Domingo, 9 de agosto de 2020

Madrid acoge el primer concierto en autocine en España: como un atasco interminable

Un total de 230 vehículos (con cuatro ocupantes como máximo) asistían a las actuaciones de Rulo y la Contrabanda, Marlon y Ed Is Dead

Asistentes a la celebración del BMW Drive-In Fest, el primer concierto en formato autocine en España, en el autocine RACE de Madrid (España) a 17 de junio de 2020. Foto de Ricardo Rubio - EP

Sintonizas, pero no conectas. Y eso que, aunque la velada empieza timorata y desubicada, al final los 230 vehículos (con cuatro ocupantes como máximo) que llenan el Autocine Madrid Race en este BMW Drive In-Fest a beneficio del Banco de Alimentos parecen disfrutarlo en mayor o menor medida.

Cuatro horas en el coche

La tarde empieza con la apertura de puertas a eso de las 20:00 y un buen puñado de coches esperando pacientemente fuera. Mientras pincha Ed is Dead, poco a poco van entrando y colocándose con la orden de que nadie salga de su vehículo salvo para ir con mascarilla al excusado (nunca mejor dicho, pues esa excusa la usan muchos para estirar las piernas, darse un garbeo y al menos cruzarse con alguien).

Para cuando sale Marlon todavía es de día y el gentío no sabe muy bien cómo comportarse aplastado contra los asientos de los coches. No en vano, este es el primer concierto que se celebra en un autocine en España y es nuevo para todos. Algunos afortunados cuentan para la ocasión con descapotables, pero son los menos. Ellos sí que pueden decir que han estado en un evento al aire libre, pero no así el resto.

A base de 'Tequila y Candela' o 'Mi Macarena' se anima el gentío y esto se va pareciendo un poquito a lo que todos recordaríamos como un concierto, aunque es solo eso, un recuerdo. Porque un concierto en un autocine no es un concierto, es otra cosa aún por definir.

Si no es a través de la radio, el escenario parece aún más lejos de lo que está, pues la potencia del sonido tampoco es la de un concierto al uso para evitar que el batiburrillo sea aún mayor. En cualquier caso, para cuando aparecen Rulo y La Contrabanda se genera cierta energía y el público lo pasa mal en general sentado y encerrado en estas jaulas con ruedas que nos separan a unos con otros.

Un detalle este último que se vende como ideal para que podamos asistir a conciertos en esta mal llamada 'nueva normalidad'. Pero es que también se vende como si fuera de lo más cómoda, cuando la realidad es tozuda en lo contrario: duele el culo, duelen los riñones y no es fácil encontrar una postura cómoda.


Para los músicos, incluso con la extrañeza de un público encapsulado, sí parece ser un concierto al uso y así Rulo y los suyos le pegan a su rock con 'Todavía', 'Verano del 95', 'Me quedo contigo', 'Noviembre' o el recuerdo a La Fuga con 'P'Aqui P'Alla' que saca a buena parte del público de sus coches con Rulo incluso bajando del escenario para buscar cierta cercanía. Un poquito de locura de nada