Jueves, 13 de agosto de 2020

12-J (I): Feijóo se consolida y el BNG se come el electorado de Podemos

Como era previsible, las elecciones autonómicas del pasado domingo en Galicia no conllevaron, en lo que concierne a su ganador, ninguna sorpresa respecto a lo que ha venido siendo habitual en dicha comunidad a lo largo de su historia como autonomía, aunque sí dejaron notas interesantes respecto al movimiento de escaños en el resto del arco parlamentario.

Así, la mayoría absoluta cosechada por el PP en Galicia es un hecho que no se sale de la trayectoria tradicional de resultados en tierras gallegas, desembocando en el hecho de que Feijóo podrá revalidar sin problema su cargo como presidente de la Xunta de Galicia.

No obstante, lo más sorprendente de la noche electoral fue el ‘sorpasso’ que el Bloque Nacionalista Galego (BNG) dio al PSOE, convirtiéndose así los ‘bloqueiros’ en la segunda fuerza política en el parlamento gallego y en el principal partido de la oposición.

En este aspecto, hay que señalar que el BNG ha sabido capitalizar el voto más de izquierdas en las elecciones gallegas, comiéndose literalmente el electorado de Galicia en Común (la coalición que integraba a Podemos e Izquierda Unida), que dinamitado por las luchas internas y la escisión de En Marea se ha hundido hasta quedar fuera del Parlamento de Santiago, perdiendo los 14 escaños que poseía y la posición de segunda fuerza que logró en 2016.

Quizá la imagen de una mayor cohesión interna ofrecida por el BNG haya podido resultar un hecho decisivo para que muchos ex votantes de En Marea hayan decidido cambiar su voto al Bloque, que ha pasado de 6 a 19 escaños, y del 8% al 24% del voto. Y es que, si la coalición En Marea obtuvo el 19% de los votos hace cuatro años, ahora, dividida, se ha desinflado hasta el 3’93% de Galicia en Común y el pírrico 0’22% de Marea Galeguista.

Por su parte, el PSOE no ha sabido aprovechar la debacle de la coalición que integraba a Podemos, y aunque ha registrado una ligera subida de punto y medio (del 17’9% al 19’4%), puede hablarse más bien de estancamiento, creciendo apenas un escaño y continuando como tercera fuerza en el parlamento gallego, ahora por detrás del BNG.

En cuanto al resto de fuerzas, cabe hablar de aquellas que poseen representación a nivel nacional, Vox y Ciudadanos, que han obtenido unos paupérrimos resultados en Galicia, con un 2’0% en el caso de los de Abascal, y un 0’75% en el de los naranjas, quedando ambas formaciones fuera del parlamento gallego.

En este sentido, puede hablarse de que el electorado de derechas en Galicia ha preferido el mensaje más moderado y regionalista que encarna Alberto Núñez Feijóo, en vez de la línea más dura que representa Vox, habiéndose dado también un cierto voto útil por parte del electorado de Ciudadanos (que bajó del 3’38% al 0’75%), en una fórmula de voto que podría resumirse en “Feijóo o barbarie”.

De este modo, Feijóo ha podido revalidar su mayoría absoluta en el Parlamento de Galicia, lo que permitirá al Partido Popular (PP) mantener la única mayoría absoluta que poseía en una comunidad autónoma, y hacerlo además con holgura, revalidando los 41 escaños que ya tenía en el hemiciclo gallego, dejando lejos a las otras dos fuerzas que estarán presentes en el mismo: BNG (19) y PSOE (15).