Miércoles, 2 de diciembre de 2020

Derribando la Historia

Estatuas tumbadas, bustos destruidos a martillazos, lápidas ensuciadas con pintura, banderas quemadas, etc.; todo ello, en mi opinión, es fruto de la ignorancia. Como bien afirmaba el médico y escritor Gregorio Marañón: La multitud ha sido en todas las épocas de la historia arrastrada por gestos más que por ideas. La muchedumbre no razona jamás.

No es la primera vez que tienen lugar este tipo de actos vandálicos, son recurrentes, ya han sucedido en otros tiempos y otros lugares. En esta ocasión forman parte de las protestas del movimiento Black Lives Matter (Las vidas negras importan) por la muerte del joven George Floyd a manos de un policía en Minneapolis, por considerar lo sucedido como un acto racista. Y así parece ser. La pregunta es ¿justifica lo sucedido la destrucción violenta de estatuas y monumentos de personajes relacionados con el racismo histórico?

Durante el siglo XVI los portugueses tuvieron prácticamente un monopolio con relación al tráfico de esclavos procedentes de África con destino a las tierras americanas tanto del norte como del sur del continente. A ellos se unieron en el siglo siguiente los británicos, franceses y holandeses, el triste destino de los africanos esclavizados fueron las colonias en el Caribe, Brasil y Norteamérica. Algunos importantes esclavistas fueron John Hawkins, miembro del Parlamento del reino de Inglaterra o Sir Francis Drake, el corsario considerado héroe por saquear barcos españoles y nombrado por la reina Isabel I caballero y vicealmirante de la Marina Real. ¿Habría que quemar banderas portuguesas o inglesas y destruir todos los cuadros y los libros que hablan de ellos?

En ciertos países se han derribado estatuas de Colón por esclavista. Se acusa de genocidio en el Congo a Leopoldo II, rey de Bélgica desde mediados del siglo XIX a principios del XX, incluso algunos bustos de Winston Churchill, Primer Ministro inglés durante toda la II Guerra Mundial, han sido ensuciados con pintadas antirracistas. ¿Qué es lo que se pretende con toda esta barbarie gratuita? ¿Se quiere acabar con todo aquello que puedan amplificar un pasado de exclusión, sufrimiento o xenofobia en nombre de una indefinida justicia histórica? No, en mi opinión sólo se trata de ignorancia y necedad. El esclavismo existe desde el Neolítico y aún perdura en ciertos lugares.

Si quieren borrar ciertos hechos de la Historia ¿por qué no demoler el coliseo de Roma donde encontraron la muerte miles de esclavos, gladiadores, prisioneros, mujeres y niños, mientras la multitud aplaudía enfervorecida? ¿por qué no dinamitar todas las construcciones mayas y aztecas de Sudamérica construidas por multitud de etnias indígenas esclavizadas por sus reyes? ¿por qué no romper a martillazos los bustos y las estatuas de Alejandro Magno y Julio Cesar o quemar todas las películas y libros que hablan de sus vidas? Tal vez habría que volver a fundir o arrojar pintura sobre la estatua ecuestre que en Padua recuerda al condotiero[1] Erasmo de Narni, más conocido como Gattamelata, obra maestra de Donatello que en 1443 supuso la renovación de la escultura del Renacimiento. También se podrían eliminar cualquier referencia al Ku Klux Klan o la Inquisición y destruir los cuadros de papas machistas y racistas pintados por Juan de Juanes o Velázquez. Pero con todo ello no cambiaríamos la Historia. Porque la arquitectura, la escultura, la música, la poesía, la literatura, la política, incluso el cine son hijos de su tiempo. ¿Deberíamos hacer desaparecer todas las películas de Alfredo Landa, Lina Morgan, José Luis López Vázquez, Paco Martínez Soria, Rafaela Aparicio o Gracita Morales por su recalcitrante machismo y por ofrecer una imagen del “españolito” moreno y bajito que hoy una amplia mayoría rechazamos?

Los hechos y los personajes históricos no se pueden sacar de su época, lo mismo que nosotros. Somos hijos del momento histórico que nos toca vivir y también frutos de él. Sin todo el pasado que arrastramos, bueno y malo, no seríamos lo que somos, ignorar este hecho es peligroso. Nuestra civilización, nuestros valores no son la culminación de la Historia, sólo hemos dado algunos pasos hacia delante, eso espero. El caso es que, como afirmaba el escritor uruguayo Mario Benedetti: Cuando creíamos tener todas las respuestas, de pronto cambiaron las preguntas.

En estas cuestiones de revisionismo histórico, es bueno buscar la verdad, pero no lo es juzgar el pasado utilizando los valores que hoy compartimos. Los españoles somos maestros en creer ciertos acontecimientos que se dice forman parte de eso que algunos llaman la “leyenda negra de la colonización española” olvidando que el término “leyenda” no es gratuito ya que las leyendas sólo se inspiran en algo real y tienen mucho de invención al servicio de ciertos intereses. Desconocer la historia nos hace, además de ignorantes, crédulos y manipulables. Juzgar moralmente a ciertas figuras históricas creyendo que sus valores están por debajo de los nuestros, que somos mejores que ellos, es injusto y tramposo. La ignorancia es una forma esclavitud

Las leyendas negras de las que se acusa a los españoles que fueron a América han sido escritas desde la envidia al mayor Imperio que el mundo a conocido y redactadas, en muchos casos, por algunos compatriotas resentidos[2] que citan acontecimientos no sólo erróneos, también sacados de contexto o sencillamente falsos. ¿Qué hicieron los ingleses en la India o Sudáfrica, los holandeses en Indonesia o los franceses en Argelia, Libia, Chat, Sudán, etc.? Ideología pura y simple ideología interesada entremezclada con ciertos datos históricos.  No es el tú más, se trata de tener presente el tiempo histórico de los sucesos. Sólo un ejemplo.

Se acepta como maldad histórica la expulsión de los judíos de España durante el reinado de los Reyes Católicos en 1492, pero (no trato de justificar los hechos) muchos ignoran que con anterioridad fueron expulsados del reino Francia en varias ocasiones entre 1182 y 1394; del reino de Inglaterra en 1290; de Archiducado de Austria en 1421; del Ducado de Parma en 1488 y del Ducado de Milán en 1490. El holocausto nazi es mucho más reciente y trágico, pero Alemania no tiene leyenda negra, los alemanes tienen Historia, nadie les hace pagar por los hechos que se produjeron en un momento concreto. Si quieren saber más, adelante, se llevarán muchas sorpresas, incluso puede que lleguen a encontrar respuesta a preguntas del tipo ¿Colón fue un genocida o un gran explorador? ¿Cervantes era racista por luchar, en la batalla de Lepanto, contra la armada turca?

Debemos aprender Historia, con mayúscula, para comprenderla, no para justificarla. Tal vez a algo de esto se refería  Martin Luther King al decír que nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda. Amén

 


[1] Los condottieros eran mercenarios que alquilaba sus servicios al mejor postor sin importar contra quien debían luchar y aniquilar.

[2] Bartolomé de la Casas (fraile dominico) tenía esclavos en su poder, Antonio Pérez del Hierro (secretario de cámara y del Consejo de Estado de Felipe II. Fugado por haber sido acusado de traición a la Corona y del asesinato de Juan de Escobedo) o Rafael Sánchez Ferlosio (Premio Nadal y medalla de oro al Mérito de las bellas Artes), entre otros