Miércoles, 8 de julio de 2020

Guerra Igea-Arrimadas tras el cambio en la Consejería de Empleo e Industria

Las grietas existentes entre ‘igeistas’ y ‘oficialistas’ en el seno de Ciudadanos (C’s) de Castilla y León, que salieron a la luz tras el proceso de primarias autonómico hace más de un año y se evidenciaron después en el nacional entre Francisco Igea e Inés Arrimadas, han tenido su último capítulo con la dimisión esta semana de quien era consejero de Empleo e Industria de la Junta, Germán Barrios, quien señaló profundas discrepancias con Igea para justificar su dimisión.

Sin embargo, si tras el cese de Barrios la intención inicial de Igea era que dicha consejería fuese ocupada por quien estaba a la cabeza de la viceconsejería de Empleo de la Junta, David Martín (que a su vez era del sector pro-Igea de C’s), lo cierto es que esta propuesta no fue aceptada por la dirección nacional de los naranjas, que puso encima de la mesa un “o lo tomas o lo dejas” al igeismo, con un plan que ha desembocado en un acuerdo en el que la consejería pasa a ejercerse por alguien pro-Igea pero a su vez este sector pierde la portavocía y una procuradora en Cortes a favor del sector pro-Arrimadas, que gana peso en el grupo parlamentario naranja y deja al igeismo totalmente en manos de la permanencia del pacto PP-C’s.

De este modo, la hasta ahora procuradora en las Cortes autonómicas y fiel escudera de Igea, la legionense Ana Carlota Amigo, ha accedido al cargo de consejera de Empleo e Industria de la Junta, en sustitución del dimitido Barrios. No obstante, el peaje a pagar por ello exigido por el sector pro-Arrimadas de C’s ha sido que renuncie a su acta de procuradora y, con ello, a seguir siendo la portavoz de los naranjas en las Cortes autonómicas, dando paso a un procurador y un portavoz oficialistas, caso de Francisco Javier Panizo y David Castaño respectivamente.

Por su parte, la llegada de Amigo a la consejería juntera de Empleo e Industria ha conllevado que la cúpula de la misma se haya remodelado para poblarla de compañeros de partido de perfil pro-Igea, sustituyendo cinco de los ocho puestos que integran la cúpula del organigrama de la consejería, cambiando los cabezas de tres de las cuatro direcciones generales de la consejería, además de la secretaría general de la misma.

De esta manera, la nueva consejera apenas ha mantenido en su puesto al viceconsejero de Empleo, David Martín (como apunté, afín a Igea y que había sido propuesto inicialmente por éste para encabezar la consejería, no aceptándose por la dirección nacional de C’s), así como al director general de Consumo, Luis del Hoyo, y la gerente del Servicio Público de Empleo, Milagros Sigüenza.

En cuanto a los nuevos nombramientos, Amigo ha situado a Ruth Valderrama como secretaria general de la consejería, Alberto Burgos como director general de Industria, José Antonio Bartolomé como director general de Trabajo y Prevención de Riesgos Laborales, y a Juan Pablo Izquierdo como director general de Economía Social y Autónomos, habiéndose situado todos ellos hace unos meses públicamente del lado de Igea en las primarias de C’s frente a Inés Arrimadas.

Por otro lado, cabe señalar que, en el caso de Izquierdo, su nombramiento al frente de una dirección general tendrá como ‘peaje’ exigido por la dirección de C’s que abandone su acta de procurador, lo que hará que Igea pierda otro de sus procuradores de confianza en el grupo parlamentario, que sería sustituido por el siguiente en la lista naranja por Palencia, Miguel Ángel Gatón.

De este modo, la dirección nacional de Ciudadanos ha conseguido reducir hasta el mínimo el peso del igeismo dentro de su grupo parlamentario en las Cortes, perdiendo con ello notable capacidad de influencia, pero lo ha hecho con una astuta jugada ‘de guante blanco’, en la que puede alegar que Amigo asciende a la consejería por ser una persona de confianza de Igea, quedando oculto tras ello el hecho de que la portavocía haya pasado a manos del oficialismo, que se hace asimismo con el acta de procuradora que poseía la ahora consejera.

A su vez, el futuro de Amigo, al haber renunciado a su acta de procuradora, pasa a estar totalmente en manos de Mañueco y del mantenimiento del pacto PP-C’s. Y es que, el presidente de la Junta tiene capacidad legal para apartar de su puesto a sus consejeros, y con ello, podría hacer un ‘jaque mate’ al círculo de confianza de Igea si quisiese.

Asimismo, si la dirección nacional de Ciudadanos decidiese la ruptura del pacto con los populares para gobernar la Junta, este hecho desembocaría en una jugada en la que el sector pro-Igea quedaría tocado y hundido, al quedar fuera de los cargos de las consejerías y de las actas de procurador gran parte de los igeistas, con un grupo parlamentario mayoritariamente pro-Arrimadas, que tendría actualmente la capacidad tanto de salir del gobierno juntero dejando al PP en minoría, como de aupar a Tudanca a la presidencia juntera con un pacto con los socialistas.

Por ello, parece lógica, por la cuenta que le trae, la postura de Mañueco de no querer inmiscuirse en los asuntos de su socio de gobierno y aceptar el candidato que le propongan los naranjas en las consejerías que pactaron encabezase C’s. De este modo, Mañueco dio el visto bueno a Igea respecto a David Martín, y tras el rechazo a éste por la cúpula naranja, aceptó de la misma forma a Carlota Amigo.

Y es que, inmiscuirse en la guerra interna de C’s entre igeismo y oficialismo por parte de Mañueco, no le reportaría beneficio alguno y, por el contrario, podría tener como consecuencia tanto su salida al frente de la Junta como quedarse en minoría en el gobierno autonómico.

Por último, respecto a cómo afectará la llegada de Carlota Amigo a la consejería de Empleo e Industria a las políticas desarrolladas en ésta, a priori no se esperan grandes cambios con respecto a la línea llevada a cabo por la Junta hasta ahora. Así, en su primera entrevista tras hacerse público que encabezaría dicha consejería, Amigo ya señaló explícitamente que la Junta seguirá apostando fuerte por Renault y que a ésta empresa no le faltarán ayudas como las que ha venido recibiendo en forma de subvenciones millonarias de la Junta por mantener sus plantas de Valladolid y Palencia.

Asimismo, si sumamos dichas declaraciones al perfil que mostraba hasta haber tomado posesión la nueva titular de empleo e industria en Twitter, donde se califica explícitamente como “no leonesista”, todo lleva a prever que su actuación conllevará una continuidad en la línea seguida hasta ahora, donde prime el eje Burgos-Palencia-Valladolid-Segovia sobre el resto de la comunidad autónoma, quedando descolgadas las tres provincias de la Región Leonesa así como Ávila y Soria.

En definitiva, los cambios acaecidos en la consejería de Empleo e Industria de la Junta, así como en el seno del grupo parlamentario de Ciudadanos en las Cortes autonómicas, no parece que vayan a alterar la línea seguida por la Junta en dicha consejería, si bien la alteración de los equilibrios de poder entre igeistas y oficialistas en el grupo naranja de las Cortes sí podría acabar teniendo consecuencias directas para el pacto PP-C’s que mantiene a Mañueco al frente de la Junta dándole una mayoría parlamentaria. En manos del sector pro-Arrimadas de C’s queda todo ello.