Lunes, 6 de julio de 2020
Ciudad Rodrigo al día

La intervención en la carretera de Águeda se completará echando zahorra en las cunetas

Durante los últimos meses han sido objeto de una importante reforma las antiguas escuelas del agregado

El alcalde Marcos Iglesias, la delegada de Urbanismo Beatriz Jorge Carpio, y el delegado de Obras Ramón Sastre se acercaron en la mañana del jueves hasta el agregado de Águeda para visitar, junto al alcalde pedáneo, Alfonso Pérez Vicente, y al representante del PP en el lugar, José María Montero, el resultado de la intervención realizada por la Diputación de Salamanca en la carretera que va de forma directa hasta esa pedanía.

Como ya publicamos la semana pasada, la intervención ha consistido principalmente en un reasfaltado de la vía, que se ha hecho en “tiempo récord”, según apuntó Marcos Iglesias, ya que apenas fue necesario cortar dos días la carretera. Junto al tramo previsto, también se han arreglado algunos baches del tramo que conduce hasta la finca de Cabezal Viejo. El alcalde de Ciudad Rodrigo indica que “ha sido una gran intervención, es como una inversión que espero que quede para una década por lo menos”.

La intervención aún no ha finalizado, sino que todavía “faltan detalles”, siendo el principal el echar zahorra en las cunetas, para así igualarlas con la calzada, ya que ahora ha quedado un cierto desnivel al haber aumentado el grosor del asfaltado (entre 13 y 15 centímetros). Esta actuación está previsto que tenga lugar en unos 15 días. En total, está previsto que la carretera gane hasta 40 centímetros de anchura. Asimismo, queda el pintado de la señalización viaria.

Por otro lado, las autoridades políticas también se acercaron en la mañana del jueves a las antiguas escuelas de Águeda, que han sido reformadas durante los últimos meses con una inversión de unos 30.000€ aportados por los ayuntamientos de Águeda y de Ciudad Rodrigo. En esta obra se han bajado los techos, se han sustituido las ventanas, se ha cambiado la iluminación, se han pintado las dependencias, y se han reformado los baños. En palabras de Ramón Sastre, “había una demanda, porque no había un sitio para hacer cursos y actividades”.