Sábado, 15 de agosto de 2020
Ciudad Rodrigo al día

Los Malditos vuelven a la vida en el IES Tierra dentro del ciclo de Teatro Escondido

A la representación, que duró alrededor de una hora, asistieron más de una treintena de jóvenes

Ya que el IES Tierra de Ciudad Rodrigo se ha quedado este año sin vivir las habituales ‘tragedias’ de fin de curso por los suspensos educativos al permanecer el centro cerrado al alumnado desde marzo  (salvo para hacer la Selectividad), el IES tuvo para compensar en la velada del miércoles una noche ‘maldita’, gracias al ciclo de ‘Teatro Escondido’ que ha promovido el Espacio i.

Al igual que ocurrió la semana pasada con el espectáculo de Félix Albo en el IES Fray Diego Tadeo, los más de treinta jóvenes apuntados para ver esta representación denominada ‘Jóvenes Malditos’ no conocieron hasta una media hora antes de su inicio donde iba a tener a lugar, desplazándose poco a poco hasta el IES Tierra, donde la representación se desarrolló en el patio, lo que dio pie a que siguieran la obra sin problemas vecinos de la calle Escuelas desde sus balcones, así como algunos transeúntes que iban por la Avenida Conde de Foxá (una pareja se quedó a verla entera).

Como era habitual en la Ruta de los Malditos, en esta versión de alrededor de una hora de duración, el conductor de la velada fue Sergio Olvidado, que fue realizando una narración de episodios de la crónica negra de Ciudad Rodrigo, en este caso en orden cronológico.

A lo largo de esa narración, Popy Vegas interpretó tres de los personajes más populares de la Ruta de los Malditos: María La Coronada, Cayetanito Fuentes y Sebastiana del Castillo. Por cierto, Cayetanito Fuentes volvió a requerir la presencia de un espectador con barba, que esta vez tuvo que ‘automatarse’ para no dejar de cumplir las medidas de distanciamiento social. Asimismo, apareció en escena la monja que se fugó con el delincuente llamado El Ratón.

Este ciclo de ‘Teatro Escondido’ tendrá una tercera y última cita el próximo miércoles 5 de agosto, de la mano de Eugenia Manzanera, en un lugar todavía secreto y diferente a los anteriores.