Lunes, 13 de julio de 2020

Leonard Cohen, hortensias en los cuartos

BL

    Hoy he vuelto a escuchar en mi sala “If it be your will”, “Si es tu voluntad”, de Leonard Cohen. Sonaba en tono bajo y profundo, algo cavernoso y recogido, sin postureos. Lo sentí tanto y procuré fijarme en la letra. Consuelo se acercó a mí y me hizo bailar con ese ritmo secreto.

    Leonard Cohen dice más o menos: “Si quieres que calle me callo. No hablaré más y me quedaré como antes.  Me quedaré así hasta que me lo pidas”. No quiere hablar por hablar, no quiere cantar si la vida no se lo pide, si algo profundo no se lo pide. Así deberían hacer todos. Escuchar esa voz recogida y cavernosa de Leonard Cohen y pensar si deben hablar o callar, si tienen algo genuino que decir o no.

    Pero luego Leonard Cohen dice: “Si esa es tu voluntad, que haya una voz verdadera/ desde esta colina rota, cantaré para ti. / Desde esta colina rota / todas tus alabanzas resonarán/ Si esa es tu voluntad déjame cantar”. Y sí, Leonard, la vida te pide que cantes, la vida profunda y descubierta te dice que cantes con tu voz honda y callada.

     Más tarde sigue: “Si esa es tu voluntad, si hay opción / deja que se llenen los ríos, que las colinas se regocijen / deja que se esparza tu piedad / sobre todos esos corazones abrasados en el infierno / si esa es tu voluntad, sanarnos”. Si, Leonard, la vida te pide  que cantes como se llenan los ríos, como se regocijan las colinas,  como nos contagiemos de los ríos y las colinas, aunque estemos aquí encerrados en nuestros cuartos.

      Sí, Leonard Cohen,  llena los cuartos de vida, de hortensias, de crujir de colinas, de sonidos profundos del mar, de harapos de luz aunque estemos vestidos para matar, del apretar de la vida.  Aunque estemos encerrados en estos cuartos.

ANTONIO COSTA GÓMEZ, ESCRITOR   Foto: Consuelo de Arco