Lunes, 6 de julio de 2020

BÁJATE DE LA DROGA, SÚBETE A LA VIDA. ATRÉVETE.

El pasado viernes 26 de junio celebramos el Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas. Desde el Programa de Prevención y Atención a las drogodependencias de Cáritas Salamanca queremos insistir en la lucha contra el descarte, porque nos necesitamos todos y necesitamos a todos. Necesitamos avanzar en un modelo de sociedad más integrador y más humano con las personas en situación de vulnerabilidad, como son las personas con problemas de adicción. Del mismo modo que necesitamos promover un estilo de vida saludable y sostenible para todos, capaz de potenciar el cuidado mutuo ente los seres humanos y en especial, con las personas en situación de desventaja.

 

La pobreza y la desigualdad social favorecen los comportamientos adictivos, y son caldo de cultivo para las mafias de todo tipo y en especial para el tráfico de drogas.

La pandemia mundial que ha generado el coronavirus ha abierto una brecha social, económica y digital entre las personas que cuentan con recursos y las que NO.  Durante el confinamiento, las dificultades se han vivido de puertas hacia dentro, y han sido mayores en los hogares donde las cosas habitualmente ya no son fáciles, en los que viven familias o personas en situación de vulnerabilidad o exclusión, poniendo de manifiesto problemáticas relacionadas con el abuso de alcohol, los psicofármacos u otras drogas.

El aislamiento ha provocado episodios de miedo, ansiedad, angustia, gran soledad, llegando incluso a intentos de suicidio; todo lo cual se ha vivido con más intensidad en personas que viven solas, en la convivencia familiar con relaciones problemáticas o de violencia y en personas sin hogar. La dificultad para gestionar tantas emociones se complica en personas con patología dual: trastornos por adicciones sumados a trastornos de salud mental.

En muchos casos esta situación de confinamiento se ha podido contener con atención telemática, pero en otros muchos casos ha sido imprescindible la atención presencial, con las medidas de prevención necesarias por la COVID-19.

En este Día Internacional que celebramos manifestamos la necesidad de:

  • Fortalecer la Red de Atención a las Drogodependencias desde los programas Preventivos a los programas de Atención e Inserción social.
  • Seguir potenciando la coordinación con la red de Salud Mental, así como la coordinación entre las estructuras Sociales y Sanitarias para dar una mejor respuesta a las situaciones más difíciles.
  • Recuperar las actividades y programas terapéuticos en los Centros Penitenciarios para atender específicamente a las personas condenadas por delitos de tráfico o consumo de drogas.
  • Seguir reivindicando el respeto y la comprensión de todos para que el problema de las adicciones deje de verse con el estigma de la culpa y la vergüenza, lo que dificulta vivir el derecho a la propia dignidad.
  • Mejorar la intervención con perspectiva de género para garantizar la seguridad de las mujeres con problemas de adicción, ya que frecuentemente conviven con violencia por género, así como afrontar los comportamientos machistas para llegar a una convivencia real en igualdad.
  • Reorganizarnos para seguir tendiendo puentes y vínculos de ayuda, como lo hacen tantos voluntarios, para cuidar la fragilidad humana y cultivar la solidaridad.
  • Invertir mayor esfuerzo en la Prevención con especial dedicación a una educación integral de los jóvenes que potencie su creatividad y responsabilidad de cara a construir procesos personales con sentido vital.

La ONU quiere centrar su campaña este año en el siguiente tema: “Mejor conocimiento para un mejor cuidado” con el fin de evitar la información errónea en la lucha contra las drogas y mejorar en la comprensión del problema mundial para poder cooperar y avanzar en la solución.

 

Desde el concurso de lemas convocado este año en el Programa de Prevención y Atención a las Drogodependencias de Cáritas Salamanca el lema ganador dice:

“BÁJATE DE LA DROGA, SÚBETE A LA VIDA. ATRÉVETE”

En la vida tomamos decisiones más o menos conscientes y con este mensaje se nos invita optar por atreverse a vivir.

 

Tenemos grandes retos por delante que no podemos abordar solos, ni como individuos ni como organizaciones, de forma unilateral. Necesitamos dibujar en común nuevos escenarios de vida y de   posibilidades para todos, y generar espacios de encuentro para sanar juntos.