Lunes, 6 de julio de 2020

La responsabilidad individual, “la mejor vacuna hasta tener una farmacológica”

“Esta situación se puede repetir en el futuro con otros virus o bacterias, porque no podemos olvidar que tenemos otros retos como son las bacterias multirresistentes”
Víctor Quirós, profesor de Epidemiología del Grupo CTO

“La responsabilidad individual es la mejor vacuna hasta que tengamos una vacuna farmacológica”. Así lo subraya Víctor Quirós, licenciado en Medicina por la Usal y profesor de Epidemiología del Grupo CTO, al tiempo que asegura que “va a haber vacuna”. La única duda es cuándo, “probablemente tengamos que esperar a 2021”, porque como explica, “los tiempos en medicina son lentos” porque hay “garantizar las seguridad de los pacientes”. Esta crisis provocada por la Covid19 ha de servirnos para darnos cuenta de la importancia de apoyar la sanidad pública, la ciencia y la investigación. “Las pandemias se previenen en periodos interpandémicos, cuando no está pasando nada es cuando hay que invertir en ciencia para estar preparados cuando pase”.

Con los datos actuales, ¿hasta qué punto hay riesgo de un posible rebrote?

Con todos los datos que manejamos (hospitalizaciones, ingresos en UCI, nuevas declaraciones), nada apunta que estemos ante una situación de rebrote. El impacto que pueden tener las medidas de la fase uno, de irnos incorporando progresivamente a la actividad laboral habitual, tiene un decalaje de aproximadamente 14 días, por lo que hasta dentro de unas semanas no vamos a poder valorarlo. Hemos podido valorar recientemente que esas primeras medidas de desconfinamiento en niños no tuvieron un impacto importante en la transmisión del virus.

No obstante, hay que seguir siendo prudentes.

Ahora se está demostrando más que nunca el viejo dogma de ‘más vale prevenir que curar’. Estamos también demostrando que el tratamiento es muy importante, que la vacuna vamos a llegar a ella, pero que la responsabilidad individual es la mejor vacuna hasta que tengamos una vacuna farmacológica. Hay que seguir apelando a la prudencia, y aunque se puedan hacer determinadas actividades no hay por qué hacerlas. El hecho de que se pueda estar fuera de doce a dos no quiere decir que haya que estar dos horas. Y reiterar la importancia de la utilización de mascarillas, la higiene de manos y tratar de garantizar la distancia social.

¿Qué es lo que más le sorprende de este nuevo coronavirus hasta ahora?

Reconozco que me está sorprendiendo todo. Y de las cosas que más, la circulación del virus, que hemos visto con el informe de seroprevalencia del Ministerio de Sanidad, y cómo ha habido grandísimas diferencias entre provincias. Es uno de los puntos que estamos estudiando, por ejemplo por qué en comunidades como Andalucía la prevalencia de anticuerpos es muy bajita, lo que seguramente quiere decir que ha habido poca circulación del virus, y en cambio en zonas de Castilla y León, por ejemplo en Soria, la circulación ha sido muy alta, o la Comunidad de Madrid. Una de las hipótesis son las cuestiones climatológicas, no creo que sea solo esto por lo que hay que continuar investigando.

¿Este nuevo coronavirus ha llegado para quedarse?

Sobre esto hay bastante teorías. Por las manifestaciones de este coronavirus, y por ciertas similitudes con la gripe española de 1918 que tuvo una segunda oleada, hay un consenso relativo sobre la posibilidad de una segunda oleada, las dudas son si tendrá impacto o va a ser  leve. Sobre si el virus ha venido para quedarse nos responderá el tiempo. Hay bastante dudas. Hay primos de este nuevo coronavirus, como el MERS, que sobre todo actuó en Arabia Saudí, que sí que quedó. Y luego la permanencia o no de cualquier microorganismo está muy vinculada a la presencia de una vacuna.

La baja inmunidad frente al virus, ¿ha sorprendido o en cierto modo era esperable?

En esto sí que ha habido bastante consenso respecto a la prevalencia de anticuerpos. Desde medicina preventiva, muchos profesionales ya nos mostrábamos en contra desde el inicio de aquel rumor de crear un pasaporte serológico. Nos mostrábamos cautos porque todas las evidencias decían, por un lado, que no estamos seguros de si produce esa protección; y lo más importante, no sabemos la duración de esa protección. Las bajas cifras de protección sí eran algo esperable porque todos los estudios orientaban hacia eso, y por la circulación desigual.

¿Habrá vacuna contra la Covid-19?

Tengo clarísimo que va a haber vacuna. La única duda es cuándo, probablemente tengamos que esperar a 2021. Los tiempos en medicina son lentos, y el hecho de que sea lento es muy bueno, hay que garantizar las seguridad de los pacientes. Aún así, estamos yendo muy rápido, sobre todo estamos ganando tiempo en los tratamientos porque se están reorientando fármacos que ya teníamos para saber si son efectivos para tratar el coronavirus.

¿Servirá esta crisis para darnos cuenta de la importancia de apoyar la ciencia y la investigación?

Tenemos que aprovechar esto como aprendizaje. La Sanidad pública hay que blindarla, financiarla y entenderla como una inversión y no como un gasto. Y, por supuesto, hay que invertir en innovación e investigación. Las pandemias se previenen en periodos interpandémicos, cuando no está pasando nada es cuando hay que invertir en ciencia para estar preparados cuando pase.

¿Habrá más pandemias?

Seguro, sí. Esta situación se puede repetir en el futuro con otros virus o bacterias, porque no podemos olvidar que tenemos otros retos como son las bacterias multirresistentes, y que también se ven favorecidas por ciertas características positivas que nos hacen mejores como sociedad (la interconexión, que no haya fronteras...). A día de hoy, este ha sido un virus que nació en Wuhan en diciembre y lo tenemos en España en el mes de febrero, esto hace unos siglos era imposible, ahora el virus viaja en avión y se presenta aquí en nada. Eso sumado a otros factores como el cambio climático, que favorece muchísimo el hecho de que pueda impactar en el número de pandemias, forma un cóctel que orienta en este sentido.