Jueves, 1 de octubre de 2020
Las Arribes al día

El 1 de junio comienza la temporada de cangrejos

Hasta el 31 de diciembre se podrá realizar la pesca de este sabroso crustáceo, para lo que se podrá utilizar un máximo de 20 reteles por pescador en 100 metros de río

Sin lugar a dudas, el mejor sitio del cangrejo está en la mesa, casi de cualquier forma / CORRAL

Este año la Consejería de Medio Ambiente no ha reparado en aquellos que tienen obligaciones laborales y al contrario de como venía legislando los últimos años, a sugerencia de los aficionados a su pesca, el inicio de la temporada de cangrejos arranca el lunes 1 de junio y no el fin de semana previo o el posterior, lo que a la postre pudiera resultar hasta positivo a fin de reducir posibles riesgos de contagio de coronavirus ante una posible aglomeración de pescadores en los ríos.

Otra cuestión a tener en cuenta, y que redundará en menos pescadores de lo habitual en este inicio de la temporada de cangrejos, es el alto nivel que presentan los ríos después de las tormentas de primeros de mayo, lo que perjudica la pesca de este crustáceo llegado de ‘las américas’. Por ello, se prevé que la afluencia a los ríos se producirá de manera paulatina a pesar de las ganas contenidas de salir de casa y pisar el campo tras ese confinamiento de dos meses y medio a causa del Covid-19.  

En cuanto a la normativa, este año se presenta sin cambios, que ya tocaba después de que el año pasado se aprobase la norma que autoriza el transporte de los cangrejos vivos desde el lugar de pesca hasta los domicilios. Aun así, cabe recordar que cada pescador podrá utilizar un máximo de 20 reteles, de no más de 50 cm. de diámetro, en un espacio no superior a 100 metros lineales sobre la orilla del río, y que podrá utilizar trozos de pescado como cebo, a excepción de carpa o black bass, especies consideradas exóticas invasoras.

Conviene matizar aquí el contrasentido que se produce en la ley al incitar al pescador a utilizar como cebo, por ejemplo, trozos de pescado de barbo cuando esta se trata de una especie en regresión en los ríos, hasta el punto de que todos los ejemplares capturados durante los meses de mayo y junio deben ser devueltos al agua al objeto de garantizar su ciclo reproductivo.

Hecha esa observación, lo mejor es recurrir a los cebos de carne de pollo o vísceras de otros animales, que aunque menos llamativos para ‘los americanos’, cumplirán de sobra con el objetivo.

Por último, como ya viene siendo habitual cada temporada, el cangrejo rojo no tiene ni cupo ni talla, medida con la que se ha conseguido reducir sus poblaciones en las masas de agua de la provincia.

Una pesca sin dificultades

Su voraz apetito le hace caer en los reteles con facilidad, aunque son los momentos de menos luz en los que se siente más seguro, por lo que su pesca suele ser más efectiva a primera hora la mañana y última de la tarde. El estado de los ríos este año perjudicará su captura en estos primeros días de la temporada, pues el nivel de agua es mayor que otros años, lo que motiva una mayor dispersión de los cangrejos al ser el cauce más amplio.

Aun así, hay que tener clara una cosa. Como en cualquier arte de pesca, la mejor arma del pescador es pasar desapercibido, por lo que es fundamental ser sigilosos a la hora de colocar el retel o levantarlo, cuanto menos ruido, mucho mejor. Evitaremos su desconfianza y facilitaremos su entrada al cebo sobre la red.

Otra cuestión importante es que el retel se encuentre asentado correctamente. Cualquier hueco entre la base de este y el lecho del río lo aprovechará para meter sus pinzas por debajo y despedazar el cebo para llevárselo a la boca. Por este hecho, dependiendo de la conformación del lecho del río, no conviene utilizar reteles de grandes diámetros, pues este circunstancia impide en ocasiones que asienten por completo en el fondo y los cangrejos no entren en su interior.

En cuanto al equipo, además de los reteles, es necesaria una vara o palo finalizado en forma de horquilla (Y)  para que nos facilite la colocación del retel, la longitud dependerá de la fuerza de nuestro brazo para una vez que comencemos la recogida podamos tirar hacia arriba del retel con los cangrejos.  Unas botas de goma también ayudarán. Y como cebo, unos trozos de cuerpo de pollo servirán.

En el plato, su mejor sitio

Pero sin duda, donde mejor están los cangrejos es en la mesa. En su preparación, unos optan por su capadura, es decir, la retirada de su tripa interior mediante la extracción de su aleta central de la cola tras un giro de 180º; otros se muestran en contra, pues esta operación le resta consistencia a la carne y pérdida de sabor.

Una vez bien limpios con agua corriente, se procede a la capadura si elegimos esta opción, operación que acaba con la vida de los cangrejos en escasos minutos. A continuación se echan en una olla con agua hirviendo y con sal al gusto, también podemos echar una hoja de laurel u otra hierba aromática.   

De cualquier forma, el cangrejo es uno de los crustáceos más sabrosos que se pueden degustar, bien con tomate o solos, picantes o no, en una paella o sus colas peladas o sin pelar, hechas al ajillo, son un manjar.

 

  • La pesca de cangrejos no tiene demasiada dificultad
  • Cangrejo americano (Procambarus clarkii)
  • Colas de cangrejos al ajillo y picantes