Lunes, 6 de julio de 2020
Ciudad Rodrigo al día

El Paseo Fernando Arrabal, nuevo emplazamiento del mercadillo sabatino, que volverá el 4 de julio

Tal y como se avanzó el pasado miércoles, solo los vendedores podrán tocar la mercancía

Este último sábado del mes de junio pasará a ser el último en Ciudad Rodrigo desde que se desató la pandemia del coronavirus sin el tradicional mercadillo sabatino: la próxima semana, es decir, el 4 de julio, podrá volver a montarse, según el Bando dictado por el alcalde Marcos Iglesias para regular su vuelta, que fue difundido durante la mañana sabatina. La gran novedad que va a tener este retorno del mercadillo es su emplazamiento.

Como publicamos el pasado miércoles, la cercanía con vecinos impide que se pueda montar en su tradicional ubicación del parking situado frente al antiguo Centro de Salud y la Ronda de San Pelayo  (especialmente en ésta vía), siendo elegida como nueva ubicación el Paseo Fernando Arrabal, “por ser el único lugar donde se pueden llevar a efecto las medidas de control de aforo y de seguridad sanitaria”, según reza el Bando.

En esta nueva etapa (que se mantendrá mientras duren las medidas restrictivas por culpa del coronavirus), los vendedores podrán montar sus puestos entre las 7.00 y las 10.00 horas, y los deberán desmontar entre las 14.00 y las 16.00 horas (tras lo cual deberán desinfectar el mobiliario, equipamiento y utensilios utilizados), siendo el tiempo de apertura a los clientes de 10.00 a 14.00 horas.

 

Para poder instalarse, los vendedores deberán cumplir con las medidas establecidas por las delegaciones de Mercados y Policía Local del Ayuntamiento, que les han sido comunicadas previamente (también ha habido reuniones con los vecinos de la Ronda de San Pelayo y los representantes de Afecir). Para empezar, la disposición y el número de puestos en funcionamiento deberán permitir el mantenimiento de la distancia de seguridad. En este sentido, los puestos estarán distanciados unos de otros, separados por una vía de tránsito.

En cada puesto, los vendedores deberán estar separados 1,5 metros unos de otros, y en caso de no ser posible, sólo se permitirá un único vendedor en ese puesto, debiendo contar todos los stands con una papelera con tapadera para el depósito de residuos. Los vendedores deberán llevar mascarilla, guantes, y otros elementos de protección (como pantallas para la cara), y, como gran novedad, serán los únicos que podrán tocar la mercancía, que deberá estar “ordenada y dispuesta de forma higiénica, adecuadamente separada por categorías”.

Además de no poder tocar los productos, los clientes tendrán otras novedades, ya que se controlará la entrada y salida de personas para evitar aglomeraciones. En los puntos de acceso, habrá dispensadores de hidrogel, y en todo momento se deberá llevar puesta la mascarilla. Asimismo, se deberá guardar la distancia de seguridad interpersonal de 1,5 metros, que será señalada mediante marcas en el suelo, balizas, cartelería y/o señalización que estime oportuno el Ayuntamiento. En esa cartelería también se reflejará que si una persona manifiesta síntomas compatibles con el coronavirus, deberá abandonar el lugar de inmediato.

La Policía Local se encargará de velar porque se respeten todas las condiciones y medidas establecidas, siendo responsable de la vigilancia del espacio durante el horario de funcionamiento para asegurar especialmente que se cumplen las normas de distanciamiento social y que no hay aglomeraciones.