Domingo, 25 de octubre de 2020

12-J (II): Nueva victoria del PNV y fracaso de Podemos y de la coalición PP-C’s

Las elecciones autonómicas celebradas el pasado día 12 en el País Vasco no se salieron en absoluto de lo que viene siendo habitual en esta comunidad autónoma, con un Partido Nacionalista Vasco (PNV) como principal fuerza política, situado bastante por delante del resto de partidos.

De esta manera, con los resultados habidos en dichos comicios en tierras vascas, desde la propia noche electoral ya se daba por hecho que Íñigo Urkullu seguirá siendo el lehendakari, esto es, el presidente del Gobierno Vasco, tras haber salido, además, reforzado de las urnas, aumentando su número de diputados el PNV (pasa de 28 a 31), que creció también en porcentaje de voto (del 37’4% al 39’1%).

Además, la continuidad de Urkullu al frente del Gobierno Vasco se ha visto reforzada tras el recuento definitivo de votos y del voto emigrante, que desembocó en la pérdida de un diputado autonómico por parte de Bildu que ganó la coalición PP-C’s, imposibilitando la suma de las izquierdas que pedía Unidas Podemos, que de por sí se antojaba ya prácticamente imposible, con un PSOE que en la misma noche electoral tendió la mano al PNV para revalidar su pacto de gobierno en el País Vasco, y que siempre ha descartado la posibilidad de un gobierno conjunto en el que esté Bildu.

Por otro lado, en estas elecciones vascas cabe hablar de una notable crecida de EH Bildu, a costa de Unidas Podemos. Y es que, si los abertzales crecieron 6’6 puntos en estos comicios, los morados cayeron prácticamente en la misma cantidad, bajando 6’8 puntos, de lo que se deduce que ha habido un fuerte trasvase de voto desde Unidas Podemos hacia EH Bildu, que también ha tenido su repercusión en el reparto de escaños, pasando Bildu de 18 a 21 escaños, y Unidas Podemos de 11 a 6.

Por su parte, el PSOE mejoró ligeramente sus resultados, si bien de una manera algo discreta, creciendo 1’7 puntos (pasa del 11’9% al 13’6%) y aumentando un escaño (pasa de 9 a 10), pero sin aprovecharse apenas de la gran debacle sufrida por Unidas Podemos (que pierde casi la mitad de su electorado, pasando del 14’8% al 8’0%), aunque arrebatando a los morados su posición de tercera fuerza en el Parlamento Vasco.

En cuanto a la coalición de PP y Ciudadanos, ha supuesto un notable fracaso, con la pérdida de casi la mitad del electorado que cosechó en solitario el PP hace cuatro años (pasa del 11’9% al 6’7%), y cayendo de 9 a 6 escaños, con unos resultados maquillados tras ganar en el recuento definitivo y de voto emigrante el sexto escaño que no se le asignaba en la noche electoral.

Asimismo, dentro de esta coalición de populares y naranjas puede hablarse del PP como partido que sale claramente perdiendo de la misma (se queda con 4 actas de diputado, frente a las 9 que obtuvo en solitario en las pasadas elecciones), mientras que C’s sale mejor parado de ella (logrando 2 actas de diputado, cuando antes no tenía ninguna).

Por último, ha resultado un tanto sorprendente que Vox haya logrado entrar con un acta de diputado en el Parlamento Vasco, obtenida por la circunscripción de Álava. Un hecho para el que ha resultado crucial la reforma de la ley electoral vasca realizada mediante la Ley 6/2000 del Gobierno Vasco, por la cual se reducía del 5% al 3% la barrera electoral para el acceso al reparto de escaños, que la Ley vasca 5/1990 fijaba inicialmente en el 5%, y con la cual la formación de Abascal hubiese quedado fuera del reparto (obtuvo un 3’8% en Álava, un 1’3% en Guipúzcoa y un 1’9% en Vizcaya), y la coalición PP-C’s se hubiese quedado sin el escaño logrado en Guipúzcoa (donde no alcanzó el 5%, quedándose en el 4’7%).

De esta manera, resulta paradójico que una reforma de la barrera electoral llevada a cabo para favorecer a una izquierda que se situaba siempre en los márgenes del 5% sin alcanzarlos en ocasiones por décimas (concretamente Ezker Batua, marca de IU en el País Vasco que gobernó en coalición con el PNV), haya acabado beneficiando precisamente a la derecha, que hubiese cosechado dos escaños menos de no haberse modificado dicha ley.

En todo caso, el panorama en el País Vasco seguirá siendo, tras las elecciones de hace unos días, muy similar al que había antes de ellas, con el PNV como partido hegemónico, con Bildu como segunda fuerza, y con un PP que se sigue alejando cada vez más de los resultados que llegaron a convertirle en principal partido de la oposición en el Parlamento Vasco en las elecciones de 1998 y 2001.