Sábado, 15 de agosto de 2020

El retorno de “El Álamo”

Este año, en el que tan difícil se nos han puesto los reencuentros que llegaban a su culmen en las fiestas patronales de nuestros pueblos, ha sido también el del retorno de una publicación histórica de nuestra comarca, la revista “El Álamo” de Guadramiro, iniciada hace varias décadas y que, tras unos años de parón, ha vuelto a retomarse de nuevo, gracias al esfuerzo del consistorio guadramirense y la colaboración de los vecinos.

Esta revista, que toma su nombre del negrillo que se ubicaba hasta hace pocos años junto a la robusta iglesia del Salvador (bajo el que hace siglos se reunía concejo y donde actualmente se sitúa un sauce), es todo un símbolo para los paisanos de Guadramiro, y durante décadas ha servido para reencontrar a muchos vecinos con sus recuerdos, para poner en valor los monumentos e historia del pueblo, pero también, y sobre todo, para que muchos hijos de la tierra emigrados llevasen un trocín del pueblo allá donde el destino laboral les llevó.

Y es que, esta revista local, con un bagaje de casi medio siglo desde su alumbramiento, ha sido un instrumento especialmente útil para que muchos corazones guadramirenses siguiesen palpitando por su pueblo en provincias como Madrid, Vizcaya, Barcelona, Álava, Asturias, Gerona, Cádiz, Valladolid, Zaragoza,… y muchos más lugares donde se han repartido los buenos hijos de la antigua y noble villa de Guadramiro.

Por otro lado, tras el parón de la publicación en los últimos años, la revista ha vuelto quizá en el momento que más lo necesitaban los guadramirenses, en un duro año en el que se precisaba más que nunca sentir de nuevo esa gran familia que es el pueblo, volver a verse entre todos en las fotografías recientes y antiguas que nos regala esta publicación, emocionarse de nuevo con las fantásticas poesías de nuestra Pepita Calles,…

Ciertamente, es de agradecer que se pueda contar de nuevo con la revista de Guadramiro, hija de las aportaciones que muchos paisanos han hecho voluntariamente para que ésta pueda volver a ver la luz, como Cristina, Diego, María del Carmen, Pepita, Juan, María José, Evaristo, Miguel Ángel,… Así como de algunos ‘peques’ del pueblo que también han querido aportar su granito de arena, como Sheila, Jesús, Diana, Iván o Lydia, al igual que lo ha hecho nuestro alcalde, Bernabé, y especialmente el concejal Albert Calderón, principal impulsor de que esta revista, buque insignia de la actividad cultural del pueblo, haya vuelto a las calles guadramirenses.

Por todo ello, no puedo sino mostrar mi más profundo agradecimiento a todos ellos por su colaboración para que la revista de este año haya visto la luz, dando las gracias también a todos los que en ediciones anteriores de “El Álamo”, desde sus inicios, hicieron aportaciones a la misma, algunos de los cuales hoy ya no se encuentran entre nosotros, como Zacarías, pero que sin duda resultaron decisivos para que esta revista se impulsase, nos marcase y pueda seguir viva a día de hoy.

Asimismo, he de confesar que haber aportado mi granito de arena a la misma en forma de artículo es algo que me llena de gozo, porque no hay nada de lo que uno se pueda sentir más orgulloso que de tener las raíces en un pueblo como Guadramiro, ese sitio en el mundo que sientes como el verdadero hogar. Y es que, como dice en su artículo ‘A quien tiene pueblo’ nuestra paisana María José Vicente: “Con el tiempo cada uno va cogiendo su camino, construyendo su propio futuro, pero el pueblo es el lugar al que quieres volver”.

Gracias a todos los que de una forma u otra han contribuido al retorno de “El Álamo”, participando en ella o repartiéndola para que llegue a todos nuestros paisanos, y gracias a todos los que cada día contribuyen a que el pueblo se mantenga vivo, para que todos aquellos que vivimos fuera de él por cuestiones laborales, podamos retornar cuando podamos a reencontrarnos con ellos, nuestra gente, y esas calles y rincones que sentimos tan parte de nosotros como nuestras propias venas.