Lunes, 13 de julio de 2020

La falta de actitud ecológica básica del Ayuntamiento de Salamanca

En la fase final del confinamiento, de  gradual recuperación de “la normalidad”, la gran mayoría de las ciudades españolas y europeas están iniciando cambios importantes en sus espacios públicos con un doble objetivo: para que los ciudadanos que deben seguir protegiéndose de los riesgos de contagio del Covid19 tengan más espacio en la convivencia diaria, más seguridad en los paseos, en los espacios de compras, de encuentros, de deportes. Y como segundo objetivo, a más largo plazo, para seguir enfrentándonos mejor con los erráticos cambios de temperatura (más calor generalizado) que conlleva el cambio climático.

Salamanca no es una excepción. El Ayuntamiento ha aprobado hace pocos días un proyecto verde, una Estrategia para el Desarrollo de una Infraestructura Verde, cuya realización será financiada en un 50% con ayudas europeas. Sobre el papel, el plan aprobado no es merecedor de ninguna objeción, sino, al contrario, del apoyo de todos los ciudadanos. Pero la sensación de duda y escepticismo que nos habita a muchos salmantinos  con los proyectos ecológicos del Ayuntamiento provienen de la siguiente pregunta: ¿Por qué se va a realizar este nuevo proyecto según los valores racionales y ecológicos que deberían guiarlo, si el mismo Ayuntamiento no es capaz de que funcionen aspectos ecológicos básicos de la ciudad?

Señalaremos (de nuevo, pues los hemos repetido aquí varias veces) los tres puntos que NO FUNCIONAN, básicos para una ciudad que quiere ser ecológica.

1º.La cuestión de cómo la ZONA PEATONAL de la ciudad no lo es; cómo el gran privilegiado, el coche privado (que es el enemigo público número uno para la calidad del aire y para la sana respiración) sigue invadiendo cada día y cada hora todos los rincones de la irreal zona “peatonal”. El peatón se encuentra a cada paso de esta hermosa y turística ciudad con coches, camiones, furgonetas, cruzando o estacionados en los sitios más “sagrados” de ella: al lado de las Catedrales, o en el patio de Escuelas, o en la calle Libreros, o en los pocos jardines y parques que hay en Salamanca. NI UN SOLO RINCÓN de esta ciudad está libre de la emisión de gases contaminantes: ni en los parques donde los niños juegan, los ancianos pasean, los ciclistas corren, los enamorados se sientan a acariciarse. Ni un solo rincón.

2º. La LIMPIEZA de la ciudad: Salamanca NO CONSIGUE SER UNA CIUDAD LIMPIA; y este problema es bien triste, porque la realidad es que hay suficientes trabajadores de la limpieza y medios modernos para ello y su función la cumplen eficazmente. Pero un sector de la población parece reírse diariamente de esta anhelada limpieza; la escena en la que acaban los empleados municipales de limpiar y sanear una calle, un jardín, una plaza y a los cinco minutos un grupo de…arrojan al suelo botellas, papeles, cartones, la observamos con excesiva y dolorosa frecuencia.

3º. El excesivo nivel de RUIDO INÚTIL y dañino que impregna la ciudad: tubos de escape atronadores de motos juveniles, altavoces de música discotequera que salen de las ventanillas bajadas de coches relucientes, música chillona que sale por las puertas abiertas de tiendas céntricas e inundan las calles, etc., impiden que la tensión arterial de los salmantinos se normalice, que podamos hablar sin gritar, que la tranquilidad, sana y elegante presida nuestras vidas.

Pues bien, estos tres importantes problemas citados, no resueltos aún, tienen una facilísima  y nada costosa solución: se trata de que EL AYUNTAMIENTO SANCIONE (al menos durante una temporada) al ciudadano que desprecia la norma, la ley. Una multa adecuada no solo no arruina a nadie sino que impide que ese alguien no bien socializado, ARRUINE PLANES, destruya salud pública, inutilice el trabajo de los empleados municipales que con su esfuerzo diario mantienen nuestra ciudad.

Defendamos, de una vez por todas,  aquello que nos concierne a todos, la salud, el bienestar, el patrimonio artístico, la convivencia.

No puede un buen postre (esa Estrategia para el Desarrollo de una Infraestructura Verde) convertir “un menú ecológico” en un buen menú, si faltan los dos primeros platos de alimentos sanos, que son los que hemos comentado.