Sábado, 15 de agosto de 2020
Alba de Tormes al día

La talla de la Virgen de la Dolorosa luce como nueva tras su restauración

Su restauración ha sido promovida por la Junta de Cofradías de la Semana Santa de Alba de Tormes con el objetivo de devolver a su máximo esplendor y subsanar los desperfectos de la imagen.
Talla de la Virgen de la Dolorosa tras ser restaurada / Pedro Zaballos

La talla de la Virgen de la Dolorosa ha sido presentada este viernes al público tras su restauración a cargo de la Fundación Edades del Hombre. Esta acción ha sido promovida por la Junta de Cofradías de la Semana Santa de Alba de Tormes con el objetivo de devolverla a su máximo esplendor y subsanar los desperfectos de la imagen.

Antes de comenzar la restauración, se ha llevado a cabo un estudio de las degradaciones y las causas que han podido motivar la aparición de desperfectos en la imagen. Una vez realizado, se han elegido los tratamientos a realizar y los productos a emplear en función de los resultados de los análisis físico- químicos.

Allí donde se han apreciado levantamientos, bolsas o escamaciones, y posibilidad de pérdidas en la capa pictórica, se ha procedido al sentado de la policromía utilizando colas animales, diluidas en agua desmineralizada, empleando previamente un tensoactivo.

Con el fin de devolver a la obra la luminosidad perdida, se ha eliminado la suciedad superficial con brochas de pelo suave y aspirador, se ha limpiado la policromía de la talla de la Virgen Dolorosa, mediante procedimientos químicos y mecánicos, empleando los disolventes más inocuos para la obra, igualando el proceso de limpieza con lámparas de luz ultra-violeta. Igualmente, las espadas han sido limpiadas con productos acordes, proceso llevado a cabo por un platero.

Para la desinfección y consolidación se han utilizado productos que garanticen no sólo la eliminación de xilófagos vivos, sino también la prevención contra posibles ataques futuros, aplicado por impregnación en aquellas zonas de madera sin policromar.

Sólo en aquellas zonas, en que, como consecuencia del ataque de xilófagos, estén debilitadas estructuralmente, se ha restablecido la consistencia mediante la aplicación por impregnación de resina sintética de etil metacrilato en proporciones que varían entre el 3 y el 10% en disolvente orgánico, tolueno o xileno.

A la talla de la Virgen de la Dolorosa le acompañará una una cruz de nueva factura, fabricada en madera de pino y teñida con anilinas sintéticas en color nogal, con unas dimensiones de 190 x 100 x 16 x 2 cm.

Siguiendo con la restauración, la limpieza de las espadas y reparación del elemento de sujeción de las mismas se han realizado por el taller de platería que colabora regularmente con la Fundación Las Edades del Hombre.

En aquellas zonas que padecían una pérdida de preparación o policromía que alcance gran protagonismo, y en aquellas otras sobre las que se ha intervenido, se ha llegado al nivel de la policromía original, mediante la aplicación de un aparejo a base de cola de conejo y SO4Ca.

La reintegración cromática se ha limitado a los casos en que las pérdidas existentes han adquirido gran protagonismo. Así, se han reintegrado las zonas estucas con las técnicas de rigattino, puntillismo o tinta neutra, según el tamaño o la situación de las lagunas. Para ello, se han empleado acuarelas Schmincke, pigmentos orgánicos diluidos en barniz Rembrandt y Maimeri, según el caso.

Finalmente, se ha aplicado un barnizado a la talla de la Virgen de los Dolores, con una capa de protección flexible, incolora y estable, sirviendo esta de protección y para avivar los colores, sin que se produzcan brillos irregulares. Esta capa de protección consta de una o dos finas películas de una mezcla de distintos barnices sintéticos, buscando el brillo adecuado a las cualidades materiales de la obra.