Domingo, 9 de agosto de 2020

Javier Castaño, el sabor de la madurez

El matador de toros salmantino afronta con incertidumbre la temporada y critica el “ninguneo” a la Fiesta “por un Gobierno que ya se ha declarado antitaurino”

El matador de toros Javier Castaño tentando en la ganadería de Pedraza de Yeltes | FOTOS: Pablo Angular

El termómetro supera los treinta grados. El verano ya se ha estrenado y la afición sigue intacta dejando a un lado los meses de sequía emocional. Se ha vuelto a esta normalidad atípica y el campo vuelve a tener vida a la espera de que la temporada arranque, si es que lo hace. Pedraza de Yeltes es el punto de encuentro con una retienta a campo abierto. Javier Castaño aparece con su gente de confianza, con su hermano Damián Castaño, y al cartel se suma Uceda Leal.

El mayor de los Castaño se gusta con las vacas. La madurez le da ese poso ansiado que solo dan los años y la veteranía. Reflexiona después sobre el momento que atraviesa su carrera, y el balance es positivo. Toda una vida dedicada al toro. 

Otra vez campo, otra vez delante de los animales…

Ya había ganas. El confinamiento nos partió un poco por la mitad. La vuelta y el contagio de nuevo con los animales está siendo muy positivo, me estoy encontrando muy bien, a ver si esto se soluciona y podemos desarrollar la temporada, aunque sé que este año está siendo muy complicado. Yo aún no pierdo la fe y ojalá podamos vestirnos de luces, poder desarrollar nuestra profesión y no perder la temporada entera.

 

¿En qué momento se encuentra como torero?

Creo que la madurez me ha hecho ser mejor torero. Es verdad que con tantos años de alternativa hay momentos en que se ven las cosas mejor y otras veces se ve todo más negro. Lo que más me ha preocupado siempre mucho ha sido mantener la frescura, que es lo que hace llegar arriba. Ahora la tengo y hay que aprovecharla. Los toreros estamos en una búsqueda continua de mejora y siempre buscando y ahondando en nuestra tauromaquia. Soy consciente de que la competencia cada vez es mayor y es fundamental seguir evolucionando para no aburrir a la gente, que son al final quienes pagan la entrada.

Y para no aburrirse uno mismo, imagino…

Sin duda. Esa búsqueda permanente es lo que más me motiva, el no aburrirme, el saber que todavía no he dado todo lo que tengo dentro, el saber que tengo muchas cosas que aportar. En la búsqueda está la evolución y la ambición para seguir levantándome cada día.

La temporada se presentaba ilusionante con un cambio de apoderamiento. Arrancaba una nueva etapa junto con Jesús de Alba.

Sí, estaba muy ilusionado con él, y lo estoy. Tenemos mucha confianza, nos pusimos en contacto porque hemos toreado incluso juntos, hablamos mucho y creí que era la persona que me podía aportar cosas luchando codo con codo para conseguir nuestros objetivos. Nos habíamos marcado muchas metas y era ilusionante, pero todo se ha truncado un poco. Si no es este año, será el siguiente.

“La competencia cada vez es mayor y es fundamental seguir evolucionando”

El año siguiente además conmemora sus 20 años de alternativa. Mucho vivido desde esa tarde de 2001 en San Sebastián. ¿Algún objetivo en concreto para conmemorar esa efeméride?

En la cabeza muchas cosas, muchos sueños por cumplir y ojalá sean realidad al homenajear esos veinte años de trayectoria. Sí me gustaría volver a pisar Ferias importantes que han sido claves a lo largo de mi carrera, luego veremos a ver si es posible. Como objetivo, sí me gustaría cerrar un número importante de corridas y tal vez alguna gesta en solitario… pero nada cerrado.

Bien sea este año, bien el siguiente, afrontaría otra efeméride importante si se logra, y es que será su corrida de Miura número 30. ¿Estaba cerrado eso para este 2020?

Algo había hablado y había mucha posibilidad de llevarlo a cabo, teníamos varias opciones. Es ilusionante para mí que eso pudiera llevarse a cabo. Saber que sería la corrida número 30 con esta ganadería que tanto me ha dado es muy satisfactorio. He matado más de 70 toros de este hierro. En mi carrera es una ganadería que está muy vinculada aunque hasta 2011 no maté la primera corrida. Es la ganadería de la que más toros he estoqueado. He tenido triunfos muy importantes: mi confirmación en Nimes que tuve la suerte de cortar dos orejas y después vinieron muchas tardes de triunfos y aunque no siempre salieron las cosas como uno quería, siempre he vivido cosas importantes.

Otro de esos objetivos, como para todos, entiendo que pasa por Madrid. Y si es en San Isidro, que ya eso sería de cara a 2021, mejor.

Sí, volver a San Isidro es siempre el objetivo de cada año. Es importantísimo para un torero verse en esa Feria anunciado por la  relevancia y la importancia. Yo en Madrid siempre me he sentido querido y la gente ha respondido. Me falta ese triunfo rotundo allí porque siempre he dado la cara. Lograr un triunfo en Las Ventas sería un sueño, más que para que me abriera puertas, sí para mí, interiormente me valdría mucho. Esa es una espinita que tengo. Yo soy consciente de lo difícil que es triunfar allí, tienen que darse muchas cosas, pero confío en que puedo lograrlo.

Ahora en julio se añorará también en estos próximos días Pamplona.

Se va a echar de menos mucho. Estos días lo voy a pasar mal, es la Feria que más me apetece siempre y la que siempre estoy deseando. He estado más de ocho ferias acartelados, he triunfado, y siempre con apuestas fuertes con hierros como Miura, Escolar… Me gusta muchísimo, si me dices que elija 3 ferias sin duda una es ella.

¿La otra sería Salamanca?

Sin duda. Salamanca es mi plaza, es la de todos los toreros de Salamanca, es la que siempre queremos estar para que nuestros paisanos vean en qué momento estamos, en La Glorieta siempre sueño la faena perfecta. Salamanca supone mucho. A mí me costó mucho porque es una plaza que siempre me ha atenazado mucho pero al final pude atravesar esa barrera y disfrutar. Recuerdo siempre con cariño la tarde de las 3 orejas en Salamanca, dos a un toro de aquí de Pedraza que tengo la cabeza en mi casa y un toro de El Puerto de San Lorenzo. Los triunfos en La Glorieta siempre son especiales.

“La encerrona con Miura en Nimes fue un hito para mí y para la historia de la Tauromaquia”

A lo largo de estos diecinueve años, ¿qué tardes guarda a lo largo de su trayectoria con especial apego?

Una de ellas sin duda la tarde de los seis toros de Miura en Nimes. Creo que fue un hito para mí y para la historia de la Tauromaquia. En ese momento era el sexto matador de toros que mataba 6 de Miura en una encerrona, luego vino la de Ferrera en Málaga. Siete en toda la historia. El resultado artístico fue muy importante. Nunca había matado 6 toros y menos con una ganadería así, y en una plaza de primera… aquello tuvo mucha repercusión.

Luego a parte de esa, la tarde en Zaragoza a un toro de Cuadri que me dio el impulso a todas las ferias, o la tarde del mano a mano en Gijón con Antonio Ferrera, o las tardes que comentábamos antes en Pamplona, en Madrid, en Salamanca… y por supuesto, la de la reaparición después de superar el cáncer en Sevilla. Ese día quedará marcada para siempre.

Qué imagen tan impactante y qué ejemplo de superación esa tarde….

Sentimentalmente fue para mí de un impacto tremendo. Cuando me detectaron cáncer me aferré a esa fecha para no rendirme en contra de los médicos que me decían que era imposible. Eso fue un empujón para mi temporada. A partir de ahí no fue mucho lo que toreé ese año pero fue importantísimo, di una dimensión tremenda delante de los toros después de pasar por ese túnel. Cambió mucho mi forma de ver las cosas, vino así de repente. Me veía enchufado a una máquina luchando por la vida y eso cambia todo. Siempre digo que el Javier Castaño torero tiró de la persona porque esa fecha es la que me empujaba a no venirme abajo.

Fue tremendo el cariño ese día, y ya previamente desde que la gente se enteró de la noticia porque antes yo quería haberlo llevado en silencio. Tuve infinidad de mensajes, de llamadas… yo siempre he sido una persona que me ha costado derramar lágrimas y esos días salían con mucha más facilidad. Sentir el cariño de toda la afición fue tremendo.

Esos son los valores de esta profesión que muchos no quieren ver…

Sin duda. Para nosotros los toreros la sensación de estar delante de un toro no se puede comparar con nada. Eso es único y es lo más satisfactorio de esto, ver una plaza llena, ser capaz de fusionarse con un toro, superar esos miedos… y los valores que arropan esta profesión son únicos también aunque ahora nos quieran ningunear.

Lo que hicimos hace unos días desde ‘Salamanca es Tauromaquia’ llenando la Plaza Mayor reivindicando lo que somos desde el respeto y la educación fue otra lección, así como los paseos taurinos que se celebraron en todos los rincones del país.

¿Ve con optimismo el futuro de la Fiesta?

Ahora lo veo con indignación y con rabia, porque estamos totalmente desamparados. Nos arropa la Ley aunque esté detrás de esto un ninguneo tremendo de un Gobierno que ya se ha declarado antitaurino. Yo confío en la unidad, si realmente el sector trabaja unido esto se puede reconducir. Hay que dejar los intereses personales a un lado y luchar por la Fiesta, porque no nos lo van a poner fácil.