Sábado, 28 de noviembre de 2020

Adelante con los farolitos

Reconozco que no son muchas las ocasiones en que coincido con las opiniones de Julián Ballesteros, articulista habitual de la Gaceta, pero su reflexión sobre el estado actual de la pandemia publicado ayer bajo el título “Esto se nos va de las manos” me parece muy acertada. Que hubiera rebrotes era natural, bueno más que natural previsible a todas luces dada la inexperiencia de todos y sobretodo la insensatez de muchos. Ya en ciertas localidades es obligatorio el uso de mascarilla, sea cual sea la situación, y no cumplir con ella es sancionables ¡Es que no aprendemos! Claro que, como se dice en la milicia, la obligación de un jefe no es sólo dar órdenes también lo es vigilar que se cumplan, y esto no está haciendose ya que muchas sanciones prescriben por falta de agilidad administrativa y de esta forma la impunidad envalentona a los infractores.

Las noticias que nos ofrece el Ministro Illa cuyo semblante, dicho sea de paso, nunca anima al optimismo, son malas, más bien muy malas. 257 nuevos contagios el pasado miércoles, la cifra más alta desde que se suprimió el estado de alarma, y no se descarta un nuevo confinamiento de todo el país, aunque sea como último recurso. Estoy convencido de que el temor social, lamantablemente no de todos, únicamente se calmará el día que contemos con un tratamiento eficaz y una vacuna efectiva. Farmaindustria[1], por boca de su presidente Martín Sellés, augura que para finales de año o principios del próximo habrá millones de dosis y a precios tan bajos que nos sorprenderá a todos ¡sería la primera vez! Yo de lo que estoy seguro es que para la industria de los fármacos este va a ser el negocio del siglo XXI.

Es complejo tomar medidas para mantener un equilibrio justo entre salud y economía, eso es indudable y Europa se ha puesto en marcha centrando sus esfuerzos en inyectar liquidez a los mercados, mercados dominados por la banca y las grandes empresas, vamos como siempre que hay una crisis. Veremos lo que llega a la pequeña empresa y mediana empresa y a los trabajadores, porque algunos sectores, como el del automóvil, tienen claros sus planes y mucho me temo que no los cambiarán por muchas manifestaciones, quema de neumáticos y cortes de carreteras que hagan el personal laboral.

¿Y el tan cacareado Plan de Reconstrucción? La Comisión encargada ya nació sentenciada al fracaso y el Plan sigue empantanado. Me parece vergonzoso que los contenidos de dicho Plan, que es ya urgente finalizar, se quiera contaminar con temas tan alejados de la realidad actual como la soberanía del Peñón de Gibraltar, la autodeterminación de ciertas regiones, y algún otro asunto que muy poco tienen que ver con los intereses de la mayoría de los ciudadanos de este país hoy día.

Pedro Sánchez parece estar ahora a la gresca con los dos Pablos (Iglesia y Casado) aunque por distintos motivos, lo cual no tiene ninguna gracia porque los tres con su comportamiento ponen de manifiesto su falta de saber hacer en el desempeño de los altos cargos que ocupan. Iglesias, continúa pensando, y actuando que es lo más grave, como líder popular que gusta de enardecer a las masas. Casado, sigue a lo suyo, incordiar a todo aquel que se pone por delante a través de las acusaciones de Cayetana, que para eso es su portavoz y se puede quemar en la pira de la ignominia. Mientras, él se acerca, demasiado según muchos, al ascua de la sardina del Presidente de la Xunta de Galicia y puede que termine ardiendo en ella, porque Feijóo en mucho Feijóo.

Además, el presidente del Partido Popular continúa con su sombrío juego de culpar al Gobierno de todo lo malo que sucede, acompañado para ello, en el ruedo mediático, por un par de primeros espadas, a saber: la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el Presidente de la Junta de Extremadura, José Antonio Monago. ¡Pero hombre si hasta un periódico como el The New York Times escribe: España y los españoles merecen mucho más de lo que reciben de este Gobierno y de buena parte de la oposición. Por cierto, el mismo artículo califica a los dirigentes de Vox como practicantes de un extraño patriotismo de psiquiátrico.

Benito Pérez Galdós escribió, en sus Episodios Nacionales, un certero diagnóstico sobre los partidos políticos que lamentablemente continúa de plena actualidad aunque el escritor canario lo refirió a la situación vivida en España entre 1875 y 1902, esa etapa que se conoce como la restauración borbónica: “Los dos partidos, que se han concordado para turnar pacíficamente en el Poder, son dos manadas de hombres que no aspiran más que a pastar en el Presupuesto. Carecen de ideales, ningún fin elevado les mueve […] No acometerán ni el problema religioso, ni el económico, ni el educativo; no harán más que burocracia pura, caciquismo, estéril trabajo de recomendaciones, favores a los amigotes, legislar sin ninguna práctica, y adelante con los farolitos...”. La historia se repite. Más claro, agua.

 

[1] Asociación Nacional Empresarial de la Industria Farmacéutica establecida en España, agrupa a la gran mayoría de los laboratorios farmacéuticos innovadores, que representan la práctica totalidad de las ventas de medicamentos de prescripción en España. Y, olvidemos, también Presidente de la Asociación de Laboratorios Americanos integrados en Farmaindustria.