Sábado, 24 de octubre de 2020
Las Arribes al día

Pesca de carpas con mosca en el embalse de Almendra

La subida a la superficie de este ciprínido a última hora de la tarde hace que su pesca con cola de rata sea todo un reto por la fuerza e intensidad que desarrolla al sentir el engaño en sus labios 

Hasta no hace muchos días cualquiera que se aproximase a la orilla del embalse de Almendra se convertía en testigo directo de uno de los momentos singulares que ha vivido casi todo pescador y que forma parte del ciclo vital que imprime la naturaleza sobre todas las especies que pueblan la tierra, y por supuesto también en sus masas de agua.

El desove de miles de carpas se convierte en un espectáculo único en este excelente escenario, asiduo para la mayoría de los pescadores de las comarcas de Sayago, Vitigudino y Ledesma, y que cada año capta más adeptos de sus respectivas capitales e incluso de otras provincias, pues hay que señalar que estas aguas del Tormes bañan terrenos de Zamora y Salamanca.

La época de desove de las carpas no suele ser muy fructífera para el pescador, especialmente en su parte central, más ocupadas en perpetuar su especie que en comer, y por supuesto mucho menos receptivas a la hora de comprobar si lo que tienen delante de su boca corresponde en sí mismo a comida natural o si por el contrario se trata de un engaño.

Es por lo anterior que siempre es un reto para el pescador presentarse ante esta situación con miles de peces a escasos metros de la orilla y que en ocasiones parece como si quisieran salirse del agua, lo cual puede conducir a la frustración tras decenas de intentos vanos por lograr que los engaños llamen la atención de este ciprínido. Pero en ocasiones, especialmente al comienzo y final del ciclo reproductivo, esta época depara a los aficionados a la pesca gratas sorpresas y pueden encontrarse con jornadas inolvidables.

La pesca con cola de rata es la modalidad deportiva de pesca por excelencia, pues la satisfacción que produce sacar un pez con esta técnica supera con creces cualquier otra, especialmente cuando no tienes demasiada predilección por una especie en concreto, pues el objetivo que impulsa al pescador deportivo es disfrutar de ese mágico momento que supone engañar al pez con un señuelo artificial, y si está realizado por uno mismo, con mayor motivo, una circunstancia a las que cabe sumar la utilización de equipos ligeros o anzuelos sin muerte para provocar un menor daño al pez ante su devolución al agua.

Un escenario sin igual para la pesca de carpas es el embalse de Almendra, así que concluido en buena parte el periodo de reproducción, a partir de mediados de junio las carpas ya buscan comida para coger fuerzas de nuevo después de ese gran esfuerzo que supone el momento de la reproducción. Y en esos días de calor los momentos más fructíferos para la pesca de carpas suelen coincidir con el amanecer y el anochecer.

En el caso de la pesca con cola de rata y en superficie, un momento especial es cuando las carpas comienzan a desplazarse por la superficie buscando cualquier cosa que pueda ser comida, y ese momento suele coincidir a última hora de la tarde, también con una reducción el viento, fundamental que el agua esté en calma, pues de este modo podremos percibir sin problemas el desplazamiento de las carpas y nuestro señuelo flotante, imitaciones de escarabajo, avispillas o tricópteros dan excelentes resultados. 

El equipo

La fuerza y la intensidad de los ‘arreones’ que puede experimentar el pescador en una de esas tardes de junio requiere de una caña que facilite las cosas para vivir 90 minutos sin descanso, de sacar carpa tras carpa sin más aliento que el que el pescador quiera darse.

Por ello es conveniente contar con una caña que nos facilite las cosas, una de 9 pies puede bastar, pero si es con talonera mejor. La línea será del número 5# ó 6# WF flotante, y a su punta un bajo trenzado flotante de 1,5 m. al que añadimos un bajo final de fluorocarbono de 1,20 m. y de 0,20 mm. de grosor, un poco fino, lo que añade aún más emoción al combate. Además, para no llevarnos sorpresas, también resulta conveniente añadir diez metros de backing como línea extra a la cola de rata si no queremos ver en algún momento nuestro carrete vacío. Otro de los elementos muy útiles en pantanos es una cesta devanadora para recoger la línea y evitar que se nos ensucie o enrede en el suelo si no disponemos de carrete semiautomático.

Señuelos

Aunque haya quien diga que las carpas no suelen ser muy selectivas, es cierto que no alcanzan el grado de otras especies piscícolas, pero no lo es menos que la carpa no se lanzará a por cualquier cosa, por ello, las imitaciones que mejores resultados consiguen son aquellas que se prodigan en el entorno en el que nos encontramos, y aunque los escenarios en embalses no suelen variar demasiado, cada uno presenta unas particularidades diferentes en cuanto al tipo de insectos que podemos encontrar.

En este caso, al tratarse del embalse de Almendra, escarabajos y avispillas realizadas en foam dan excelentes resultados, también el socorrido tricóptero, en este caso en color gris.