermanos en diferentes barrios castizos de la capital.

Después de ejercer varios oficios modestos, con 19 años cantaba ya en las principales casas de fado lisboetas. De ahí da el salto a la revista, al cine y a las mejores salas de todo el mundo, desde París a Río de Janeiro, visitando recurrentemente Madrid, Nueva York o México D.F.

Sus giras internacionales se prolongaban durante meses o incluso años, pero siempre regresaba a cantar al Café Luso en Lisboa, demostrando que era capaz de adaptarse a todos los ambientes y ganar con su arte lo mismo al pueblo que a los poderosos o la industria musical.

Sus méritos fueron reconocidos en vida con las más altas distinciones existentes a nivel nacional e internacional, como la Gran Cruz de la Orden de Santiago en Portugal, la Gran Cruz de Isabel La Católica en España o Dama de la Legión de Honor de la República Francesa. Fue una muy digna representante de Portugal en el mundo.

“Bem-Vinda Sejas Amália” es una exposición itinerante inaugurada en Braga, que permanecerá en Fundão hasta el domingo 16 de agosto, desde donde continuará por Odemira, Ourém, Alter-do-Chão, Lagoa, Crato, Portimão, Barcelos o Alcochete, estando previsto que llegue también a localidades de otros países.

Sus vivencias por el mundo otorgaron a Amália Rodrigues, como a muchos emigrantes portugueses, una amplia visión entre lo global y lo local, tornándola una mujer cosmopolita pero capaz de conectar rápidamente con su esencia de barrio.

Sensible hacia los obstáculos de la gente humilde, uno de sus encargos testamentarios fue crear una fundación para ayudar a personas desfavorecidas y abrir su casa y su legado a todo el mundo.

En “Casa d´Amália”

La Casa-Museo Amália Rodrigues se ubica en el número 193 de la Rua de São Bento en Lisboa, donde la artista vivió desde 1955 hasta su muerte.

Aquí se están desarrollando una serie de tertulias acompañadas de sesiones musicales que se pueden seguir a través de la Radio Televisión de Portugal (RTP), en las que participan representantes de la música y la cultura portuguesa actual.

La casa está abierta todos los días, excepto lunes y festivos, de 10 a 18 horas, permitiendo a fans y mitómanos descubrir el lado más personal de la diva, como por ejemplo sus 177 pares de zapatos.

La visita es guiada, se realiza en grupos de cinco o seis personas, costando siete euros la entrada general, gratuita para niños hasta 12 años y se contemplan algunos descuentos. En las actuales circunstancias, es necesario reservar la visita con antelación para que la Casa pueda tener una previsión de aforo. 

A través de sus muebles y objetos, paseando por el salón, el comedor, las habitaciones y por la parte más amaliana de la casa, el jardín, se adivina la personalidad de esta mujer singular, entusiasta de las plantas, las flores y la naturaleza.

En la cafetería instalada en el jardín todos los martes y viernes hay concierto de fados al caer la tarde.

La calle habla

La Fundación Amália Rodrigues ha iniciado una recopilación de avenidas, plazas, parques, miradores, arte callejero, etc. existente en Portugal y lo largo del mundo que lleven el nombre de Amália Rodrigues o evoquen su figura. Con ello se pretende estructurar lo que posteriormente podría dar lugar a un Roteiro Amaliano.

En Fundão fue inaugurado el 23 de julio el mural ‘Amália’, en la calle Conselheiro José Alves Monteiro, pintado por los artistas urbanos Frederico Draw y Contra Rua.

Herdade Amália, la Casa de las Flores abierta al mar

Cercana a la localidad de Brejão, en la costa alentejana, está la casa de campo de Amália.

Un espacio arquitectónico abierto al mar, con acceso directo a la playa que ahora lleva su nombre, donde la diva pasaría relajados e inspiradores momentos, dedicándose a la pintura y al cuidado de sus flores.

Actualmente, la propiedad está dividida en tres casas que se pueden alquilar.

Conexión Amália

Dotada para la conexión con el alma a través de la música, apreciaba todas las formas de arte que le permitiesen ejecutar esa misión. Amaba otros conductores directos hacia el núcleo del sentimiento, como el flamenco. Fue notable en su faceta de actriz, escribía poemas y pintaba. Cantó rancheras y canción española.

El popular poema “Extraña forma de vida”, de su autoría, refleja la esencia portuguesa ligada al fado. Una mujer atada a una guitarra y una viola, cantando a los grandes poetas en lengua portuguesa. Grabó dos discos exclusivamente con letras suyas.

Desde su fallecimiento el 6 de octubre de 1999 varias conmemoraciones institucionales se han organizado en Portugal para ensalzar su figura y matar las saudades que dejó con su partida esta mujer singular.

Dentro de las previstas en el Programa Nacional de Conmemoraciones está la gira de conciertos “Amar Amália”, el lanzamiento de un reloj o un vino conmemorativo.

En el centenario de su nacimiento y más de 20 años después de su muerte, Amália Rodrigues continúa siendo una dignísima embajadora de Portugal, que aportó a la portugalidade constantes y originales novedades.

Más información sobre el ciclo de eventos aquí

Fotografías: Fundación Amália Rodrigues y Frederico Draw & Contra Rua