Sábado, 15 de agosto de 2020

¡Llegó agosto!

Octavo mes del año en el calendario gregoriano, tiene 31 días. Se le puso este nombre en honor del emperador romano Octavius Augustus.

HISTORIA

En el antiguo calendario romano, el año comenzaba en marzo y el sexto mes se llamaba sextil, en el año 24 antes de nuestra era, Octavio Augusto decidió darle su nombre y desde entonces sextiles se llamó Augustus. Octavio imitaba así al ya fallecido Julio César quien, veintiún años antes, había hecho lo mismo con el quinto mes, hasta entonces llamado quintiles y que con él pasó a llamarse julias en homenaje a la familia Iulia, de la que era miembro.

A Octavio le pareció poco honor dar su nombre a sextiles, porque consideraba que este mes no tenía las mismas glorias julias, ya que julias tenía 31 días y Augustus, solo 29. Por esa razón, el emperador alteró la duración de varios meses, quitando y poniendo días, hasta lograr que ‘su’ mes tuviera 31 días. Dos mil años después, julio y agosto tienen 31 días cada uno.

Empezó Augustus, con reunión  en San Millán de la Cogolla, con presidentes de la CCAA Es conocida esta tierra por los buenos caldos, por ser junto a Valdepeusta (Burgos) cuna del castellano.

En YUSO; joya de la arquitectura prerrománica, se escribieron las Glosas Emilianenses. Se conoce con este nombre a las primeras notas en castellano y euskera que los copistas anotaban en el margen de las páginas a modo de aclaración, cuando encontraban dificultades para entender los textos en latín. Este santuario, fue objeto de la pluma del que se considera el primer poeta español, Gonzalo de Berceo. En su poemario Milagros de nuestra Señora, cito “El clérigo y la flor”

Ennos vicios seglares   ferament embevido;

peroque era locco,   avié un buen sentido,

amava la Gloriosa   de corazón complido.

Comoquiere que era   en ál malcostumnado,

en saludar a ella   era bien acordado;

nin irié a la eglesia   nin a ningún mandado,

que él su nomne ante   non fuesse aclamado.

Dezir no lo sabría   sobre quál ocasión

ca nos no lo sabemos   si lo buscó o non,

diéronli enemigos   salto a est varón,

ovieron a matarlo:   ¡Domne Dios lo perdón!

 

Agosto es la plenitud de las estaciones...2020 resulta un año atípico, no tuvimos invierno, no vimos primavera, y augusto, no se le espera. Este mes eran días de vacaciones, de amores, de desamores, de risas a la vida. Se habían puesto las esperanzas… y se nos queda la fiesta ¡Para festejos estamos! En recesión, algo parecido a loque cuentan los abuelos, que España no recuerda una época tan negra desde la guerra de 1936.Estamos hartos de reuniones que para nada sirven, los pueblos de secano van a quedar más secos y los de mar, como dice la canción mirando al mar yo vi que nadie estaba junto a mí. Estamos cansados de mentiras, trolas, trampantojos.Pasara agosto, llegará diciembre y el cielo mostrará nubarrones más negros. Paro, destrucción de empresas, el PIB llega a niveles  aéreos, ERTES, ERES…miedo da cada día que pasa.

Me pregunto a qué tanto libro sobre el corona virus, pandemia, consejos de autoayuda ¡chorradas, bobadas! Los libros han de ser recreados, escritos con pausa la velocidad no es buena para la escritura y menos un terrible acontecimientos con casi 50000 muertos en España. ¿Los escribidores han reflexionado, se han informado, han preguntado? ¿Buscan oportunismo? Las verdades suelen estar escondidas, en recovecos. Y el corona, muta, se adapta. Toda urgencia sin final cierto es ajeno a la realidad

Podríamos sacar la canción del verano, triste, pleno de morriña

Once veces mentiste Illa,

otras tantas Simón.

Sanchez en la Rioja claudicó

por la  foto con Urkullu.

embravecido “el vasco”

pide, mendiga y… consigue

Pedro cede por el ansia de poder.

¡Aquí mando yo!

Aunque no tiene idea de gobernar la nación.

 

Recuerden llevar mascarilla, establecer las distancias, y aunque sea de recuerdos vivan. Por unos días olviden las mentiras, las trolas, nunca los muertos que no llevó y lleva la pandemia por la mala gestión de un gobierno incompetente, narcisista y ególatra.