Miércoles, 21 de octubre de 2020
Ciudad Rodrigo al día

Murió ‘Coppi’

Antonio Mateos y Francisco Pérez recuerdan al mirobrigense Gabriel Pérez Ramajo, fallecido en la jornada del viernes

Fausto Coppi fue un ciclista italiano de la posguerra, uno de los mejores no solo de su época sino de toda la historia, ídolo en Italia y en todo el orbe ciclista, murió joven con apenas 40 años a principio del año 60, pero el “Coppi” que nos ocupa y que ha fallecido el viernes 24 de este mes de Julio de este año tan extraño que es 2020, es un “Coppi” mirobrigense que forma parte de la pequeña historia del ciclismo en nuestra ciudad.

Gabriel Pérez Ramajo que para todos los que montábamos y montamos en bici en Ciudad Rodrigo siempre será conocido por “Coppi”, es uno de los pioneros de nuestro deporte en esta ciudad y comarca, aficionado como pocos, entusiasta de la bicicleta y de cualquier conversación sobre ciclismo, mecánica, rutas.

Empezó siendo joven en los años 50 a montar en bici y apuntarse a las primeras carreras que por nuestra comarca y más tarde por toda la provincia proliferaron con motivo de las fiestas de los pueblos y fueron muy populares en aquella España de la posguerra con pocas diversiones y muchas dificultades.

Era Gabriel/Coppi de los últimos alfareros que quedaban en nuestra ciudad, heredero de una estirpe de trabajadores del barro que se hunde en las profundidades de la historia de nuestra ciudad, pasando el oficio de padres a hijos de manera ininterrumpida hasta poco a poco con los nuevos recipientes sintéticos  se fue apagando el oficio y sus labores.

Cuando paso a trabajar en ENUSA tuvo más tiempo para su afición y rara era la tarde que no montaba hasta el km 11 de la subida a Zamarra, se dejaba para los fines de semana las rutas más largas y siempre con el ánimo de integrar a cualquiera que viniera nuevo.

Cuando algún chaval se incorporaba al grupo de los que montaban en bicicleta podía contar con su consejo, con su ayuda y con las anécdotas que nunca faltaban, la práctica del ciclismo aparte del indudable beneficio físico te da la oportunidad de conocer a personas, nadie que sale en bici está totalmente solo, siempre puede contar con alguna mano amiga que pueda ayudar con una avería, un pinchazo o cualquiera circunstancia que la ruta depare , era “Coppi”, de esos veteranos que siempre estaban a mano para esa ayuda y ese empujón para meterte en el grupo.

En Ciudad Rodrigo no son muchos los ciclistas (ahora afortunadamente más), y cuando alguno se va, y últimamente alguno se nos  ha ido, siempre es una perdida que se hace especial, que nos hacer recordar el paso del tiempo, pero al mismo tiempo nos permite recordar vivencias que hemos tenido juntos, se dice que nadie muere si alguien te sigue recordando, pues mientras algún ciclista haya en Ciudad Rodrigo te seguiremos recordando….ponte a rueda “Coppi”.