Coherentes.

Hay que reconocerle a este cuasi eterno Ayuntamiento su constante coherencia en algunas cosas. Nuestra sociedad meseteña siempre ha tenido una relación compleja con el árbol. El problema aparece cuando se revelan, constatado duramente estas semanas, las graves consecuencias de creernos al margen de un entorno ambiental ineludible para nuestra vida. Dese hace tiempo damos sensación de tomar nota, se anuncian o se hacen cosas para mejorar el entorno urbano aumentando el verde y el arbolado. Incluso han elaborado un “Plan Especial de Protección de la Infraestructura Verde y Biodiversidad”, buscando mejorar la sostenibilidad del municipio y mitigar el Cambio Climático.

 Pero a la menor les traiciona el subconsciente, siempre en la misma dirección eso sí. Como ya es sabido, las sempiternas obras del nuevo hospital incluyen un vial en la orilla del rio. Arrasando parte del parque construido no hace tantos años. Lógicamente debe conectar con el resto del viario de la ciudad, para ello ya existe una rotonda junto al Puente de la Universidad. Y se necesita otra en el cruce con el Paseo de San Vicente, o del Desengaño (nunca he tenido claro el límite de esas calles) donde el tradicional acceso viario al Hospital Clínico.

Este Paseo fue inaugurado en noviembre de 1973, y más tarde se plantaron árboles, plátanos, en aceras y mediana. Con el paso de los años muchos han conseguido un gran porte, pero ahora algunos molestan para crear esa rotonda. Y no ha habido problema en talar 45 seres vivos, hace tiempo las protestas por eliminar arbolado maduro son débiles, nadie se manifiesta como en la Plaza de la Fuente o la del Barrio Vidal. El progreso es imparable.

Al menos no han dicho que estaban enfermos, argumento habitual para justificar la pérdida de masa arbórea salmantina. No dudo, por supuesto la existencia de enfermedades, inevitable en seres vivos. Lo preocupante es la continua desaparición gratuita de árboles maduros en buen estado. Eso sí, dirán que plantaran no sé cuantas decenas o incluso cientos en compensación.

En las mencionadas protestas ciudadanas se consiguió el trasplante de parte de los árboles amenazados. Desconozco los motivos que lo han impedido esta vez, si era un corte de tráfico nuestra salud bien merece alguna incomodidad pasajera. Tampoco hubiera sido difícil encontrar cerca acomodo para trasladarlos. Entre el Puente de Sánchez Fabrés y la desembocadura del Regato del Zurguén hay un parque urbano desarbolado (tras la previa eliminación del poco arbolado existente junto al rio), al que le hubiera venido muy bien.

Enfrentar el Cambio Climático y la contaminación requieren de actuaciones consecuentes. Literalmente nos va la vida en ello, ¿o alguien cree que la actual pandemia no tiene nada que agradecer a esos problemas? Los científicos nos vienen advirtiendo de su gravedad, llevan más de 25 años avisando, últimamente llaman a la acción con alarma. Si sube la temperatura mundial por encima de 1,5ºC ó 2ºC, en España por nuestra situación supondría un aumento de 4ºC, las consecuencias serán muy graves y quizá sea el punto de no retorno. Peor que el coronavirus.

A estas alturas no discuto la necesidad del nuevo vial, ni siquiera sus dimensiones, ya está avanzada su construcción. Y sé que 45 árboles son una moto de polvo en una larga playa atlántica, pero, ¿era tan difícil ser más cuidadosos? 

Las obras del aparcamiento para autobuses turísticos en la Plaza del Mercado Viejo también han supuesto la desaparición de varios árboles. Los que están en el centro de la foto más allá del Museo de Automoción.