Sábado, 15 de agosto de 2020

Después de esta aventura

Volver la vista atrás. Y descubrir que la fidelidad, la lealtad y la emoción siguen presentes en la poesía, intemporalmente, sin que el mar del olvido la toque ni la queme. Leído hoy este poema, y otros muchos tal vez, por el que ruega quien firma la disculpa de la auto referencia, es situarse en ese-este hoy que no pasa, y desde la realidad de esta enfermedad que hoy (tal vez ayer, mudamente) nos mata, saber que la condición humana pervive en su rocosa inconsciencia, en su pequeño dolor gigante, en su miedo de siglos, en su grito y su condena . Y que la palabra dice nuestro mundo como si no girase el mundo o, quizá, demasiado despacio arribasen los años más veloces...

Hoy me atrevo a transcribir(os) un poema que escribí hace veinticinco años; con la esperanza, hoy, de que se exprese en una realidad, hoy, que tal vez todavía pueda abrigarlo, acierte a definirlo y, tan presos, hoy, de la desesperanza, pudiera justificarlo.

-Poema incluido en el libro Teoría de la desesperanza(Premio Internacional de Poesía Odón Betanzos Palacios). Ed. Diputación Provincial de Huelva, Fundación Odón Betanzos, Col. El médano fugitivo, 1996-:

 

DESPUÉS DE ESTA AVENTURA

Después de esta aventura ese paisaje

de palabras las mismas repetidas

alimentando cifras del desastre

es preciso mirar qué casa habito

y qué alcoba sin ojos se merece

tanta lágrima azul tanto lamento

tanto grito de mármol:

                                               lo que escribe

el pudoroso azar de esta otra orilla

con mar en calma y cerros de otoñada

con inocentes manos:

                                               grito impuro

que multiplica quejas y una niebla

que parece pasión:

                                               ¿quién se estremece

quién ajeno al calor aventa patios

y muertos tan lejanos casi extraños

las risas de los niños que no existen

las callejuelas negras que a las horas

prestaron su dolor? ¿Quién abre puertas

a las tardes que siempre naufragaron

entre fotos de diario entre tristezas

construidas bajo frases puro sueño

que poder escribir?

                                               Todo es mentira

(salvo quizá unos ojos

y la muerte

y la tierra y también

el desconsuelo):

todo un cofre cerrado todo un juego

calcinado y sin fe:

                                               viajeros somos

que no llegamos nunca a ese destino

que se llama olvidar:

                                               es todo el tiempo

un pedazo de ayer:

                                               ahora inclinamos

los ateridos cuerpos hacia un lado

donde estar al abrigo de esta noche

que es migaja al final de la tragedia

y no querer mirar:

                                               las quemaduras

los instantes feroces de la muerte

el hambre atroz el viento los derrumbes

son invención son agua blanco y negro

un tesoro que el tiempo irá enterrando

entre las crueles fauces de la risa

y la piadosa esquina esa de siempre:

la maldita piedad.”