Lunes, 6 de julio de 2020

Se cumplen 25 años del inolvidable e inesperado 0-5 en Albacete que devolvió a la UDS a 1ª División

Tras quedar contra las cuerdas al perder 0-2 en el Helmántico la ida de la Promoción, la UDS obró una de sus mayores gestas

Remate de cabeza de Urzaiz que supuso el 0-2 en Albacete

“¡La que hemos liado!” cantaban a voz en grito jugadores, cuerpo técnico y directivos de la Unión Deportiva Salamanca en la noche de hace justo 25 años, el 27 de junio de 1995, en un modesto vestuario del Carlos Belmonte de Albacete, tras firmar sobre el césped de ese Estadio una de las mayores gestas en la historia del Club, que le devolvía de forma inolvidable e inesperada a la añorada Primera División de la que no formaba parte desde hacía más de una década (había estado de 1974 a 1981 y de 1982 a 1984).

El retorno a la élite llegó a lo grande, enlazando dos ascensos consecutivos tras una dura época en la cual estuvieron más temporadas en 2ªB (1985-1988 y 1991-1994) que en 2ªA (1984/1985, 1988-1991 y 1994/1995). De hecho, la UDS venía de 3 campañas consecutivas en la División de Bronce del fútbol español cuando las cosas le salieron verdaderamente bien en 2ªA, quedando en una 4ª posición final que valía para jugar la extinta Promoción de Ascenso a 1ª División (aquel año ascendieron de forma directa Mérida y Rayo Vallecano, y también jugó la Promoción el Lleida, que la perdió frente al Sporting de Gijón).

Como rival en aquella eliminatoria a ida y vuelta, a los charros les tocó medirse al ‘Queso Mecánico’ que había encandilado a España en la primera mitad de los 90 bajo la batuta de Benito Floro, y que había caído a la Promoción empatado a puntos con el Compostela (que se libró de ella). Como todos los aficionados de cierta edad a la Unión recuerdan, el partido de ida de la Promoción en El Helmántico no pudo ir peor, con un 0-2 a favor de los manchegos, que dejaba el panorama muy complicado para la vuelta.

Sin embargo, el grupo de valientes aficionados charros que 6 días después, aquel mencionado 27 de junio –martes para más señas-, viajaron a Albacete tuvieron como recompensa presenciar una de las páginas más brillantes de la Unión ante un equipo que no estaba falto de grandes nombres del fútbol español como Molina, Santi Denia o Morientes, junto a los foráneos Bjelica, Zalazar y Dertycia. El memorable volteo de la eliminatoria se logró de cabeza, como se puede ver en el vídeo que aparece al final.

La secuencia empezó con un primer tanto de Torrecilla a 5 minutos para el descanso, quedando toda una larga segunda parte para conseguir otro tanto que enviase el partido a la prórroga, lo que se acabó por lograr en el ultimísimo suspiro del encuentro, en el 94’. Fue gracias a una falta botada en el medio del campo (a raíz de la tarjeta roja que vio el jugador del Albacete Manolo) que remató de cabeza Urzaiz –quién había salido en el 64’- al fondo de la red, ante la salida en falso de Molina y el salto insuficiente de Santi Denia para despejar el balón.

Una vez en la prórroga, se abrió un partido nuevo, llegando el momento culminante en el 110’, cuando Urzaiz colocó, también de cabeza, el 0-3 que abrió de par en par las puertas de la gloria (el Albacete pasó a necesitar dos goles ese momento). Cinco minutos después, Antonio Díaz puso el cuarto, rematando el histórico marcador Vellisca ya en el tiempo de descuento de la prórroga, justo antes del pitido final, que definitivamente llevó el éxtasis a toda la expedición charra desplazada a Albacete.

Como no podía ser de otra forma, al mismo tiempo se desató el júbilo en las calles de Salamanca, que siguió al día siguiente cuando se recibió al equipo de forma multitudinaria en la Plaza Mayor, totalmente abarrotada. Hay que recordar que este equipo estaba liderado en los despachos por Juan José Hidalgo; en el banquillo por Juanma Lillo (que justamente ahora, 25 años después, acaba de ser fichado por el Manchester City para ser 2º de Pep Guardiola); y en el campo por Balta, que como tenía previsto se retiró tras el partido en Albacete.

Mientras tanto, y como es lógico, la afición del Queso Mecánico no se lo tomó nada bien, empezando tras el 4º gol de la UDS a lanzar almohadillas al campo. Curiosamente, ese disgusto fue ‘innecesario’, ya que el Albacete se acabó quedando en Primera, también de forma inesperada: el Sevilla y el Celta fueron descendidos a 2ªB por no presentar los avales, decidiéndose que ocupasen sus plazas en 1ª el Albacete y el Valladolid, que había descendido directamente (fue penúltimo en la temporada 1994/1995).

Tras muchos dimes y diretes, se acabó por readmitir a Sevilla y Celta, para conformar una Liga de 22 equipos en la que la UDS acabó en la última posición (a bastante distancia del penúltimo). Eso supuso evidentemente el descenso a , para una estancia de una sola campaña, retornando al año siguiente a 1ª directamente, sin las agonías de la Promoción. La UDS estaría dos campañas seguidas en la élite, la 1997/1998 (acabó en la 15ª plaza) y la 1998/1999 (20º y último), despidiéndose en ese momento para siempre de Primera.