Viernes, 7 de agosto de 2020

El plumilla y el pescador

A Iglesias la palabra democracia le da sarpullidos; respeto, tolerancia y tender puentes es una quimera para su inteligencia.

Al señor Sanchez, a veces o casi siempre que puede, se  olvida, que  no son ustedes el santo y el costalero al 50%.No señores, el jefe de estado es Felipe VI, olvidan que estamos en una monarquía parlamentaria. Todos hemos visto como le ninguneó Pedro -yendo a un viajecito de amigos- en el covid,  en la misa católica ofrecida por los fallecidos  del  coronavirus.   Demostró una total falta de empatía con las familias de los finados. Y falta de respeto a los meurtos.  Las aguas fecales huelen demasiado y lo  de ambos es tufo.

Quizás leyendo a Samaniego, pueda comprender que al llegar a la política uno se convierte en personaje público, por lo cual está abierto, aunque no le guste, a ser criticado y en sus caso señor Iglesias,señor Sánchez  dejan demasiados flecos sin aclarar, y estos  se enredan a sus pies. La verdad, nos merecemos la verdad.

 

 

EL PESCADOR Y EL PEZ CHIQUITO (Samaniego)

 

 

Un pescador llevaba semanas dedicado a meditar a veces, otras, a difundir falsas noticas sobre las cloacas que pasaban cerca de tu coto.

 La caña estaba con todos los aparejos, pero ¿Quién iba a echar el anzuelo en agua infestada?

Un día alguien  sin temor ni miedo a  las amenazas, comenzó a difundir  la verdad . O eso cree el plumilla que se encarga de propagar la verdad.

 

Nuestro pescador llevó una sorpresa de mil pares de narices. Nervioso, tira del sedal y  oculta dormía la verdad,llamada pescadito. Tal fue la sorpresa al comprobar que  se había vuelto contra él. Entró en cólera, mil  contradicciones,mentiras y balones fuera..  Desesperado grita


- ¡Señor plumilla, por favor, devuélvalo al agua  lo que has cogido! Tiene suficientes fake news,

yo necesito – esa cosita- escondida  en el fondo del río,entre cloacas . Sí,sí ya sé que no existen, pero es importante que me crean inocente..  

El malvado periodista replicó

 
-¿Ocultar? ¿Dices? ¡Eso nunca! ¿Quién me asegura que tendré la suerte de volver a tenerte en mi  bramante?  ¡Tonto sería soltar la presa que tengo en la mano y contar con una futura, por grande que sea! - Más vale  moneda en la mano, que un tesoro futurible.

 

    A veces el acosador,sale acosado.¡  hay tanto avinagrado en el torrido verano!


 Adaptación libre de Isaura Díaz de Figueiredo