Educadores de la calle

Desde un ayuntamiento nos han propuesto hacer un curso de cien horas para formar educadores de calle.

El objetivo es hacer propuestas a jóvenes adolescentes que están en rincones de los pueblos bebiendo alcohol y drogándose siendo menores. Además están realizando actos de vandalismo y deteriorando el mobiliario público.

La intención es hacer propuestas que están funcionando con chicos y chicas con fracaso escolar y de la más extrema exclusión social durante más de treinta años.

La propuesta de educación no formal para el tiempo libre está homologada  por nuestra escuela oficial de animación registrada en la Junta de Castilla y León.

El programa se elabora desde la Comunidad Terapeútica, el aprendizaje servicio del centro de Formación Profesional Lorenzo Milani, el centro de educación ambiental, la escuela de circo y la de cine. Además de los profesores del ciclo superior de integración social.

Tendrán prácticas de resolución de conflictos, haremos bioconstrucciones de permacultura, xerojardinería, percusión, malabares, canción, manejo de rapaces, cocina, graffitis, magia, tippies indios, recuperación de oficios perdidos como pastores, queseros, y hortelanos ecológicos. Además habrá  módulos de atención a ancianos.

Es una propuesta ecosocial basada en la realidad. Mientras los ayuntamientos  hacen convenios con gestoras sociales que presentan programas de  educación teóricos.

Una vez aprendidas las herramientas deberían llevarlas a la práctica en centros sociales, centros de día o en la misma calle.

El ayuntamiento en vez de ayudas sin contenido yo creo que para estimular a los jóvenes y la economía podía pagarles a los participantes, gimnasios, peluquería, …

Respecto a las ayudas para el trabajo también creo que tendrían que financiar para que se trabajara, no asistencialismo. Nosotros damos unos ochenta puestos de trabajo. Los últimos incorporados como integradores sociales según convenio cobran menos que si no hicieran nada.

Estamos teniendo problemas para encontrar pastores y hortelanos e incluso trabajos en la hostelería porque les sale mejor cobrar las prestaciones.

Llevo toda mi vida laboral e incluso antes intentando generar recursos para los sectores excluidos de la sociedad, porque creo que es una búsqueda de talento. Tengo también buenas experiencias con el mundo de la inmigración que la mayor penalidad que tiene es la ley de arraigo de obligarles a estar sin poder trabajar e ilegales tres años. Empoderar a los jóvenes y a la sociedad respecto a la diversidad es un importante reto sociológico. Las polaridades ideológicas sin compromiso y desde la poltrona son dañinas desde los dos extremos políticos para los más desfavorecidos.