Lunes, 13 de julio de 2020

Juan José Aliste, mi teniente en el cuartel “El Charro”

“Era un militar respetado sin necesidad de altanería y todo el mundo quería tratar con él”

Juan José Aliste recibió el título de Zapador Minador Honorífico en mayo de 2016

Cuando llegaba a nuestra oficina del Centro Financiero en el cuartel El Charro, el teniente Aliste nos alegraba la mañana durante un buen rato, por su carácter tan natural y agradable. En mi caso me preguntaba con cierto desenfado qué hacía un periodista en Intendencia, cuando yo escribía en La Gaceta. Se acercaba desde la sección del Grupo Logístico del cuartel de Caballería para realizar distintas gestiones con algunos mandos de nuestra dependencia y más de un compañero de distintos reemplazos.

Recuerdo a los capitanes Cormenzana y Plácido, a los sargentos Valderas y Cayuela o a los compañeros Galante, Simón, Manolo, Vicente, Trocóniz... que tuvimos una larga convivencia en la mili en el periodo 1989-90, donde pasamos experiencias varias compartiendo alegrías y momentos menos agradables con tantos otros soldados y en muchos casos entablando una amistad para siempre.

Juan José Aliste era un militar respetado sin necesidad de altanería y todo el mundo quería tratar con él. Cinco años después de mi licenciamiento escuchando la radio al mediodía mientras hacía deporte, me quedé helado con la noticia del atentado junto a la Plaza de toros de la Glorieta y que de forma milagrosa no afectó a su hija y dos amigas, a las que había dejado poco antes en el colegio. Tres años antes la banda terrorista ETA había asesinado al coronel Heredero en el Paseo de la Estación.

El comandante Juan José Aliste declaraba en 2018 en SALAMANCArtv AL DÍA, que "el gran problema es que muchos de los que han jaleado y vitoreado a los terroristas a su salida de prisión estaban de acuerdo con lo que hacia ETA y los que gobiernan ahora en muchos ayuntamientos vascos son ellos, reciclados", lamentando igualmente que "la banda terrorista ha dejado de matar porque ha visto que es más rentable estar en las instituciones".

Después de mi servicio militar en el cuartel Julián Sánchez El Charro siempre deseé encontrarme con aquel mando al que tanto apreciamos, para recordar viejos tiempos y lógicamente felicitarlo por su papel encomiable como presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo de Castilla y León, donde pidió justicia y respeto con miles de víctimas, convencido de que todos los crímenes perpetrados por ETA, con la anuencia de sus cómplices miserables y el dolor sembrado entre sus víctimas, fueron inútiles dentro de una sociedad que no perdona.

Amador Vicente