Sábado, 28 de noviembre de 2020

Pequeños pecados diarios

Prácticamente toda la comunidad científica está de acuerdo en que la única solución definitiva para esta pandemia será poder contar con una vacuna eficaz y ya son muchos los laboratorios públicos y privados que se han lanzado a una carrera desenfrenada por obtenerla, lo cual es bueno, aunque deberá vigilarse el cumplimiento de una serie de acuerdos y normas para que los resultarlos, de obtenerse, sean puestos a disposición de todos.  

Tengo la sensación, tal vez falsa, de que en este raro ambiente pre-nueva normalidad, se va incrementado el interés ciudadano por las inversiones en el sistema sanitario, por la regulación de las residencias de ancianos, por la vuelta a los colegios y universidades cuando sea posible, por el ingreso mínimo vital y otros muchos temas a los que habrá que prestar la atención debida, desde ya, si queremos sacar algo positivo de esta calamidad, la mayor que hemos vivido, cuyas consecuencias durarán muchos años. Mientras la vida real se abre paso, nuestra tribu política continúa enrocada en la confrontación perversa y el lenguaje barriobajero.

Por esta razón, hoy, quiero ceder la mayor parte de este espacio a las demandas y propuestas que, en nombre de muchos ciudadanos, se están haciendo desde diferentes organizaciones de la sociedad civil de las que no hablan nuestros dirigentes y, dicho sea de paso, tampoco nuestro medios de comunicación.

La crisis desatada por la COVID-19 ha puesto al descubierto las costuras de nuestro sistema sanitario, debilitado tras las políticas de la última década que han estado marcadas por una constante caída de la financiación pública de la sanidad y el avance de modelos privatizadores. España cuenta en la actualidad con uno de los gastos sanitarios más bajos por habitante de la zona euro, 1.667 euros frente a los 2.660 de promedio de la Unión Europea[1]. Así puede leerse en la carta que un gran número de organizaciones ha hecho llegar recientemente a la Comisión de Reconstrucción ante la que comparecerán para debatir las 12 recomendaciones que formulan desde una visión tanto social como económica con el objetivo de reforzar y proteger la sanidad pública, vamos la de todos.

Añaden… nos encontramos en un momento clave en el que urge que se tomen las medidas necesarias para reforzar el Sistema Nacional de Salud de cara a un posible rebrote, así como de eventuales pandemias futuras o, sencillamente, para el día a día de las consultas. La prevención se construye día a día. Yo añadiría que se construye principalmente en tiempos de “salud”, parafraseando al escrito romano de estrategia militar, Vegecio[2] diría que Si quieres la salud, preparate para la enfermedad.

Las organizaciones firmantes solicitan en primer lugar, que ante esta grave crisis es condición previa e indispensable que todos los partidos políticos estén a la altura del reto que se les presenta en este proceso de reconstrucción. Algunas de sus recomendaciones de forma muy resumida son[3]:

  • Incrementar y garantizar el presupuesto en Sanidad Pública por habitante y año, para alcanzar, como mínimo, el promedio de la UE.
  • Reforzar la Atención Primaria como pilar esencial de nuestro Sistema Nacional de Salud, eje de un sistema sanitario público de calidad y accesible.
  • Aumentar las infraestructuras hospitalarias, los recursos humanos y las camas disponibles (son necesarias entre 50.000 y 70.000 camas más), con el objetivo de reforzar la red hospitalaria pública.
  • Fortalecer una I+D pública e independiente en salud, asegurando el interés general e impulsar una política farmacéutica sostenible para garantizar el acceso universal a medicamentos y tecnologías sanitarias asequibles, eficaces, seguras y de calidad.
  • Crear un fondo de reservas estratégicas de material sanitario con centros de producción y distribución, así como de investigación sobre EPIs.
  • Transparencia y participación en la Comisión para la Reconstrucción
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Por otro lado, respondiendo al llamamiento de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la sociedad civil y el sector privado han donado 7.400 millones de euros para la investigación y el desarrollo de vacunas y tratamientos del Covid19. Es un primer paso muy importante pero ahora es forzoso tomar decisiones sobre qué vamos a hacer con estos fondos. La condición impuesta por los donantes es que los medicamentos, vacunas y herramientas que puedan desarrollarse, estén a disposición de todas las personas que las necesiten y a unos precios asequibles[4], es decir que sean considerados bienes públicos y eso hay que ponerlo negro sobre blanco para que todos sepamos lo que hay.

Habrá que velar atenta y permanentemente ya que el hecho de disponer de recursos, siendo imprescindible, no es suficiente, si estos no son utilizados de manera eficaz, honesta y transparente. Por eso el texto finaliza advirtiendo: Los Estados y organismos públicos internacionales están siendo uno de los principales impulsores de estas investigaciones. Sin embargo, si no se toman medidas con urgencia, los derechos de propiedad intelectual de los tratamientos y vacunas que finalmente se desarrollen podrían convertirse en una barrera para el acceso de millones de personas en todo el mundo.

Hipócrates, el conocido médico de la Antigua Grecia aconsejaba: Las enfermedades no nos llegan de la nada. Se desarrollan a partir de pequeños pecados diarios contra la Naturaleza. Cuando se han acumulado suficientes pecados, las enfermedades aparecerán de repente. Hemos ido cometiendo muchos pequeños pecados diarios, recortando por aquí y por allá, una desatención en esto y otra en aquello, un retraso en la adjudicación de plazas en sanidad y alguna privatización por allá, y ahora tenemos aquí la enfermedad en forma de virus letal y vienen las lamentaciones.

 

[1] https://saludporderecho.org/organizaciones-sociales-reclamamos-un-incremento-del-gasto-sanitario-de-1-000-euros-por-persona-y-ano-para-salvaguardar-el-sistema-nacional-de-sa/

[2] Flavio Vegecio Renato, escritor del Imperio romano del siglo IV. Escribió Si quieres la paz preparate para la guerra, aunque se la adjudican a Julio Cesar.

[3] En el enlace anterior se pueden ver todas las organizaciones firmantes.

[4] https://saludporderecho.org/7-500-millones-de-euros-para-vacunas-y-tratamientos-de-la-covid19-pero-es-suficiente/